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Galerians, 20 años después: ¿es el gran survival horror olvidado?

El 7.5 olvidado.

La era dorada de los Survival Horror bien puede haber quedado atrás, pero si miramos lo que dejó, vamos a notar una gran cantidad de Resident Evil y Silent Hill, y también un montón de clones no tan buenos. Pero entre todo este desvarío se pueden encontrar cosas buenas y olvidadas. No hay mejor ejemplo que Galerians, lanzado silenciosamente un día como hoy en agosto de 1999, y no hizo un splash considerable. Aún así, es uno de los Survival Horror más únicos que podremos encontrar.

Galerians sigue la historia de Rion, un joven que despierta en un extraño hospital sin ningún recuerdo de quién es o cómo llegó ahí. Por ahora, un clásico. Lo interesante es que poco a poco Rion descubre los poderes psíquicos que le implantaron, y todo estalla cuando se entera que aquellas mismas personas mataron a sus padres. La trama toca temas bastante escabrosos, y aunque no tenga muchísimo tacto, resuenan con las temáticas generales del juego. Un mundo Cyberpunk con una inteligencia artificial fuera de control llamada Dorothy, hacen para un buen viaje que lleva la historia hacia adelante.

Aunque bastante temprano en el ciclo de buenos Survival Horror japoneses, Galerians parece haber aprendido los elementos centrales bastante rápido. El mundo está repleto de amenazas de todo tipo, y podemos huir o enfrentarnos. Pero todos los enemigos son humanos, aún los mutados, y nosotros seguimos siendo un adolescente. En ese mundo, nosotros somos los monstruos. Fue uno de los primeros juegos en presentar un escenario de este tipo.

Aunque no lo muestre, Galerians continúa teniendo un atractivo particular.

La tensión del juego viene del escenario y sus enemigos, pero también del estado del protagonista, que tiene que inyectarse cada cierto tiempo una droga recuperadora para disminuir los niveles de stress. Esto también afecta el combate, ya que mientras más usamos los variados poderes, también suben los niveles de stress. El resultado es una tensa lucha entre dar rienda libre a nuestros poderes o evitar la pelea a riesgo de freír nuestro cerebro.

Para aquella época ya se había recuperado la noción de no tener armas para sentir el peligro. Pero ninguno parecía entender en la idea de hacer protagonistas más parecidos a sus jugadores. Eran superhombres o en el peor caso padres en busca de sus hijos. Galerians nos dejaba ser un adolescente dentro de un mundo de pesadillas, lo que para cierto público sin dudas fue impactante.

Como si fuera un juego estilo Resident Evil con el bagaje emocional de un Silent Hill, Galerians es una cita pesada. Pero una que promete no dejar comensal indeciso. A pesar de que todos sus valores de producción eran tirando a mediocres, hay algo en el resultado final que le permite brillar con luz propia.

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