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Hace 10 años salía Darksiders, el Zelda metalero y adulto

Los Jinetes del Apocalípsis y el fin del mundo, un tono completamente opuesto a Zelda

The Legend of Zelda es una de las series más importantes en la industria de los videojuegos y de eso no cabe ninguna duda. Como tal, es de esperarse que haya servido como inspiración de, quizás, incontables juegos. Carreras enteras de desarrolladores conocidos no serían lo mismo sin Zelda. Pero por más que haya sido tan grande influencia, no todos los juegos son tan explícitos en sus inspiraciones. Otros, no tienen ningún tipo de problema en demostrar que bien podrían ser la combinación de Zelda con otros juegos. Darksiders es uno de ellos.

Este juego, con un tono completamente diferente al de Zelda, salió originalmente allá en el 2010, cuando Playstation 3 y Xbox 360 estaban en sus épocas más saludables. La idea de una próxima generación todavía no estaba en la mente de muchos y lo más parecido a el género del que todos buscaban prenderse (como lo podría ser hoy el estilo de juegos de servicio a lo Fortnite) eran simplemente los first-person shooters. Mientras tanto, Nintendo hacía de las suyas con la Wii y experimentaba con sus franquicias populares y sus controles de movimiento. Pero Vigil Games, junto con THQ, lanzaron a principio de ese año el juego más Zelda del 2010.

A diferencia de la estética más de animación para chicos, Darksiders llegó con una premisa y un look tan intenso que con solo verlo te dabas cuenta que no era ni por asomo un juego para chicos. Este juego nos pone en la piel de Guerra, uno de los cuatro Jinetes del Apocalípsis que es arrastrado a una extraña conspiración que intentaba adelantar la venida del fin del mundo. Darksiders presenta conflictos entre ángeles y demonios, en un mundo donde la humanidad fue aniquilada. Como si el tono de la historia no fuese suficiente, la estética acompaña esta sensación de que el juego va en serio y que su historia no es simple. Idas y vueltas, traiciones, manipulaciones. Darksiders cuenta una historia que encaja a la perfección con lo que transmite a la vista.

¿Y la influencia de Zelda? Si tonal y estéticamente Darksiders es tan metalero como Guitar Hero: Metallica, ¿en qué se le parece a un juego con un tono completamente opuesto? La respuesta está en la estructura de la jugabilidad. Algunos compararon el combate de Darksiders como hack & slash al estilo God of War, pero quizás la descripción más apropiada sea que combina ese combate con mecánicas y estructuras propias de Zelda. Ya con solamente fijar tu objetivo en combate, la manera en la que se comporta la cámara inmediatamente recuerda a cualquier Zelda de la era 3D.

La espada es más grande que tu personaje, pero eso es parte de su encanto.

No era solamente en el combate en donde se sentían las similaridades. Desde la exploración de los dungeons, la importancia de los puzzles, el uso clave de los ítems, hasta parecidos más específicos como el uso de un caballo o una pelea contra una versión sombría del protagonista. Darksiders tomó las bases de un Zelda, lo combinó con elementos de otros juegos de acción y terminó ofreciendo algo parecido a lo que ya había pero al mismo tiempo bastante único. Es y no es un Zelda, a tal punto que muchos lo llaman el hijo de Zelda y algún otro juego, entre los cuales podés escuchar God of War, Devil May Cry o hasta Soul Reaver.

Y por supuesto que la espada no es tu única arma.

Vigil Games, en un extraño aunque interesante movimiento, continuó la serie en direcciones diferentes. Darksiders II transcurre en paralelo al original, pero es un juego que pone el énfasis en un mundo abierto y el uso de loot. Después de la quiebra de THQ y que la propiedad haya sido comprada por Nordic (ahora THQ Nordic), Darksiders III cayó en manos de Gunfire Games y, además de seguir sin continuar el cliffhanger del original, hasta da una sensación similar a Dark Souls. El reciente Darksiders Genesis, también precuela, vuelve un poco a las raíces hack & slash pero esta vez con una perspectiva isométrica similar a Diablo. Es admirable que la serie trate de ofrecer una experiencia casi completamente nueva con cada entrega.

Pero para aquellos que busquen un buen juego parecido a Zelda pero con un tono bien metalero al estilo ángeles y demonios, siempre va a estar este primer Darksiders. Hoy en día, con la Warmastered Edition (el nombre no le hace ningún favor), es más fácil que nunca revisitar este clásico moderno.

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