Opinion

El nuevo juego del creador de Sonic es difícil de creer

Balan Wonderworld no tiene idea lo que quiere ser o para quién.

Los juegos para chicos son algo especial, sin lugar a dudas. Deben ser diseñados con el target en mente, y ofrecerles un entretenimiento que los entretenga y desafíe, pero al mismo tiempo, los respete. Por eso, es posible que hacer un videojuego apuntado a los más chicos sea tan o más difícil que hacer un juego para el mainstream. Y esto no puede ser más evidente en el más reciente juego de Square Enix, creado nada más y nada menos que por Yuji Naka.

El nombre Yuji Naka en el mundo de los videojuegos tiene peso. Tal vez hoy no tanto como ayer, pero sigue teniendo mucho peso. No por nada es el creador de Sonic the Hedgehog, el juego más que el personaje, y también Phantasy Star Online. Claro, eso quiere decir que también hizo Shadow the Hedgehog y NiGHTS, juegos que tal vez explican mejor el sueño convertido en pesadilla que es su más reciente título, Balan Wonderworld.

Showtime! BALAN WONDERWORLD Opening Movie

Hace falta ver nada más la introducción, donde una cutscene —estos cortes de escena son lo mejor producido en todo el paquete— sin diálogo explica muy escuetamente cómo nuestros dos humanos protagonistas conocen a Balan y son transportados al mundo de los Tim, donde tienen la misión de explorar 12 mundos y resolver niveles para hacer feliz a personas que están atravesando problemas, desde un granjero cuya cosecha no crece hasta una niña que tiene un delfín como amigo, y de un día para el otro, ¡casi la mata!

Y si pensas que esto es medio raro, tenés razón, porque a excepción de la música, cada aspecto del diseño de este juego es terrible. Objetivamente terrible. Como si se hubiera quedado en una cápsula de tiempo. Los controles son horrorosos, las mecánicas son trilladas y explicadas muy por arriba, además de poco intuitivas; los tiempos donde los juegos de plataformas 3D tenían problemas de cámara y controles ya pasó ¿por qué volver?

Balan Wonderworld: 30 Minutes of PS5 Gameplay

Hace un poco más de un año, la nota de prensa con la que anunciaron el juego prometía “80 divertidos trajes para descubrir a lo largo de la aventura”, pero en verdad, las habilidades de estos trajes se repiten, y hasta algunos hacen obsoletos a otros. Esto es principalmente porque todos los botones hacen la misma acción, que generalmente es saltar. Es decir que algunos pueden saltar y otros no, una gran oportunidad para hacer algo interesante con el diseño de los niveles alrededor de esta ideas, pero noe se l caso. con Balan Wonderworld. En cambio, tenemos mundos extraños, casi siniestros, donde hay NPC que no dicen nada, solo bailan, y desaparecen cuando te acercas demasiado, y hasta a veces aparecen en tamaño gigante por el nivel, mirándote en silencio.

Tal vez lo más extraño de todo, no es que una luminaria del gaming esté detrás de este proyecto que es difícil dilucidar cuáles son sus intenciones, pero también que el proyecto este producido nada más y nada menos que por Square Enix. ¿Cómo llegamos acá? ¿Para quién es este juego? ¿De qué máquina del tiempo salió? Realmente da toda la impresión de un proyecto cuyo lead designer abandonó el barco antes de tiempo. En algún momento la persona que estaba encargada de resolver problemas, simplemente dejó de resolverlos, y así salió la cosa.

Balan Wonderworld All Dancing Scenes

Detrás de toda esa masa bizarra de Game Design parece haber un producto… ¿decente? ¿Aceptable? Por lo que pudimos probar de la demo, se deja jugar digamos, aunque el juego en sí, parezca un chiste, porque por ejemplo la mejor parte de cada mundo es donde, después de cada nivel, tras vencer al boss del mundo —los cuales no son terribles, a diferencia del resto del juego— hay un bizarro número musical con la persona a la que rescatamos.

Como si esto no fuese suficiente ¡existe un libro de este fantástico universo!, escrito por Soshi Kawasaki y publicado por Square Enix. El juego apenas si tiene historia, porque cada fragmento de historia de cada mundo debe ser explicado en no más de dos cutscenes por mundo, apenas escuetas viñetas sin diálogo que solo logran confundirnos más. Pero seguramente todas las respuestas estarán en la novela. De nuevo… ¿para quién es este juego?, porque no veo a chicos chiquitos leyendo novelas.

Balan Wonderworld parece arrancado directamente de fines de los noventa. Como un juego de Dreamcast que importamos de Japón solo para ver lo extraño que son sus juegos más oscuros, pero a diferencia de la mayoría de estos, no es divertido de jugar, para adultos o para niños. La industria hoy día tiene esquematizados ciertos procesos que evitan que juegos como estos salgan a la luz, pero de alguna manera Square Enix lo hizo, nos dio un juego que da toda la impresión de estar sin terminar, a medio hacer... un proyecto cuyo uno propósito es sorprender a los desprevenidos que vayan a comprar juegos para chicos sin tener idea, o a personas que le guste mucho el consumo de estupefacientes.

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