Análisis | Hitman HD Enhanced Collection (PS4, Xbox One)
Análisis

Análisis | Hitman HD Enhanced Collection (PS4, Xbox One)

IO Interactive recopila dos juegos muy distintos en un pack que será esencial para nostálgicos del pelado 47 y fácilmente evitable para el resto de la humanidad.

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Por: Ignacio Esains

El concepto de la serie Hitman es imposible de resistir. Asesino a sueldo infalible, máquina de matar silenciosa, camaleón invulnerable. Sin familia, sin amigos, sin ataduras emocionales. Un Jason Bourne sin patria. Un Léon sin conciencia. Un John Wick sin alma. 

El Agente 47 no sólo es un personaje magnético, sino flexible. Cada uno de los juegos de IO Interactive ha buscado una perspectiva original desde la que contar su historia. La primera trilogía (Codename 47, Silent Assassin, Contracts) es puro espionaje y encuentra su inspiración en el cine de espías de los ‘70. El subvaluado Hitman Go ve al protagonista como un estratega, y traduce cada uno de sus movimientos a un tablero de ajedrez en el que no puede haber un movimiento de más. Los juegos más recientes apuestan por la ligereza y el humor, ofreciendo enormes niveles que 47 manipula a su conveniencia.

Los juegos elegidos para esta colección representan polos opuestos de las filosofías de diseño que IO ha puesto en práctica. Hitman: Blood Money (2006) es para la mayoría de los fanáticos el punto más alto de la serie, una seguidilla de dramáticos areneros virtuales marcada por la originalidad y la libertad de movimiento. El agente 47 es casi una figura legendaria dentro de su propio juego, que está contado desde el punto de vista de sus víctimas, ávidas de venganza. Está ambientado en espacios amplios, abiertos, repletos de gente. El placer de Blood Money (que la versión de 2016 hereda) está en cometer el crimen perfecto a la vista de todo el mundo y salir caminando entre la gente, como si nada hubiese ocurrido

.Hitman: Absolution (2012), en cambio, es la oveja negra de la serie. Desde el principio está claro que es una apuesta de Square Enix (por entonces dueños de IO Interactive) por capitalizar el atractivo de la serie y el personaje con su primer juego “AAA”. El gran problema de Absolution es que atraer a ese nuevo público implica agarrarlo de la mano con infinitos tutoriales y niveles fragmentados en secuencias cortas separadas por puntos de control - el opuesto absoluto de la libertad que sedujo a los fanáticos de la serie.

Instalé esta colección esperando con ansias volver al mundo de Blood Money y resignado a aburrirme con Absolution. Me sorprendió encontrar al primero casi insoportablemente básico y descubrir cosas que se me habían pasado en mi pésima experiencia original con el segundo.

Quizás es porque me había olvidado lo mal que empieza Blood Money. El nivel de tutorial, “Death of a Showman” tiene una ambientación interesante (un parque de diversiones abandonado) pero se toma casi una hora para mostrar cada una de las mecánicas de juego de forma artificial, que poco tiene que ver con las situaciones reales que el juego propone más adelante. Las actuaciones de voz, en particular de los pandilleros afroamericanos que pueblan la mayor parte del nivel, dan vergüenza ajena.

El uso de la luz y la música en Blood Money es impresionante para su época.

La cosa levanta muy pronto con los primeros niveles, en particular “Curtains Down”, el nivel de la Ópera de París que mejor representa el amor por el exceso de cada uno de las grandes secuencias de Blood Money. Los controles resultan torpes e imprecisos para este jugador que ya se había acostumbrado a las nuevas entregas, pero hay algo de emocionante en la velocidad con la que el Agente 47 se desplaza por los niveles, y lo caótica que se puede volver la acción de un momento a otro. El placer de estos niveles está en experimentar, y es una suerte que el sistema de saves permita grabar y cargar la partida en solo segundos.

No es raro que los saves carguen tan rápido, ya que Blood Money es un juego de PlayStation 2 sin ningún tipo de remasterización. No esperes texturas HD, y preparate para usar auriculares si querés entender algo de lo que dicen los personajes. Hay mínimas mejoras en la calidad de los modelos, las sombras y (claro) la definición, pero hasta la versión de PC de 2006 tenía efectos de luz que no se ven en esta edición.

La razón para jugar Blood Money hoy tiene que ver con esos niveles memorables y una historia que tiene mucho del sentido del humor que la versión de 2016 rescataría. La imprecisión de los controles, sin embargo, se vuelve frustrante. El uso del inventario es torpe, los comandos contextuales aparecen cuando quieren y la inteligencia artificial de los guardias es irregular.

Al terminar cada misión de Blood Money podemos leer nuestra "evaluación" en forma de nota policial.

Absolution sin duda tiene la peor historia de la serie, con la solemnidad forzada de una película de acción de Liam Neeson y la vulgaridad de un clon mediocre de Quentin Tarantino, en especial en la sórdida segunda mitad. Sin embargo, desde el primer minuto me sorprendió la enorme calidad de los escenarios y modelos, aún superiores a las de los juegos más recientes. Absolution fue un intento de competir con juegos como Uncharted y la serie Arkham, y se ve a cada minuto la enorme inversión de Square Enix.

El gran problema es de estructura. En vez de enormes niveles abiertos, el Agente 47 va avanzando a lo largo de cada área resolviendo un problema a la vez con las cosas que tiene a mano. Estas situaciones están bien implementadas, pero nunca me sentí en control de la situación, y el juego está constantemente tratando de mostrar cuál es la forma “correcta” de resolver el problema.

Estos niveles largos se alternan con pequeños areneros, más reducidos aún que los de Absolution, que ofrecen libertad absoluta y hoy demuestran ser el boceto del Hitman de 2016. El primero de estos niveles, “El Rey de Chinatown”, es un placer absoluto, un festival de comida en ese barrio en el que tenemos el único objetivo de eliminar nuestro blanco de la forma que más nos guste. El nivel puede durar menos de dos minutos, pero permite rejugabilidad casi infinita y es casi una ventanita a cómo se podría ver un Hitman 3 con un presupuesto nivel Naughty Dog. La iluminación, el nivel de detalle y el comportamiento de la multitud impresiona, aún 7 años después gracias al poder de Glacier 2.

El mejor mapa de Absolution es uno de los primeros.

Absolution, lamentablemente, que está diseñado para ser una experiencia lineal, y por lo tanto es enormemente restrictivo con las partidas salvadas. Saber que una derrota nos va a obligar a empezar el nivel de nuevo hace que lo pensemos dos veces antes de experimentar - y experimentar es justamente la razón por la que uno juega Hitman.

Absolution hubiese mejorado muchísimo con un sistema libre de saves, o con modificaciones que adapten los controles al juego más nuevo de la serie, o la opción de elegir cualquiera de los niveles desde el principio, saltando secuencias impresentables como la del Hotel Terminus. Blood Money, por su parte, necesitaba un mínimo lavado de cara, en especial una interfaz que atrasa mucho más que los 13 años que tiene el juego. Hasta las películas pixeladas que se ven entre misión y misión en los dos juegos demuestran el poco esfuerzo detrás de esta colección. 

No podemos saber cuál es la situación actual de IO Interactive, en especial el acceso que puedan tener al código fuente original, los assets editables y hasta el hosting de los “Contracts”, niveles creados por usuarios para Absolution que no están disponibles - y aparentemente no lo estarán. Blood Money se produjo cuando Eidos estaba a punto de quebrar, Absolution con el dinero de Square Enix y el trabajo de muchos estudios y colaboradores externos. Lo más probable es que IO no tenga la capacidad de remasterizar estos juegos de la forma que, por ejemplo, Konami hizo con la saga Metal Gear. Pero si no pueden ¿por qué lanzar un pack incompleto y despojado al valor francamente delirante de 60 dólares?

Es imposible recomendar esta nueva colección a su precio de lanzamiento. Blood Money, más allá de su calidad, es una reliquia - víctima de una transición tardía entre consolas y difícil de disfrutar trece años después, mientras que el nulo trabajo de remasterización hace que ni siquiera se pueda considerar una versión definitiva del juego. Absolution se beneficia de un motor gráfico más poderoso, que se escala al procesador de PS4 y que permite apreciar sus mejores niveles, pero para llegar a estos hay que pasar por momentos que traicionan todo lo interesante que la serie tiene para ofrecer.

Sin especular sobre las razones detrás de esta modernización anunciada y lanzada a las apuradas, sorprende la carencia de modos extra, novedades, o modificaciones que modernicen la experiencia. Es casi imposible volver a disfrutar estos niveles luego de las mejoras a la calidad de vida que las entregas actuales de la serie introdujeron. Las versiones de PC de los dos juegos siguen siendo las mejores opciones para los nostálgicos.

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