New Super Mario Bros U. Deluxe
Análisis

Análisis | New Super Mario Bros. U Deluxe

El primer gran juego de Switch de este 2019 es este port directo de Wii U con el que Nintendo pierde la oportunidad de aggiornarse.

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Por: Jeremias Curci

Nintendo continúa con la sana costumbre de rescatar de aquella jaula dorada que supone la extinta Wii U a varios de sus juegos, merecedores todos de la gran vidriera y público más amplio del que goza su actual éxito, la Nintendo Switch. Así y todo, pocos juegos necesitaban tanto una reedición como New Super Mario Bros. U. ¿Por qué? Fue ni más ni menos que uno de los encargados de empujarte a comprar la otrora flamante consola de Nintendo, Wii U y además, tuvo que coexistir con New Super Mario Bros. 2: un deficiente juego de plataformas “canónico” para la serie dentro de la exitosísima 3DS, cosa que le jugó definitivamente en contra.

En Switch, New Super Mario Bros. U Deluxe brilla con luz propia porque ya no tiene tantos elementos que atentan contra sus intereses y además, se trata de la única entrega de Mario en dos dimensiones en los últimos seis años por lo que se siente fresco. Y hay que reconocerlo: la faceta híbrida de la consola nos permite jugarlo como sus creadores lo imaginaron, ya que la gracia de “jugarlo en el sillón sin TV de por medio” era uno de sus puntos de venta.

Para bien y para mal, nos encontramos ante una adaptación fiel al original. El “Deluxe” significa que por un lado, podremos disfrutar el juego en unos gloriosos 1080p de resolución y por el otro, que se nos ofrece el paquete entero: el juego base y el fabuloso DLC, New Super Luigi U. Esto redunda en más de 160 niveles en los que Nintendo EAD Tokyo hace un ejercicio de estilo que podríamos catalogar como lo mejorcito que se puede jugar en lo que refiere a Mario en dos dimensiones.

Es cierto que el comienzo es inusualmente “lento”, pero a medida que vamos descubriendo nuevos mundos, nos encontramos con un diseño de niveles que por momentos desafía las convenciones más clásicas de este tipo de juegos. Obstáculos creados con sencillos objetos del escenario (que en ocasiones responden a nuestra interacción), o mecánicas específicas que se nos muestran en un nivel, que eclosionan a lo largo del mismo mundo y que después no volvemos a ver en todo el juego. Algunos de los niveles tienen pequeños puzzles y en su gran mayoría, están repletos de recovecos con secretos y rutas alternativas que siempre recompensan. New Super Mario Bros. U Deluxe gana en ritmo a medida que avanzamos, pero también en frescura, por lo que siempre continúa sorprendiendo y más importante, desafiando.

Pero si lo que buscamos es desafío de verdad, podemos saltar directamente a New Super Luigi U, que está disponible de entrada desde el menú principal, cosa que nos permite alternar entre una versión y la otra, completando poco a poco los distintos desafíos. El agregado basado en Luigi bien podría definirse como “el Dark Souls de Mario”: con niveles que deben ser completados casi a la perfección y que nos ponen en los zapatos de los speedrunners más intrépidos. Filosóficamente es todo lo contrario al juego principal: mientras que perder en New Super Mario Bros. U rara vez deriva en una penalidad real, en New Super Luigi U es fácil quedarnos sin vidas rápidamente.

Hasta acá la experiencia se mantiene inalterada, pero hay varios cambios sutiles como diferencias en la gráfica en pantallas de carga, el reordenamiento de menúes, o la posibilidad de cambiar el orden de los botones dentro de la pantalla de pausa en medio de una partida. También hay pequeños ajustes en la disposición de ciertas acciones, siendo la del giro a medio salto la más notoria (me costó mucho acostumbrarme a ella) ya que ahora comparte funciones con el botón de saltar. Sin embargo, la adición más notoria tiene que ver con un personaje nuevo: Toadette. Este hongo rosa utiliza un ítem especial, la “Súper Corona” que le permite tomar el aspecto humanoide de la princesa Peach. Aunque el mote de “fácil” puede ahuyentar a los jugadores más dedicados, es realmente interesante trastear con Toadette y experimentar con la física de los saltos y sus cualidades únicas.

New Super Mario Bros. U Deluxe respeta las estructuras clásica.
Nintendo, siempre fiel a la estructura clásica.

Toadette brinda una forma completamente nueva de disfrutar el juego, más allá de que quita desafío. La gran contra de este nuevo integrante llega cuando jugamos de a cuatro jugadores. Puesto que no se pueden repetir ninguno de los personajes una vez elegidos, tres jugadores pueden jugar con Luigi, Mario y Toad “amarillo” respectivamente, y el cuarto quedará relegado a usar a Toadette o peor aún, a Nabbit, que sería así como el modo de un botón de FIFA. Hay que decir que jugando de a cuatro el título se disfruta igual ya que su diseño escala a la perfección para albergar cuatro personas haciendo de las suyas, pero es imposible negar la frustración que ocasiona no poder emparejar los personajes entre cuatro participantes en términos de igualdad de condiciones y habilidad.

El modo Desafío dice presente otra vez en lugar del Boost Mode, ahora incompatible por las características de Switch, además de otros dos modos extra: Partida Corrida -que es una especie rush de niveles para establecer las mejores marcas por tiempo- y Caza Monedas, que como su nombre indica, la va de agarrar la mayor cantidad de monedas posible. La propuesta de juego es muy amplia e inclusiva: el menú principal también tiene una serie de tutoriales en pantalla y videos sumamente útiles para aprender los rudimentos del juego si es que tenemos poco y nada de idea, o si sencillamente queremos enriquecer nuestro conocimiento sobre los fundamentos de un Mario en 2D.

Los protagonistas de New Super Mario Bros. U Deluxe

New Super Mario Bros. U Deluxe es muy generoso en su oferta de contenido, pero es una pena que Nintendo, en contraposición, haya escatimado tanto en novedades de peso que lo conviertan en un título atractivo para aquellos que lo hayan jugado en su momento. 60 lechugas es ni más ni menos lo que cuesta este port directo de un juego que ya tiene siete años, en el contexto de un género que ha evolucionado, con Celeste como principal estandarte. Más que un personaje y un par de power-ups, hubiera estado bien que Nintendo revise cuestiones más elementales como ser la poca inmediatez con la que perdemos y volvemos a iniciar un nivel. Incluso siendo fanático de lo que jugar un Mario bidimensional representa, es innegable que ese paradigma tiene que cambiar.

La pregunta es ¿hacia dónde? Es difícil decirlo. Da la impresión de que desde lo conceptual, Nintendo hizo su “despedida” cediendo al público las mismas herramientas con las que crea su magia, de la mano de Super Mario Maker: una forma casi perfecta de cerrar un ciclo. Después de Odyssey -que tantas convenciones supo quebrar- uno no puede más que soñar con un nuevo Mario en 2D que sea igual de irreverente y atrevido. ¿Será esto posible? Por lo pronto, tenemos este New Super Mario Bros. U Deluxe que es totalmente recomendable para aquellos que no lo hayan experimentado en su debido momento o bien, para los fanáticos -como yo- que necesiten indeclinablemente un Mario de este tipo dondequiera que estén. Para el resto es más que obviable, salvo que se alineen todos los planetas y Nintendo decida bajar su precio en sus rarísimas ofertas de temporada.

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