Opinion

Comfort Gaming | Saldando mi deuda con Genshin Impact

Mi Comfort Gaming está lleno de grandes títulos, pero Genshin Impact quedó en lista de espera hasta hace unas semanas, desde entonces no puedo parar de jugarlo

Cuando jugar es más que un pasatiempos, en especial si el gaming forma parte de tu trabajo, es difícil decidir en qué título invertir el tiempo libre. Por lo general recurro a mi backlog o a la lista de juegos que conforman mi Comfort Gaming, me cuesta aceptar recomendaciones. Quizás por eso venía esquivando las sugerencias de varios colegas y amigues que me invitaban a probar el action RPG de MiHoYo, muchas veces mi propia testarudez termina por vencerme. Por eso Genshin Impact terminó en mi lista de “eventualmente voy a jugarlo”, pero en realidad estaba sepultado debajo de mi imperiosa necesidad de subir de nivel en Warzone o Black Ops, y el resto de mis asignaturas periodísticas. Pero todo cambió cuando me tomé un par de semanas de vacaciones, dejando atrás tanto mis consolas como a la rutina, y tuve tiempo libre para dedicarle al resto de mis actividades favoritas. Entre cuentos de Stephen King a la orilla del mar y maratones de películas clásicas, me reencontré con mis ganas de jugar y revisé la carpeta “Juegos” de mi teléfono celular, allí encontré el ícono con la miniatura de Paimon que cambiaría el rumbo de mi verano.

Genshin Impact - Official Launch Trailer

Jugar Genshin Impact con los controles táctiles del celular es, en el mejor de los casos, complicado y por lo general termina en frustraciones. En mi caso particular me llevó a configurar un joystick y jugarlo “como Kojima manda”, y tras un par de horas estaba enganchadisimo. Decir que me tomó por sorpresa sería reducir la relevancia del juego de MiHoYo, porque estaba muy al tanto de su importancia en la industria y de la legión de seguidores que había acumulado desde su lanzamiento, pero necesitaba experimentarlo en carne propia para separar la paja del trigo. En una primera impresión me pareció hermoso, aún cuando tuve que bajarle los gráficos al mínimo para evitar tirones en los combates más frenéticos, y si bien aún me cuesta digerir el diseño sexualizado de algunos personajes (crecí normalizándolo y hoy en día me resulta innecesario, casi agraviante) con el pasar de las horas me di cuenta de que el diseño en general está mucho más allá del burdo “fan service”.

Apenas volví a Buenos Aires lo instalé en mi PC, aprovechando el cross save con Android, y continué mi partida. A medida que iba avanzando, comencé a engancharme con la historia y los personajes principales. De repente la misión de rescatar a la hermana del protagonista pasó a segundo plano, al menos en mi experiencia, y me encontré recorriendo verdes praderas en busca de las lágrimas cristalizadas de un dragón corrompido. Mientras tanto una graciosa cocinera de un país oriental me llevó en busca de un jabalí extinto y terminé envuelto en un frenético concurso de cocina. En medio de todas esas misiones, tanto principales como secundarias, la exploración me llenó de mini puzzles y recompensas que surgían de forma orgánica. Lo que más me llamó la atención fue la calidad de las misiones, que no se reducen a juntar recursos o repartir objetos como sucede en tantos títulos afines, sino que conforman una narrativa interesante y coherente que nada tiene que envidiarle a un JRPG de los buenos. Para ese momento ya me encontraba sumergido de lleno en el mundo de Genshin Impact, pero faltaba un elemento más: el componente gacha.

Comfort Gaming - Genshin Impact 03.jpg

Recién estoy dando mis primeros pasos, acabo de alcanzar el nivel 17 de aventura y según me cuentan mis amigues con más experiencia aún estoy en el tutorial. Quizás es por eso que aún no me considero “enganchado” a la tienda de gashapones. Sin embargo debo admitir que me descubro revisando de vez en cuando si ya junté 160 protogemas para hacer una tirada, también me encargué de consultar si había alguna ventaja en hacer tiradas de a diez y al parecer da igual, todo depende de mi ansiedad. Como buen obsesivo en recuperación, de los que alguna vez necesitó completar todas las misiones secundarias de varios juegos de Ubisoft, me seduce la idea de conseguir a todos los personajes, pero también entiendo que no es la idea central de Genshin Impact. Me gustan todos los personajes que tengo, incluida Amber a pesar de que (al parecer) está considerada una de las peores, y me encanta descubrir sus particularidades. Por eso no estoy desesperado por conseguir más, pero no puedo evitar ver la cuenta regresiva del banner actual sin pensar: ¿Llegaré a conseguir a Ganyu antes de que se termine?

Sentarme a jugar Genshin Impact para mi es comenzar a saldar una cuenta pendiente. No sólo con el gran juego de MiHoYo, sino con su grandiosa comunidad que me recibió con los brazos abiertos. A lo largo de mi vida como gamer pasé miles de horas jugando JRPGs de todo tipo, desde grandes clásicos hasta genéricos productos que no merecían mi tiempo, y sin embargo dejé pasar el 2020 sin darle una oportunidad a este fantástico action RPG. En parte fue por la vorágine propia de mi oficio, que me mantiene jugando títulos nuevos todas las semanas, y el hecho de estar jugando varios live games en simultáneo hizo que rechace la idea de sumergirme en uno nuevo, pero no puedo negar que hubo un elemento de prejuicio, uno que me alegro haber podido superar. Mucho se ha dicho sobre comparaciones, generalmente con una mirada reduccionista de la propuesta de Genshin Impact, pero hacía mucho que no me sentía tan a gusto con un juego gratuito ¿Por qué hago esta aclaración? Porque muchas veces la monetización termina interponiéndose en la experiencia jugable, por eso tienen mala fama, pero no es el caso de este gran título.

Comfort Gaming - Genshin Impact 02.jpg

Tengo pensado continuar mis aventuras en Teyvat, actualmente dejé a mi equipo en una posada en Liyue y no puedo aguantar las ganas de seguir juntando Geoculus para mejorar las estatuas de los siete. También quiero avanzar para ver qué más tiene para ofrecerme este gigantesco mundo, en especial los combates contra jefes de los que tanto escuché, pero por encima de todo tengo ganas de seguir explorando su colorido y fantástico mapeado. Aún tengo tanto por descubrir que la perspectiva es un poco abrumadora, pero Genshin Impact maneja tan bien el flujo de contenido que la progresión resulta orgánica y súper llevadera. Mi única duda es cómo voy a hacer para incorporar un nuevo live game en mi rutina de juego, entre Warzone y Black Ops ya tenía la semana ocupada, no me imagino ahora que logearme a hacer las misiones diarias se volvió parte de mi día a día. De todas formas no pienso relegar ninguno, el juego de MiHoYo ya es parte de mi Comfort Gaming y por lo tanto un nuevo miembro de esta columna semanal. ¿Ustedes ya lo jugaron? ¡Los leo en los comentarios!

Dejá tu comentario