Análisis

ANÁLISIS | Captain Tsubasa Rise of New Champions en offside

Captain Tsubasa: Rise of New Champions tiene algunas ideas y buenas intenciones pero al final, como a Tsubasa, le cortaron las piernas.

Pasaron diez años desde la salida del último juego de Captain Tsubasa, serie que tiene una especial conexión con el público argentino. No sólo su autor se inspiró en el fútbol local para crear el longevo manga y anime, sino que nuestra afinidad con el deporte más la popularidad del juego de Famicom que todo el mundo terminó sin hablar una palabra de japonés, hacen de este título uno de los lanzamientos más esperados del año. Lamentablemente, por más que el balón sea nuestro amigo, no podemos decir lo mismo de la última publicación de Bandai Namco.

CAPTAIN TSUBASA: RISE OF NEW CHAMPIONS - Trailer de Historia

Captain Tsubasa: Rise of New Champions es un juego con una fuerte crisis de identidad, empeorada por una narrativa vaga - en sus mejores momentos -, un diseño de interfaz escheriano y un nivel de dificultad que se asemeja más al diseño de una montaña rusa que a una curva en sí. El nuevo juego de Tamsoft es primero una novela visual con pocas ociones de diálogo y un rato largo después un juego de fútbol que podríamos llegar a considerar arcadoso, hasta cierto punto.

Partiendo del pitido inicial, lo primero que se nos presenta es un modo historia con Tsubasa y luego un modo personalizado, el cual nos sugieren empezar una vez que nos familiaricemos con el juego. Consejo que no es malo para nada, además de ser nuestro primer indicio de estar frente a una experiencia complicada. En el “Episodio Tsubasa” vamos a tener un corte transversal de la serie, enfocado en una resumida versión del torneo del último año de la secundaria de nuestro protagonista. Nuestra misión será ayudar al Nankatsu a alcanzar el tricampeonato para que luego Tsubasa pueda partir para Brasil.

image.png

Cada partido de este corto segmento tiene la intención de explicarnos una de las complicadas mecánicas del juego, aprendiendo siempre algo que nos hubiera servido muchísimo en el encuentro anterior. Algunos partidos pueden ser endemoniadamente difíciles mientras que otros son un trámite y a veces los resultados se pueden dar a causa de escenas scripteadas sin que el jugador llegue a intervenir en el marcador. Las cinemáticas que acompañan este corto viaje de Tsubasa pueden llegar a durar más que los mismos partidos y a veces se distraen y nos cuentan las relaciones amorosas o los pormenores físicos de jugadores de otros equipos. Los seguidores de la serie podrán encontrar un valor nostálgico en esto, pero en realidad es un desastre narrativo que poco influye en la experiencia de juego.

Por suerte, una vez terminado este tutorial desproporcionado podemos concentrarnos en el verdadero juego, el cual nos invita en una historia original, a elegir entre un selecto grupo de las secundarias de Japón, crear un personaje y ascender en el mundo futbolístico desde las inferiores del mismo, hasta llegar a lo más alto. Dependiendo del equipo que elijamos, la historia se va a ir desarrollando de distintas maneras por la personalidad de nuestros compañeros y las metas en común, agregando un respetable valor de jugabilidad a un título que en general ofrece pocos motivos para volver.

Acá el juego comienza a seguir el manual de marca de Bandai Namco. Tras un escueto editor de personajes podremos elegir hasta cinco mentores de nuestro equipo u otros y a medida que juguemos con ellos, iremos aprendiendo sus técnicas para así convertirnos en un as del fútbol mundial. Conforme avancemos, conseguiremos items que podremos utilizar antes de cada partido para mejorar nuestras chances de vencer, pero no se preocupen que no hay control antidoping. Lo mejor de este modo es que alimenta la fantasía de ser parte de la serie y algunas opciones de diálogo no muy imaginativas, nos permiten crear un vínculo con nuestros personajes favoritos. Lo peor, es todo lo demás.

image.png

Recordando que este juego es primero una novela visual, pasaremos más tiempo viendo cinemáticas con diálogos que otra cosa. Mientras que estas están mejor que en otros títulos de la factoría, reflejan una vagancia extrema y una cultura de producción de bajo presupuesto que puede ser enervante. Por momentos nos mostrarán escenas del último anime para ilustrar situaciones, para luego pasar a relatos con pantalla negra de fondo. Los diálogos entre los personajes están más animados que en otros títulos a decir verdad, pero cada vez que va a pasar algo espectacular - como cuatro jugadores haciendo una técnica especial para quitarle la pelota a Tsubasa o Richard Tex Tex metiendo un gol decisivo en un partido - la cámara panea a las gradas, al cielo o directamente todo sucede en un relato sobre fondo blanco, invitándonos a pagar sesenta dólares para usar la imaginación.

Algo mejor pensado pero aún así mal implementado, es cuando la parte de novela visual irrumpe en los partidos. Por un lado, los jugadores irán teniendo conversaciones durante los encuentros, las cuales podemos escuchar mientras sus rostros aparecen semi transparentes sobre los márgenes de la pantalla. Al no estar doblado al español, no solo sus cabezas flotantes tapan el terreno, sino que es elegir seguir jugando o perder la pelota para leer los diálogos. Sin embargo, la peor decisión estilística del juego es cuando frena los partidos con breves pantallas de carga para mostrarnos una escena dramática. Esto que a veces puede suceder hasta dos o tres veces por partido, resulta interesante la primera vez, pero en caso de tener repetir el encuentro pasa a ser un incordio.

Llegando al momento de jugar, el control de nuestro equipo se resume en un botón de pase, otro de tiro y uno más para correr, cambiando la utilidad de los mismos dependiendo de si estamos atacando o defendiendo. Una barra de “Espíritu” hará las veces de stamina o mana a la hora de efectuar las habilidades especiales que son lo que todos venimos a buscar en este juego, las cuales se basan en un sistema de jerarquías para funcionar. Con las fintas, por ejemplo, el jugador que conserva el balón es quien apretó el botón a último momento, dejando de lado una habilidad en el control y concentrándose más en la lectura de animaciones en pantalla.

image.png

Lo que más llama la atención de todos modos, es la mecánica de meter goles, la cual nos pide que tiro a tiro vayamos bajando el “Espíritu” del arquero, para que finalmente ya no pueda detener la pelota. Para esto, podemos asistirnos de habilidades especiales como Super Tiros o la utilización de un modo ofensivo especial que ponemos en marcha apretando un botón, una vez que se cargue una barra. Esto termina siendo de lo más divertido del juego, ya que no solo las animaciones de tiros y atajadas son de lo mejor, sino que ver cómo vencemos la valla termina siendo de los momentos más satisfactorios de la experiencia. Lamentablemente, no por eso deja de ser bastante repetitivo, dejando una vez más de lado todo tipo de habilidad en la cancha para terminar ganando literalmente por cansancio.

Lo más correcto sería definir Captain Tsubasa: Rise of New Champions como un título arcade ya que no apunta a la simulación de juegos como FIFA o PES, pero tengo mis objeciones al respecto. La experiencia es interrumpida constantemente por diálogos y animaciones que cortan el ritmo de los breves partidos. Sumado a esto, la mecánica de recuperar la pelota es directamente golpear al contrincante para que salga volando por los aires, lo que sumado a las veloces animaciones de movimiento, nos hace pensar que se confundieron al fútbol con el hockey sobre hielo en algún punto temprano del desarrollo. Finalmente, mientras que las destaco una vez más, sus mecánicas de stamina y barra de energía se asemejan más a un juego de boxeo que a uno de fútbol, resultando en un experimento interesante pero distinto al que el jugador venía a buscar.

image.png

Captain Tsubasa: Rise of New Champions termina siendo un juego insatisfactorio. No solo queda en offside de la experiencia ideal, sino que todo lo relatado está condimentado con varios bugs y una traducción paupérrima que confunde palabras básicas logrando que a veces los diálogos no tengan sentido. El resto del contenido, que agrega un correcto modo online y un editor de equipo soñado para jugar una suerte de Gran DT, es un lindo agregado pero no alcanza para cargar con el peso de todas sus falencias, las cuales también incluyen una pésima optimización dependiendo la plataforma en la que lo estén jugando. No quiero caer en el reduccionismo de decir que es “solo para fanáticos” porque me resulta una manera cobarde de decir que es malo, pero entiendo que tal vez son quienes más lo puedan perdonar, que no es lo mismo que disfrutar. Para todos los demás, lo mejor tal vez sea mandar a este Tsubasa al banco, hasta la llegada de uno mejor.

Embed

TSUBASA: RISE OF NEW CHAMPIONS

28/08/2020 (PC, PS4, NS)
5.0

Dedique unas quince horas al modo historia en PS4 Pro e intente probarlo en Nintendo Switch, donde a duras penas corre a 20 frames, pero abandone al instante. No me veo volviendo a estas canchas en un futuro cercano.

Dejá tu comentario