Análisis

Análisis | Life is Strange 2: Episodio 4 - Faith

El nuevo episodio no está a la altura del tercero, pero es sincero y emotivo, nos lleva a contectar más con los personajes

Avatar de Florencia Orsetti

Por: Florencia Orsetti

En Faith, el cuarto episodio de Life is Strange 2, el joven Sean Díaz sufre las peores injusticias en la nación de Trump mientras busca a su hermano Daniel, en un viaje extenso de California a Nevada. La nueva aventura de DONTNOD tuvo altibajos, alcanzando su mejor momento en un íntimo y atrapante tercer capítulo. La vara había quedado alta y este nuevo episodio no cumple las expectativas en lo que respecta a momentos impactantes. Eso sí, es aún más crudo en cómo muestra el racismo que plaga la cultura norteamericana.

La relación entre Sean y Daniel ha sido el motor de Life is Strange 2 y jugar un episodio en el que están separados se siente extraño. Pero luego del accidente al final del episodio anterior, la cosas solo pintaban para peor. Faith empieza con Sean en un hospital, nos traslada al desierto de Nevada, luego a un motel y por ultimo a una iglesia controlada por una secta con las peores intenciones. Sin dudas, es el capítulo en el que más viajamos, un capítulo de cambios profundos para Sean, que introduce nuevos aliados muy bien escritos y villanos que no tanto, y estrecha más que nunca la relación entre los hermanos.

Faith es un episodio de transición y tiene un ritmo lento. Eso no quita que se trate de un capitulo que cala realmente hondo en los jugadores. Quienes llegamos hasta acá ya estamos involucrados con los Díaz, los queremos ver libres a toda costa, pero el camino se hace cada vez más difícil para ellos. Y esos obstáculos que aumentan la dificultad nos tocan de cerca porque son parte de la realidad que nos rodea.

Life is Strange nunca se había metido con la realidad socio-política de Estados Unidos, pero en Life is Strange 2 hubiese sido raro que no lo hicieran porque tienen a dos protagonistas latinos. Sean en su camino para encontrar a Daniel recibe golpes de supremacistas más de una vez, física y emocionalmente. En última instancia, el episodio critica la doble moral y los peligros de la fe ciega cuando nos enteramos que el pequeño Daniel está actuando de mesías para una secta turbia.

No les voy a mentir, todo el asunto de la secta me pareció artificial y es quizás hasta caricaturesco y ridículo. Pero sirve para reforzar la intolerancia de los cultos libertarios del oeste de Estados Unidos, especialmente cuando nos enteramos de cómo tratan a sus propios fieles, ejerciendo prácticas homofóbicas y no creyendo en la medicina.

Antes de llegar al clímax, Sean conecta con alguien de su pasado. Sin dar más spoilers, el momento es íntimo y explora temas como la independencia, las expectativas sociales sobre los roles de género y el concepto de familia. Las escenas y los diálogos están bien llevados, son realmente emotivos y dicen mucho de cada personaje.

No dejo de sorprenderme con la cantidad de decisiones y rutas que perdí al mirar la lista de posibles decisiones al final de cada episodio de Life is Strange 2. Nos queda esperar al final para saber si habrá varios finales o no, pero la propia ruta en sí ofrece posibilidades y sentimos que lo que elegimos realmente tiene un efecto, especialmente en cómo repercute en la relación de Sean y Daniel.

Los elementos sobrenaturales no nos alejan de la crítica social, de hecho, el realismo mágico es algo que se le sigue dando bien a DONTNOD. En lo personal, encuentro muy predecibles y unidireccionales a los villanos de este episodio, un desliz dentro de un episodio que resalta por su guion y por lo bien que maneja los momentos contemplativos, esos en los que la banda sonora nos envuelve y nos transporta al momento.

Life is Strange 2 nos trae un episodio que nos hace querer aún más a los Díaz. Claro que es inevitable pensar que el ritmo a veces es demasiado lento y que la mayoría de los personajes secundarios no están a la altura de nuestros tan queridos hermanos. Aun así, Faith es un episodio que nos deja con ganas de más; crudo, sincero y emotivo, denuncia el racismo y la homofobia de la sociedad de Trump como muy pocos videojuegos. La espera hasta fin de año se hará eterna, pero a esta altura podemos confiar en que el quinto episodio va a valer mucho la pena.

Vengo jugando los episodios de Life is Strange 2 el día del estreno desde que se publicó el primero. Pasé 4 horas con Faith, lo terminé en una sentada. Es lento, pero me atrapó. Me quedé con ganas de rejugar para ver las demás posibilidades, pero no lo estoy haciendo porque quiero terminar la historia primero antes de experimentar. 

En esta nota
  • Life is Strange

Comentarios