Análisis | DC Universe Online en Nintendo Switch hace lo que puede
Análisis

Análisis | DC Universe Online en Nintendo Switch hace lo que puede

Un viejo MMORPG llega a la querida Switch para impartir justicia y causar caos por igual. ¿Vale la pena recorrer el Universo DC en esta iteración? Tal vez sólo si sos un fan a muerte

Avatar de Maximiliano Baldo

Por: Maximiliano Baldo

Análisis | DC Universe Online en Nintendo Switch hace lo que puede

Análisis | DC Universe Online en Nintendo Switch hace lo que puede

Hace ya muchos años, quien les escribe había tenido su primer contacto con DC Universe Online a modo de una mini-serie de tres notas narrativas en las que relataba al público mis vivencias como superhéroe en el mundo de DC Comics, todo gracias a este MMORPG basado en dicho universo. Si bien había resultado una experiencia divertida, no había vuelto a jugar desde entonces. ¿Por qué habría de regresar a este título? Pues porque el pasado 6 de Agosto, DCUO hizo su aparición en Nintendo Switch. Era una gran oportunidad para regresar a las calles de Metrópolis y Ciudad Gótica y ver cómo había cambiado el juego en los últimos ocho años y medio, desde su primera aparición en Enero de un distante 2011.

La historia de este juego—o al menos lo que la extensa cinemática inicial indica—nos muestra un tremendo combate entre icónicos héroes y villanos de DC, culminando con la derrota de los bienhechores ante las fuerzas de Lex Luthor, quien inmediatamente se da cuenta que su “victoria” le sirvió de maravilla a Brainiac, que llegó para conquistar a la Humanidad. Todo esto es narrado por el propio Luthor, que viajó al pasado (Comics, damas y caballeros) para dar aviso a los superhéroes; anunciando además que los poderes de todos los personajes, buenos y malos, han sido recolectados por las máquinas de Brainiac y, gracias a un trabajo de hackeo de parte de Lex, están otorgando sus poderes almacenados para dotar a la Humanidad de los medios para combatir la invasión que se viene.

Por ejemplo, la invasión de personajes de Marvel de incognito

La lógica de Lex es la de generar una fuerza de resistencia con incontables nuevas adiciones; aunque si bien hay Héroes también habrá Villanos, y para poder organizarlos a todos tendremos seis protagonistas legendarios para guiar sus pasos: Superman, Batman y la Mujer Maravilla del lado de los Héroes; Lex Luthor, el Guasón y Circe del lado de los Villanos; cada uno con su propia línea argumental para recorrer. Con este concepto la desarrolladora Daybreak Game Company resolvió bastante bien el hecho de que las calles de la ciudad están colmadas de irresponsables con superpoderes corriendo de aquí para allá… pero quizá también olvidó una famosa frase del villano Síndrome en Los Increíbles de Pixar: “Cuando todos sean súper… nadie lo será.”

Lo primero que haremos al encarar el juego por primera vez es crear a nuestro protagonista, y aquí podremos apreciar uno de los mejores elementos del título, ya que si bien no posee un creador de personajes que modifique considerablemente la apariencia de nuestro avatar virtual, sí se nos ofrecen cuantiosas combinaciones de poderes a mezclar: desde el poder elemental que determinará qué personaje de DC será nuestro mentor, hasta un tipo de Poder propio, Armas y estilo de Movimiento. Sumen a todo eso una linda colección inicial de piezas para diseñar nuestro uniforme de Héroe/Villano y ya podremos salir a impartir justicia o generar caos.

Doble chumbo y a Batman no le molesta

De aquí en más DCUO pasa a ser, lamentablemente, un MMORPG más del montón. Esto quizá se deba a que el juego es una cápsula del tiempo proveniente del año 2011, época en la que los MMORPGs estaban hasta en la sopa. Su mayor beneficio es llevar el estandarte de DC Comics, por lo que muchos fanáticos lo disfrutan todavía hoy; pero si debemos hacer un análisis más detallado a nivel técnico y estructural, el título comienza a mostrar agrietamientos propios de la edad.

Comencemos por el apartado audiovisual. El juego fue desarrollado en Unreal Engine 3 y ver los modelos de polígonos en pantalla da cuenta de ello. No son malos gráficos, pero es aquí cuando la fecha “2011” empieza a pegar fuerte. Muchas estructuras poseen superficies chatas y poco inspiradas, carentes de suficientes detalles. El abuso de efectos especiales durante los combates vuelve la acción difícil de seguir; aunque los menesteres del sistema de combate serán detallados en un párrafo aparte.

Miren, un combate, y a Batman sí le importa

DCUO ya tenía gráficos insatisfactorios cuando salió en 2011, y verlo hoy en su versión de Switch es todavía peor; no tanto por el hecho de tener gráficos vetustos, sino porque nadie parece haber reparado en que el juego también podía jugarse en modo Portátil, en cuyo caso leer la diminuta tipografía utilizada para prácticamente todos los textos del juego es casi insultante; más aún cuando notamos que dicha tipografía tiende a inclinarse por el lado de lo bordes borrosos en lugar de una nitidad más preferencial. Mal ahí. Es muy preferible jugar en pantalla grande.

Pero si los gráficos pueden zafar en pantalla grande, nada nos va a salvar del paupérrimo audio del juego. Hay un muy decente trabajo de actores de voz, pero es muy fácil que algunos diálogos queden interrumpidos por otras voces. Luego están los efectos de sonido en general, que no añaden suficiente impacto a la acción; aunque no le llegan a los talones a la banda sonora, a la que el calificativo “olvidable” le viene como anillo al dedo, porque personalmente no recuerdo ni una sóla de las melodías. No se preocupen, que el juego tampoco se acordaba y, en varias oportunidades, decidió silenciar música y efectos de sonido, dejando a mi héroe disparando las balas más silenciosas del mundo.

Flechazos silenciosos, también

Entrar al mundo de DCUO es abrumador. Más exactamente, navegar los menús del juego es abrumador. Desde la pantalla principal de menú accederemos a todos los demás menús mediante los botones ZL y ZR, pero a su vez cada menú posee sub-menús que intercalaremos con L y R. No parece tan complicado visto desde afuera, pero una vez con el control en nuestras manos pasaremos bastante rato navegando menús y submenús hasta tener más o menos claros los elementos principales; específicamente el Inventario y el Diario. En este último veremos una lista de nuestras misiones actuales y podremos seleccionar alguna para seguir en pantalla. Increíblemente, algunas misiones necesitan ser finalizadas al seleccionarlas en este menú, en lugar de terminar de forma automática al cumplir los requisitos de la misma.

Todo buen juego de superhéroes debe hacer enfoque al menos en su sistema de combate. DCUO tiene buenas ideas en ese apartado, aunque tal vez no la mejor ejecución. Cada personaje cuenta con dos ataques principales: un golpe directo y un ataque a distancia. La combinación de estos dos ataques generará combos para golpes y efectos especiales, siempre que los hayamos habilitado al utilizar los Puntos de Habilidad que obtenemos al pasar de nivel. Adicionalmente, y dependiendo de nuestras elecciones a la hora de crear nuestro avatar, iremos activando destrezas especiales que activaremos desde la barra de acceso rápido. Esto ofrece una gran diversidad de opciones a la hora de encarar las luchas, incluso ofreciendo especialidades y combinaciones más adecuadas para distintas Clases de jugadores (Sanadores, Tanques, Control, etc). El gran problema es que el combate, en general, no se siente satisfactorio.

Que alguien me diga si estoy ganando o qué cosa

La mayoría de los enemigos pueden caer con suficientes puñetazos y disparos simples. La idea es utilizar nuestras habilidades y combos para valernos de sus efectos especiales: aturdir a los enemigos, drenar su salud, bloquear ataques y hasta interrumpir ofensivas ajenas. Ocurre que, en la mayoría de los casos, los combates se reducen a frenéticas apretadas de botones en las que los efectos especiales colman la pantalla, impidiendo apreciar qué diablos está ocurriendo exactamente. El uso estratégico de nuestros poderes verá mejor aceptación en las instancias de misiones con más de un jugador; pero para las trifulcas de las misiones básicas no tendremos demasiados inconvenientes en ir de frente y machacar todo a nuestro paso.

La falta de satisfacción en el combate continúa con la carencia de impacto en los golpes. No hay peso en nuestros puños o en la variada munición de nuestro arsenal; apenas una animación de nuestra parte, quizá una animación de reacción de parte del enemigo, y la barra de salud del adversario baja hasta quedar eliminado. Me atrevo a decir que el combate se vuelve repetitivo, incluso monótono, en muy poco tiempo; al punto que ya ni admiramos el diseño de los enemigos o sus ataques. Si tiene un nombre en Rojo, vamos y lo eliminamos. Fin. Comprendo que este es el concepto de todo MMORPG, pero parece ser que DCUO toma al combate como una incesante seguidilla de escaramuzas sin darle al jugador tiempo para adentrarse en la experiencia; y dicha sensación se expande a las misiones.

Bane no es tival para mis puños y confites de plomo

En general las misiones del juego se resumen en 1) ir a un lugar, 2) recorrer un pasillo/mapa eliminando enemigos, 3) enfrentar un jefe. A veces hay leves variaciones, como alguna misión adicional o alguna actividad menor (llevar objetos de un lado a otro, interactuar con NPCs, etc), pero nada realmente llamativo u atrapante. Los enfrentamientos con los jefes son lo mejor, ya que se tratan de nombres clásicos de DC. Tras cada victoria podremos disfrutar de una cinemática en estilo comic, ciertamente uno de los puntos más altos del juego. Por lo demás, el sistema de misiones no consiguió mantener mi atención.

No hay una verdadera sensación de compromiso en nuestro trabajo; ni como héroes ni como villanos. Escuchar a Batman decir que logramos detener a los malosos y—sin embargo—seguir viendo malosos a nuestro alrededor (que están siendo detenidos por los demás jugadores haciendo la misma misión) le da a uno la sensación de que nada de lo que está haciendo tiene el más mínimo peso en el Todo de la narrativa. Allí está el núcleo clásico de jugabilidad de un MMORPG de 2011 en pleno 2019, y a pesar de los esfuerzos de DCUO de mejorar la propuesta, termina siendo un caso de “El Que Mucho Abarca…”

No es gran cosa, pero es mi maléfica base de operaciones

Por ejemplo, tras superar las primeras misiones tendremos la posibilidad de instalarnos en nuestra propia base secreta. Algo así como nuestra propia sala de chat para que la visiten nuestros amigos; aunque la misma tiene un par de cualidades especiales: desde la computadora de la misma realizaremos acciones específicas. Otros aparatos podrán ser adquiridos para decorar el lugar, que en un principio es un lienzo en blanco color granito; algunos de estos artilugios útiles para otras funciones. También tendremos muchas opciones en el menú “On Duty…” (“En el trabajo”, más o menos), que es el modo de acceder a instancias especiales para uno o más jugadores, así como también enfrentamientos PVP.

Pero si hay una cosa que ningún MMORPG debe hacer es dejar pensando al jugador que podría estar jugando cualquier otra cosa… y, lamentablemente, esa fue la sensación que DCUO se puso a germinar en mí. Tal vez se deba a que no estoy tan adentrado en el fanatismo de los héroes y villanos de DC. Para aquellos que disfruten de las historias de estos legendarios enmascarados, DCUO tiene al menos esa fantasía para ofrecer; y como juego casual no es una mala opción. Su mecánica central funciona perfectamente; pero es la misma mecánica del juego original del 2011, hoy bastante vetusta y con varios bugs sin resolver.

Por ejemplo, ese bicho quedó atascado en la pared... del Tutorial

Al mirar a mi alrededor desde los ojos de mi avatar virtual, sólo puedo ver una ciudad que no supo ganarse mi empatía por salvarla o, desde el otro extremo del espectro, para destruirla. La fantasía que nos ofrece es tentadora, y en principio funciona muy bien: darnos la oportunidad de lanzarnos a defender la justicia o incentivar el crimen, poderes especiales de por medio. Pero cuanto más pienso en sus defectos, su estructura arcaica, la necedad de un port directo en Switch que no se deja leer bien en modo portátil, y esa sensación cada vez más grande de que mis actos no suman realmente a la narrativa, sólo puedo recordar con tristeza aquella frase que mencioné cerca del principio:

“Cuando todos sean súper… nadie lo será.” Y eso también se aplica al género de los MMORPG.

Tras haber jugado originalmente el juego en un distante 2011, regresé al ruedo en mi Nintendo Switch para experimentar la aventura desde la perspectiva de un Héroe (a cargo de Batman) y de una Villana (a cargo de Circe). Ambos tuvieron una estructura de misiones similares, con cambios de antagonistas y quizá algunos detallitos menores. Ambos me hicieron desear, poco a poco y con deliberación, estar jugando cualquier otra cosa.

En esta nota
  • dc universe online

Comentarios