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Análisis | Indivisible es una mezcla de Plataformas, RPG y Fighting Game

Lab Zero se aleja un poquito de los combates de Skullgirls para arremeter con Indivisible, que mantiene cierta carisma de su primer juego pero también intenta sumar elementos propios a su aventura de plataformas y rol. Descubrí nuestra opinión en esta reseña

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Por: Maximiliano Baldo

Análisis | Indivisible es una mezcla de Plataformas, RPG y Fighting Game

Análisis | Indivisible es una mezcla de Plataformas, RPG y Fighting Game

Allá por Agosto de 2013, el estudio Lab Zero sacaba a la venta Skullgirls, un sorprendente juego de lucha que derramaba carisma y fanservice por todos lados, captando la atención de críticos y jugadores ante la innegable calidad del producto. ¿Qué nuevo proyecto podíamos esperar de este grupo de gente? Debieron pasar varios años y bastante DLC de Skullgirls hasta que Lab Zero nos presentó el concepto de Indivisible: una aventura plataformera de rol, pero con un sistema de combate ligeramente más acorde a un juego de lucha más tradicional. ¿Puede esta mezcla salir bien?

Ajna es una rebelde e hiperactiva adolecente que vive junto a su padre en un tranquilo pueblito perdido en medio del bosque. Tras una secuencia introductoria que oficia de tutorial para los movimientos básicos de nuestra protagonista, las cosas se van al diablo bien rápido: el pueblo es destruido, sus habitantes son exterminados y el padre de Ajna cae muerto ante la espada de Dhar, un aguerrido joven, el nuevo general de las fuerzas de Ravannavar, a cuyas órdenes sigue ciegamente.

Pero algo extraño ocurre: tras el combate entre Ajna y Dhar, este último es súbitamente absorbido a la mente de la muchacha, convirtiéndose en una especie de pasajero involuntario en el plan de venganza de la joven, que ahora quiere ir a ver a ese tal Ravannavar para darle su sincera opinión sobre el temita de matar a su padre, de ser posible en forma de piñas, patadas y golpes mixtos. Debido a que Dhar también quiere llevar a Ajna ante su líder, la extraña dupla acepta la inusual tregua y parten en viaje.

Encontraremos muchos personajes interesantes en el camino

En el camino encontrarán otros excéntricos personajes que se unirán al periplo de Ajna, ofreciendo sus habilidades tanto en combate como en aumentar la colección de movimientos de nuestra protagonista, lo que le permitirá a su vez abrir caminos que antes permanecían cerrados y continuar por una trama que, cuanto más avanza, más fuerza va perdiendo… al igual que muchos otros elementos que en un principio nos habían emocionado. Pero detallaremos eso más adelante.

Primero hablemos de uno de los mejores elementos del juego, que sin duda es su bellísimo apartado visual. El universo de Indivisible rebosa de escenarios coloridos cuyas temáticas se reflejan en los detalles de su geografía y arquitectura, ya sea de los bosques al inicio del juego, el severo desierto, la inmaculada ciudad portuaria, una urbe de tintes orientales y hasta una gris metrópolis steampunk, entre muchas otras locaciones de gran interés.

La belleza visual continúa con el diseño y las animaciones de los protagonistas. Aquí se luce el estilo que hizo de Skullgirls un juego tan atrapante en lo visual, y si bien Lab Zero se ha moderado un poco en los diseños, sigue habiendo una generosa dosis de fanservice en varios de los personajes que conoceremos en el viaje. Personajes que, si bien casi no los vemos moverse en el mundo (por la conveniencia de estar todos encerrados en la mente de Ajna), derrochan movimientos a la hora de entrar en combate.

¡Al ataque!

El combate de indivisible es uno de sus apartados más interesantes. Toma elementos de RPG clásicos, pero los mezcla con comandos más propios de un juego de lucha. Hasta cuatro personajes (Ajna y tres compañeros) se enfrentarán al enemigo o grupo de enemigos que encontremos al paso. La originalidad viene del hecho de que podemos controlar a todos los personajes a la vez, pues cada uno tiene asignado un botón específico del gamepad.

Es posible realizar movimientos especiales al combinar un ataque con una dirección; por ejemplo, presionar Flecha Arriba al atacar con Ajna hace que el enemigo salga volando por los aires. A medida que el juego avanza vamos viendo nuevos usos para nuestros ataques y nuevos movimientos del enemigo. Cada personaje posee ataques y habilidades propias y en general el juego apunta a probar diferentes combinaciones de luchadores para ver cómo se desempeñan en combate.

Por desgracia, la realidad es que una vez que encontramos un grupo que nos gusta ya no sentimos la necesidad de cambiarlos. En mi experiencia, pasé todo mi tiempo de juego con Dhar en el grupo, cuyos ataques son considerablemente eficientes; y luego mantuve a mi Sanador, que siempre resultó confiable para mantener a todo el grupo con vida. Más allá de eso, sólo quedaba un único espacio libre, que fui alternando entre otros personajes, aunque sin sentir una verdadera necesidad de alterar el grupo más allá de eso.

Ganaremos habilidades para sortear obstáculos

Es que el principal problema de Indivisible es una molesta tendencia a la repetición y a estirar todo tanto como pueda; y los combates entran de cabeza en estos inconvenientes. Uno esperaría que las trifulcas se vuelvan más dinámicas a fin de utilizar el sistema de ataques y combos, pero lo cierto es que todos los enemigos siguen patrones similares. Para peor, la idea que tiene el juego a la hora de darnos enemigos más difíciles es simplemente aumentar su energía o darles escudo, lo que resulta en combates mucho más extensos y tediosos.

La trama principal—que ya de por sí no se va a ganar un premio a la originalidad—está llena de desvíos que parecen diseñados para extender el tiempo de juego de una aventura que ya de por sí es bastante generosa. Durante las primeras horas veremos un avance lineal que enfoca la acción de manera muy correcta, pero una vez que llegamos a cierto punto, la aventura se abre en varias direcciones y el juego pasa a ser una especie de Metroidvania con un severo caso de espacio mal utilizado. A partir de este punto la aventura entra en un estancamiento considerable y, al no dar una dirección clara, el jugador se va a pasar un buen rato yendo de aquí para allá hasta encontrar el hilo que retome la narrativa en una dirección definitiva.

Y claro, no podía faltar el fanservice

Todos esos inconvenientes pesan en la calidad final del juego, que en un principio parecía tener bases mucho más sólidas. Esto no quiere decir que el resultado final sea malo: Indivisible sigue siendo una muy interesante propuesta que vale la pena experimentar; es sólo que todo ese interés se va diluyendo con el paso de las horas y el juego va perdiendo poco a poco la paciencia del jugador.

Lab Zero pasó de un proyecto con una temática mucho más enfocada (Skullgirls) a esta nueva aventura, en la que parecen haber querido abarcar demasiadas ideas a la vez, dándose cuenta en algún momento que no había recursos para satisfacerlas a todas. Al menos un montón de backers en Kickstarter tuvieron su propio NPC en las ciudades del juego… aunque, si debo ser honesto, estas inclusiones, que en principio me habían agradado, terminaron por hastiarme por su gran proliferación. Para un juego titulado “indivisible”, las opiniones finales no hacen más que partirlo por la mitad y revelar que había menos cosas adentro de lo que uno esperaba.

INDIVISIBLE

08/10/2019 (PC, XBOX ONE, PS4)
7.5

Jugué Indivisible en PC durante casi nueve horas, sin poder llegar a terminar el juego. Lo que empezó como una aventura llevadera e interesante poco a poco fue pasando a ser una experiencia que invertía en repetición, tanto de su historia como en la mecánica central de combate, que también fue perdiendo impulso. Llegado a cierto punto el juego me terminó de perder, haciéndome reconocer que ya no necesitaba jugar nada más para emitir una opinión. Sigue siendo un juego que recomiendo probar, aunque con severos reparos y con las advertencias ya expresadas.

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