Análisis

ANÁLISIS | Cyberpunk 2077, estrellado en Night City

Uno de los títulos más esperados de la década terminó envuelto en escándalo y decepcionando, incluso cuando por momentos te enamora por completo

Johnny Silverhand funciona como una analogía perfecta para todo el trayecto de Cyberpunk 2077 desde su anuncio hasta su salida. Una estrella de rock que se convirtió en leyenda propagando un mensaje de rebeldía pero que terminó estrellándose culpa de su propia ambición y arrogancia. Esa misma “ hubris ” que Silverhand presenta en la historia también la tuvo CD Projekt Red en la vida real, donde luego de amasar una extrema y ciega confianza por parte de millones de jugadores tras el éxito de la saga The Witcher, tiraron todo por la borda con un juego por demás ambicioso pero que claramente no estaba para salir al mercado. Cyberpunk 2077 podrá cambiar y mejorar en un tiempo, pero tiene una mancha difícil de quitar que desnuda los peores vicios, manipulaciones, histerias y problemas de la industria de los videojuegos... y así todo no puedo dejar de jugarlo.

Cyberpunk 2077 — Official Launch Trailer — V

Con todo lo sucedido desde la salida del juego lo lógico sería que comenzara este análisis hablando de los problemas técnicos, las horrendas versiones de PS4 y Xbox One base o de la polémica con las devoluciones y las falsas promesas. Pero la historia, el guión y los personajes de Cyberpunk 2077 me enamoraron tanto que caigo rendido ante este universo plagado de neón, aumentaciones, hackers, crimen y locura. Cada nuevo personaje que conocía me enamoraba aún más y festejaba como un gol que una serie de misiones secundarias me introdujeran a todo un nuevo cast para dialogar. Desde nuestro querido y entrañable amigo Jackie, pasando por la enigmática Judy Alvarez, hasta detectives como River Ward o aliados inesperados como Takemura; cada uno de estos personajes está escrito con mucho cuidado, trabajo y profundidad. Nadie es bidimensional en Night City y es un placer conocer cada una de sus historias.

El principal motor de esta trama también es atrapante y claramente es lo que me propulsó a volver una y otra vez al juego. A pesar de tener un comienzo un tanto lento, luego del final del primer acto todo empieza a cobrar sentido y entendemos realmente cuál es nuestro propósito, qué rol cumple Johnny Silverhand y dónde se va a decidir la pelea por nuestra vida y la de Night City. La trama principal por lo general se va a enfocar en temáticas un poco más grandilocuentes y espectaculares pero así todo termina funcionando. Los giros que tiene, la necesidad de saber qué va a pasar con estos personajes y cómo vamos a salir del lío en el que nos metimos es uno de los aspectos más fuertes de Cyberpunk 2077.

CYBERPUNK 2077, EL DEBATE || ESPECIAL MALDITOS GAMES

Sin embargo, el contenido secundario es aún más fuerte, tal como sucedía en The Witcher 3. En un título que pretende tener prácticamente todas las mecánicas y facetas de los juegos de mundo abierto de la última década, en la única que CD Projekt Red saca ventaja del resto y demuestra su brillantez es en la profundidad, complejidad y desarrollo de las misiones secundarias. Por ejemplo, vamos a estar tomándonos un ascensor y viendo por las pantallas del mismo la noticia sobre la muerte del alcalde de Night City, eso deriva en que un candidato a las elecciones para decidir el reemplazo me llame porque quiere investigar si hay una conspiración detrás de todo esto; esa conversación me lleva a conocer a un detective, empezar una especie de “buddy movie” y meterme de lleno en el entramado político de esta ciudad. Pero el “factor X” de Cyberpunk 2077 es que esa misma quest (que ya de por sí fue bastante profunda) me disparó otra aún más loca con ese candidato y toda una posible línea romántica con el detective luego de ayudarlo a desbaratar una red de trata de personas. Con esas misiones casi que se pudo haber hecho un juego entero pero acá son simplemente misiones secundarias que podríamos ignorar por completo (aunque claramente no es algo que recomiendo).

En esa misma línea Cyberpunk 2077 brilla cuando más íntimo se vuelve. Mientras más se tratan las quests de simplemente hablar con personajes o resolver situaciones utilizando mecánicas de diálogo, más vamos a disfrutar la experiencia. Varias de las misiones o momentos que más me llegaron del juego fueron los más tranquilos; en cambio cuando pretende ser bombástico y espectacular, muchas veces se trastabilla con su propia ineptitud y falta de pulido. De la vereda de enfrente, cuando la misión trata, por ejemplo, de ayudar a Panam a cobrarse venganza (o no) y recuperar su lugar entre su clan de nómades, más interesante y rico se vuelve todo. Es más, mi misión favorita en todo el juego fue la cita que tuve con Judy Alvarez, el interés amoroso que decidí seguir y uno de mis personajes del año por escándalo. No la voy a spoilear, por supuesto, pero créanme que fue una de las misiones más dulces, entrañables y cuidadas que jugué en un RPG de mundo abierto. Cuando el bullicio de Night City se apaga, Cyberpunk 2077 encuentra su mejor cara y nos da destellos de lo que pudo haber sido un juego mágico.

CYBERPUNK 2077 Gameplay (PC) || Primeras horas, misiones, creación de personaje, todo! (Street Kid)

Pero todo tiene un límite. La capacidad de los diálogos, las quests y los personajes de ponerse el juego al hombro es destacable pero llega un punto que ya no puede dar la cara por lo mucho que se caen a pedazos el resto de los sistemas. El enorme carisma de Keanu Reeves y su encantadora interpretación de Johnny Silverhand (que termina siendo una figura central del juego) no alcanza para que nos podamos olvidar del todo de los muchísimos problemas que Cyberpunk 2077 tiene en cuanto a su diseño de mundo abierto y en cuanto a cómo se conectan sus mecánicas. Los momentos de historia más tensos, emocionantes e intrigantes y los diálogos mejor escritos muchas veces son arruinados por bugs o glitches que nos sacan constantemente de la inmersión y que arruinan nuestra experiencia.

Va a ser, lamentablemente, muy normal que en Cyberpunk 2077 estemos en medio de una conversación importante y los NPCs estén teniendo comportamientos o movimientos extraños. Una “pose en T”, deslizarse de un extremo de la habitación a otra sin fricción, sombras y luces que parpadean constantemente en sus caras, pararse y sentarse todo el tiempo sin razón aparente, entre muchos otros problemas, son simplemente algunos ejemplos de lo roto que está el juego. Tiroteos que a nivel visual son espectaculares se rompen por enemigos posicionados en lugares totalmente disparatados o por el hecho de quedarse mirando a cualquier lado sin registrarnos. Recorrer Night City arriba de nuestros vehículos debería ser un placer por lo hermosa que es la ciudad, pero termina siendo un calvario por las pésimas mecánicas de manejo y por la paupérrima inteligencia artificial que compone al tránsito y los peatones.

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Esa misma IA tampoco brilla cuando estamos en situaciones de sigilo, las cuales nunca se sienten bien diagramadas y que no son para nada revolucionarias. En general, el stealth va a ir para ambos extremos: o se va a descontrolar todo de la nada o personajes que deberían vernos nos están ignorando por completo. Como muchas de las mecánicas del juego, sin embargo, el sigilo se va poniendo mejor a medida que tenemos más herramientas y habilidades a nuestra disposición. Pero esas primeras horas en Night City van a ser más frustrantes que divertidas. Lo mismo sucede a la hora de utilizar armas de fuego, las cuales empiezan siendo bastante insulsas pero después cobran un poco más de vida, incluso cuando el disparar nunca se sienta del todo preciso o satisfactorio.

Durante todo el comienzo y hasta el final del primer acto, Cyberpunk 2077 muestra su peor cara. En esas primeras seis u ocho horas se nos va a bombardear con todo tipo de información, jerga, facciones, personajes y reglas sobre la vida en Night City y rara vez vamos a saber de qué demonios nos están hablando. Parece como si CD Projekt hubiera puesto como condición el hecho de ver todos sus trailers o ver todos los Night City Wire antes de comenzar esta experiencia; de lo contrario vamos a estar más que perdidos hasta que nos familiaricemos con el ambiente y con qué está sucediendo. Algunas personas podrán celebrar el hecho de que no se nos explique todo tan en nuestra cara, pero en este caso el problema es en cómo está ejecutado ese comienzo de aventura.

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Un arranque que además resulta bastante lineal y que se apoya demasiado en eventos previamente guionados; una vez que el juego se abre vamos a poder apreciar sus misiones secundarias, algún que otro objetivo que nos encontremos en la ciudad y también vamos a experimentar un poco más con las aumentaciones y las posibilidades de hackeo. El problema es que en el camino a esa mayor apertura, Cyberpunk quizás pierda muchos usuarios que de por sí van a estar espantados con una floja optimización en PC y con unas versiones de consolas base (PS4 y Xbox One) que son más que vergonzosas.

En lo personal pude probar el juego en su versión de PC y, sin tener una pc de alta gama, por lo menos pude experimentar cómo se ve con ray tracing habilitado y con HDR. Ese combo vuelve a Cyberpunk un juego impactante en lo artístico, arquitectónico y en cuanto a la decoración e iluminación general del mundo. Lamentablemente el rendimiento es bastante pobre con varios de esos chiches activados y vas a necesitar de una computadora muy potente para experimentar la mejor versión del juego. Irónicamente el publicador que siempre dijo estar del lado del pueblo terminó haciendo un título cuya mejor versión está disponible sólo para unos pocos.

Más allá de lo que cada uno pueda opinar sobre la historia, sus mecánicas y sus personajes, hay un hecho innegable y es que Cyberpunk 2077 no tuvo que haber salido al mercado en este estado. Es imposible desligar del análisis el hecho de que luego de 8 años de expectativa, de que CD Projekt Red nos prometiera el juego de mundo abierto definitivo y un montón de mecánicas que finalmente no terminan estando, el producto final es una decepción total que será tomada como caso de estudio para todo aquello que no hay que hacer. En tan solo una semana, el estudio tiró por la borda toda la buena fe que había acumulado durante años y no sé si habrá vuelta atrás. Nos vamos a preguntar toda la vida por qué este juego no fue retrasado nuevamente; por qué no se pateó incluso un año más si total el 99,9% del público iba a regañar un poco en Twitter para luego olvidarse y seguir esperándolo con el mismo entusiasmo.

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Lo más triste es que ni siquiera sé si con un par de meses más de desarrollo esto se hubiera solucionado. Quizás había muchos menos bugs, quizás la versión de consolas base era medianamente aceptable, quizás estaba mejor optimizado. Pero los problemas de base dudo que se hubieran solucionado y esos tienen que ver con cómo el juego está compuesto por un conjunto de mecánicas que vimos ya en muchísimos otros juegos pero que Cyberpunk nunca ejecuta a la misma altura. No logra hacer momentos cinemáticos tan bien como los mejores exponentes del género, no es un FPS sólido, no tiene buen manejo, no tiene las mejores mecánicas de sigilo, ni siquiera sabe aprovechar del todo los chequeos RPG para brindar distintos caminos o maneras de encarar un mismo objetivo (es decir, tampoco es un muy buen “immersive sim” como Deus Ex).

Sí es superlativo en la profundidad de su contenido secundario, en el guión, en el desarrollo de personajes, en la historia y en todo aquello que sucede cuando estamos dentro de una quest interactuando con otra persona. Night City se siente vibrante y te enamora cuando estás en medio de una misión, pero cuando querés entregarte al mundo abierto se cae el velo y sólo queda un puñado de NPCs sin rumbo alguno con una inteligencia artificial roto y con los que no podemos interactuar para nada.

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Por supuesto que tampoco es posible dejar de remarcar que lo más doloroso de toda esta historia es lo que han tenido y tendrán que sufrir los desarrolladores de este juego. La peor noticia y la horrible moraleja de esta historia, es que el crunch no sirvió para nada (de más está decir que el crunch NUNCA sirve para nada porque nunca la calidad de un juego puede estar por encima de la salud mental de los trabajadores). Incluso cuando tuvieron que trabajar horas extras y crunchear de manera obligatoria, el juego terminó saliendo en un estado subpar que no puede dejar satisfecho a nadie desde lo técnico. Para colmo, ya CD Projekt comunicó que van a estar trabajando incansablemente para brindar varios parches de acá a febrero del año que viene. Eso se traduce en aún más crunch y en más esfuerzo para un grupo de trabajadores que encima tienen que soportar los insultos de los sectores más rancios de la internet.

Cyerbpunk 2077 termina siendo una decepción y una lástima, incluso cuando me dio varios de mis personajes y momentos favoritos del año. La falta de pulido general y los problemas técnicos impiden disfrutar del todo un universo fascinante que detrás de un montón de carteles hipersexualizados y de una campaña publicitaria hecha por un adolescente con las hormonas revolucionadas, presenta momentos de extrema reflexión, ternura, compasión y compañerismo. Night City es un escenario hermoso y vibrante pero su relleno deja bastante que desear y la vida nocturna en cada boliche no alcanza para salvar lo vacías y faltas de vida que se sienten las calles. En un futuro seguramente Cyberpunk 2077 sea un mejor producto, pero en estos momentos ni siquiera tendría que estar a la venta.

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CYBERPUNK 2077

10/12/2020 (PC, PS4, XBOX ONE, STADIA)
7.0

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