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Dark Forces, uno de los mejores juegos de Star Wars de la historia, cumple 25 años

Más que un clon de Doom, y el primer first-person shooter de Star Wars

Star Wars probablemente sea la propiedad intelectual más famosa del mundo. Un poco por su trayectoria histórica, otro poco por la influencia de varias de sus películas, pero en mayor medida por el incontable número de productos que hacen uso de ese nombre. Desde libros, series o juguetes, hasta cosas tan ridículas como cepillos de dientes luminosos, perfumes o tostadoras, Star Wars está en todos lados. Por supuesto, los videojuegos no podían faltar, y la serie tiene una extensa historia en esta industria que abarca muchísimos géneros. Hoy cumple 25 años el primer juego de Star Wars en el género de first-person shooters y, para muchos, uno de los mejores juegos de Star Wars.

La idea de Star Wars: Dark Forces nació en los pasillos de LucasArts alrededor del año 1993. El equipo de desarrollo liderado por Daron Stinnett se vio inspirado por la popularidad que los first-person shooters venían ganando. Ese año, Doom había salido al mercado y revolucionó el género que Wolfenstein 3D prácticamente había popularizado un año atrás. Como era típico de aquel entonces, Doom recibió incontables cantidades de mods hechos por fans, y uno de ellos añadía al juego niveles ubicados en la icónica Death Star de Star Wars.

A simple vista, Dark Forces parece un clon de Doom, pero es más que eso.

Después de ver lo bien que funcionaba esa ambientación en un juego como Doom, el equipo de LucasArts decidió hacer su propio first-person shooter, para llevar Star Wars al género de manera oficial. Al principio, Luke Skywalker iba a ser el protagonista de este nuevo juego, pero cuando se dieron cuenta que esto les impondría limitaciones a la hora de crear una historia, el equipo decidió inventar un personaje nuevo. Así nació Kyle Katarn, un mercenario que trabaja para la Rebel Alliance. Kyle era el protagonista perfecto para este tipo de juego: al no tener que preocuparse por hacer que los jugadores se sientan en la piel de un Jedi, Dark Forces podía enfocarse en ser un shooter puro.

Si bien al principio el juego era visto como un simple clon de Doom, Dark Forces tenía varios elementos que lo separaban de su inspiración. Por empezar, este juego fue uno de los primeros first-person shooters con la posibilidad de apuntar hacia arriba o hacia abajo. Todavía era un sistema increíblemente tosco, pero no muchos juegos ofrecían esa posibilidad. Dark Forces, además permitía a los jugadores saltar, agacharse y hasta nadar, acciones que el género todavía no había utilizado de manera extensiva. Los puzzles, además, eran más ligeramente más complejos que simplemente encontrar llaves de diferentes colores.

Al fin un first-person shooter te dejaba enfrentarte a los Stormtroopers.

Pero lo más importante que Dark Forces ofrecía era ser un juego ambientado en el universo de Star Wars. Cualquier shooter de la época podía intentar diferenciarse de Doom, pero ninguno podía ser Star Wars. Al ser el primer shooter de la franquicia, Dark Forces se jugaba de manera similar a Doom, pero gracias a las armas, escenarios y enemigos, le daba a los fans de Star Wars la posibilidad de sentirse realmente como un mercenario de ese universo. Dispararle a un Stormtrooper por primera vez era una experiencia que otros juegos no podían imitar.

La historia de Dark Forces también era un aspecto importante del juego, y un elemento más que lo diferenciaba del resto del género. Al ser un juego de Star Wars, la narrativa tenía que ocupar un lugar principal, y la historia de Kyle Katarn expandía todavía más el universo de Star Wars. En este juego, Kyle fue el personaje que consiguió los planos de la Death Star que luego llevaron a su destrucción. Sin embargo, la trama principal gira en torno a un proyecto imperial secreto para la creación de Dark Troopers, enemigos mecánicos creados específicamente para este juego. Los desarrolladores decidieron introducir este nuevo oponente porque no querían simplemente mejorar a los Stormtroopers comunes, sino que buscaban algo más imponente.

Quizás la elección de enemigos no tenía mucho sentido para la historia, pero al menos le podés disparar a casi toda criatura de Star Wars que se te ocurra.

Dark Forces fue un juego muy exitoso. Al igual que Doom, este juego también fue tan popular que recibió mods hechos por fans. Por supuesto que, como no podía ser menos de un juego de Star Wars, Dark Forces recibió varias secuelas. La historia de Kyle continuó en otros tres juegos: Dark Forces II en 1997, Jedi Outcast en 2002 y Jedi Academy en 2003. Inevitablemente, Kyle aprende a usar la fuerza y sables de Jedi en futuros juegos, pero al menos el primer Dark Forces mantuvo la experiencia pura de un shooter.

Hoy en día, por suerte, Dark Forces es bastante fácil de revisitar. El juego está disponible en Steam, tanto de manera individual como en una colección con el resto de los juegos de Kyle Katarn. Más allá de la calidad de estas secuelas, más allá del nivel de los juegos actuales de Star Wars, y más allá de la opinión pública de la franquicia en su totalidad hoy en día, Dark Forces siempre va a ser recordado como uno de los mejores y más queridos juegos de Star Wars. Nada mal para el primer shooter basado en este universo.

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