Opinion

Comfort Gaming | Juegos de 8 bits en mi ADN Gamer

Existir a la sombra de los grandes a pesar de ser un gigante, un mal que comparten estos juegos que forjaron los cimientos del Comfort Gaming

El Comfort Gaming es esa lista de juegos que nos gusta a pesar de todo, no necesariamente tienen que ser exitosos ni conocidos: Mientras jugarlos nos reconforte su misión está cumplida. Hubo una época en la que comprábamos los juegos a ciegas, una suerte de “edad oscura” para el gaming que sólo iluminaban las revistas especializadas y algún que otro programa de televisión por cable. Hoy en día tenemos toda la información al alcance de la mano, literalmente gracias a nuestros celulares, pero en los noventas no podíamos googlear para averiguar de qué iba un juego. Tampoco teníamos acceso a sitios como Malditos Nerds, ni mucho menos un sistema de puntuación con reseñas de usuarios como tiene Steam: para bien o mal, estábamos solos a la hora de decidir.

El ADN Gamer de MALDITOS NERDS || EN VIVO con Seba Cigarreta

Quizás porque éramos niños, y no teníamos recursos para comprar todas las revistas y tener un punto de referencia, casi siempre estábamos limitados a elegir entre el stock del vendedor de turno que sólo compraba los títulos que más vendían, por eso nuestra memoria emotiva lleva marcado a fuego los mismos juegos. Doy por hecho que aquellos que tuvimos Family Game (la versión local de la consola de 8 bits de Nintendo) hemos jugados todo juego protagonizado por Mario, así como todo orgulloso dueño de una Sega Génesis supo disfrutar del grandioso Sonic 2 y sabe de qué hablo cuando digo “Contra Hard Corps” pero, ¿Alguien se preguntó qué fue de esos juegos contemporáneos que no estaban protagonizados por un personaje popular? Para la mayoría pasaron desapercibidos, o en el mejor de los casos tuvieron un nicho reducido de fans. Por eso en esta entrega de Comfort Gaming les propongo rescatarlos del olvido, tal vez encuentren uno de esos juegos perdidos de la infancia, uno de esos que ni recuerdan haber jugado.

La semana pasada en ADN Gamer, junto a Rippy y Guillo repasamos algunos de los juegos que sentaron los cimientos de mi identidad como jugador. Siguiendo el hilo de ese genial stream, que pueden volver a ver siguiendo este link, voy a repasar el primer juego que compartimos. Se que les gustó y me gustaría ahondar un poco en ese clásico del underground de Nintendo. Los otros dos juegos que les traigo son aún más oscuros, bien japoneses y en su mayoría han envejecido como un buen vino. Si solían alquilar cartuchos en los dorados noventas quizás los han jugado, pero si no lo hicieron y les gusta explorar el retro gaming seguro se llevan algo nuevo que jugar.

Comfort Gaming - ADN Gamer 8 bits.jpg

Conquest of the Crystal Palace, o Matendōji en japonés, es un juego de acción en 2D, publicado por Amisk Corp en 1990 y desarrollado por Quest. Tomamos el control de un pequeño samurai que, junto a su fiel compañero canino, irá recorriendo todo tipo de niveles recreados en un precioso pixel art. El juego está repleto de efectos que explotaban al máximo el hardware de la NES, con jefes espectaculares, una tienda para comprar armas y mejoras, y un nivel de dificultad que rozaba la injusticia. Cuando tenía 11 años lo llamaba “El Ninja y el perrito”, amaba este juego y a la vez lo odiaba por su dificultad, pero logró cautivarme al punto de confeccionar un pequeño manual para no olvidarme de nada de lo que deducía: estaba completamente en japonés. Al día de hoy mantengo gran parte de la memoria muscular para jugarlo, de hecho pueden ver en el stream de ADN Gamer que a pesar de los años no me va tan mal.

Comfort Gaming - ADN Gamer 8 bits - Time Zone 01.jpg

Mi historia con Time Zone es muy particular, en especial porque pasé casi veinte años buscándolo. En primer lugar porque nunca encontré a alguien que también lo haya jugado, pero lo peor es que hasta hace unos años no sabía su título original. Gracias a internet, y a un grupo de conservadores de roms de un sitio que hoy en día ya no existe, me enteré que fue desarrollado por EIM Ltd y publicado en 1991 únicamente para el mercado japonés por Sigma Ent. Time Zone es un sencillo plataformero que toma elementos de otros juegos y le añade el viaje en el tiempo, así que nos podemos encontrar tanto a un platillo volador como a un dinosaurio enorme. A decir verdad la jugabilidad no envejeció tan bien, los controles son erráticos y las secciones sobre rieles pueden generarnos un ataque de nervios. ¡No puedo creer que en algún momento de mi infancia pude llegar a ver el final del juego! La música del mapa del mundo quedó grabada para siempre en mi memoria, al igual que las secciones en skate o la idea de usar una visera como boomerang, y volver a jugarlo siempre es garantía de un viaje hacia la nostalgia. Reencontrarme con Time Zone fue un antes y un después en mi vida de jugador, un evento que me animó a seguir coleccionando pedacitos de mi ADN Gamer, como aquel papelito escrito por la dueña del videoclub y pegado al cartucho color lila que decía “Chico Boina” sobre el título original en japonés.

Comfort Gaming - ADN Gamer 8 bits - Don Doko Don 2 01.jpg

Otro de los juegos que marcó mi infancia, y nunca salió oficialmente de Japón, fue Don Doko Don 2. En nuestro país se conseguía pirateado con el sprite de Mario en lugar del protagonista original, sumándose a la lista de juegos “hackeados por el fontanero de Nintendo” que incluye clásicos como Joe & Mac (Mario Bros 16), Tiny Toons (Mario 6) y llegando al límite de eliminar a Master Higgins de su propia saga: Adventure Island. Don Doko Don 2 llegó a mis manos como Mario 8 y, si bien de adulto entendí que se trataba de un hack, fue toda una sorpresa cuando finalmente conocí al personaje de barba blanca que protagonizaba realmente el juego. Lo mejor de la propuesta de este genial plataformero era el diseño de los niveles, con puertas ocultas que cambiaban radicalmente el escenario, su exquisita banda sonora y los originales jefes de final de nivel. Fue desarrollado y publicado en 1992 por Taito, curiosamente también absorbida por Square-Enix a finales de 2005, y marcó el punto final de lo que podría haber sido una grandiosa franquicia.

Todos estos juegos llegaron a mis manos infantiles gracias al videoclub “Kinder” de Punta Mogotes, mi barrio en Mar del Plata, del cual tengo los mejores recuerdos y si les interesa la idea estoy dispuesto a compartir. Estos grandes juegos olvidados conforman mi Comfort Gaming y me gustaría conocer cuáles forman el de ustedes, mientras más raros mucho mejor. Los dejo hasta la próxima semana pero, como siempre, quedo atento a sus comentarios: ¿Conocían alguno de estos juegos?

Dejá tu comentario