Análisis

ANÁLISIS | Doraemon: Story of Seasons es un juego de granjas bien clásico

El spin-off más reciente de Story of Seasons (saga antes conocida como Harvest Moon) tiene todo lo que esperamos. Nos recompensa con buenas mecánicas a costo de un ritmo lento y una historia que se queda a medio camino

Los juegos de granja han sabido ser un pasatiempo en mi vida. Stardew Valley es el que primero nos viene a la mente si pensamos en los imperdibles que han salido en los últimos años, pero la saga Bokujō Monogatari (conocida ahora como Story of Seasons en occidente, pero que nació como Harvest Moon) tiene trayectoria y el honor de haber sido el primer gran juego de granjas. Hoy nos toca hablar de su más reciente spin-off, Doraemon: Story of Seasons, un título que consigue engancharnos con el gameplay más clásico de la saga.

Doraemon es un ídolo en Japón. En occidente no llega a tanto, pero consiguió pegar la suficientemente fuerte como para que varias generaciones terminasen amando sus aventuras. Justamente, este nuevo Story of Seasons parece diseñado para gustar a los más pequeños, que, aunque no hayan visto nunca Doraemon es muy probable que consigan quererlo porque el gato robot porque es muy simpático, pero también trae todo lo que un amante de Story of Seasons buscaría. Eso sí, hay que bancarse una historia por demás infantil mientras disfrutamos de los gajes del oficio granjero.

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La historia nos presenta a Doraemon, Nobita y al resto del grupo atrapados en una tormenta que los transporta a un pueblo que desconocen. Casi como si estuviesen atrapados en un bucle temporal, ahora tienen que descubrir la forma de regresar a sus hogares. ¿Cómo matan el tiempo hasta resolver el problema? Pues, trabajando. Nuestro querido gato termina trabajando con el alcalde, Gigante pasa a ser herrero, Shizuka y Suneo también consiguen de qué trabajar y Nobita… bueno, a él le queda la tarea de descarte: ayudar a remontar las desaliñadas granjas del pueblo.

En la piel de Nobita, comenzaremos nuestra aventura como granjeros. Ya les advierto que antes de poner las manos en la masa (o en la tierra, mejor dicho) hay que superar un tutorial bastante denso. Estaremos poco más de una hora dando vueltas por el pueblo, conociendo los distintos edificios y a los lugareños, hasta que finalmente nos enseñan las mecánicas de sembrar y cosechar. La realidad es que son bastante intuitivas y hay un par de secuencias del tutorial que se pueden omitir. Esto no evita que estemos una hora clavados viendo introducciones, lo que nos da la pauta de que es un juego pensado para niños.

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Lo que sigue es una aventura de gestión de granjas más que divertida. La fórmula es clásica: nos levantamos a las 6 de la mañana, nos acostamos cuando baja el sol, y en el medio ponemos mucha dedicación a los cultivos y al ganado. Como sucede en Stardew Valley y en el cualquier Story of Seasons o Harvest Moon, lo principal será quitar la maleza, preparar la tierra, plantar semillas y luego cuidar los cultivos hasta que puedan ser cosechados. También está presente la clásica mecánica de las estaciones, es decir, los cultivos crecen en una época determinada del año.

Iremos desbloqueando distintas herramientas, siendo el pico, el hacha y la azada las más básicas, además de la regadera. Doraemon: Story of Seasons tiene un sistema de minería que nos permite mejorar estas herramientas si minamos distintos materiales. Por desgracia, el proceso de mejorar las herramientas es lento y requiere muchísimos grindeo. Para colmo, la versión básica de estas herramientas es bastante rudimentaria. Talar un árbol con el hacha básica, por ejemplo, lleva unos cuantos golpes. El resultado es que el ritmo de juego que termina teniendo la aventura, al menos en las primeras horas, es más lento del que esperaríamos.

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Nobita también se queda sin energía fácilmente y, como es usual en estos juegos, habrá que recargarla y gestionarla para no cansarnos realizando tareas que no llegan a nada. El chico puede dormir una siesta en cualquier lugar del pueblo (ahí nomás, en el piso) para recargar un poco y después tenemos infinidad de comidas para comprar en el restaurant o preparar nosotros mismos, que cargaremos en nuestro inventario.

Pero la paciencia tiene su recompensa. A medida que avanzamos en la historia vamos desbloqueando gadgets, como la Puerta hacia Cualquier Lugar, que desbloquea el viaje rápido, o la Mini Nube de Lluvia que nos permite regar varios cultivos a la vez. Estas son herramientas especiales que salen del bolsillo mágico de Doraemon, como en la serie, y resultan ser una forma original de darle al gameplay la personalidad del anime, haciendo del ritmo de juego bastante más llevadero.

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El juego se preocupa por darnos varias actividades en el pueblo, además de cultivar, como pescar, criar y cuidar ganado, y comerciar lo que cosechamos y minamos. También tenemos una mecánica dedicada a cocinar, por lo que vamos a ir desbloqueando recetas y comer será vital para recargar energía. Nuestra casa, además, se puede expandir y ofrece opciones decorativas. La verdad es que hay muchísimo con lo que entretenerse en Doraemon: Story of Seasons.

En cuanto al apartado de socializar, siempre fue muy clásico que esta saga tenga la posibilidad de romancear y hasta contraer matrimonio con los lugareños. No es el caso de esta entrega, ya que todos son niños y la idea del título es ser fiel al espíritu de Doraemon. Eso no quita que podamos formar amistades, dándoles regalos a los habitantes del pueblo o cumpliendo tareas para ellos. Los días en Doraemon: Story of Seasons son largos y no podría ser de otra forma porque para hacer hay muchísimo.

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Siendo que Doraemon: Story of Seasons ya está disponible en Steam y en Nintendo Switch desde hace un tiempo, la versión de PlayStation 4 llega con un precedente. Como es de esperarse, el rendimiento y el nivel de detalle gráfico está por encima que el de la portátil de Nintendo. No es que en Switch el juego se vea mal, pero una de los apartados más llamativos y logrados de la propuesta es la estética visual. Recorrer el pueblo es todo un deleite, con escenarios coloridos y detallados muy fiel a un estilo caricaturesco. El rendimiento en la consola de Sony se acerca más a lo que vimos en PC.

Doraemon: Story of Seasons es un título con un inicio lento y una historia que se siente como una simple excusa. Pero también es cierto que quienes jugamos este tipo de juegos, lo hacemos proyectando una granja a largo plazo. Y si le damos tiempo, vamos a encontrar una experiencia que nos recompensa con creces y resulta ser uno de los juegos de granja más completos que existen. No viene a reinventar el género, sino a darnos una razón, con una licencia nueva, para seguir disfrutándolo y recordar por qué Bokujō Monogatari sigue tan vigente, incluso cuando ya pasaron casi 15 años desde la primera entrega.

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DORAEMON: STORY OF SEASONS

04/09/2020 (PC, SWITCH, PS4)
7.5

Jugué Doraemon: Story of Seasons unas 15 horas en PlayStation 4 y si bien no terminé la historia, progresé hasta un punto satisfactorio. No trae cambios significativos en la saga, pero tiene la suficiente personalidad y ritmo como para engancharnos (una vez que pasamos el inicio lento).

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