Análisis | Broken Lines es aire fresco entre tanto reciclaje de clásicos
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Análisis | Broken Lines es aire fresco entre tanto reciclaje de clásicos

Porta Play nos trae un juego sumamente interesante, exigente tanto para jugadores como para las PC

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Por: Rodrigo Campagne

La Segunda Guerra Mundial ha sido, y sigue siendo, una gran fuente de inspiración para muchos artistas, ya sea para películas, libros, series o juegos. Pero también ha dado la posibilidad de generar historias alternas, que han servido como punto de partida para muchas historias y personajes que hoy conocemos como, por ejemplo, el origen del Capitán América antes de que termine congelado en el Ártico, o Magneto siendo separado de su familia durante el Holocausto.

Los juegos de estrategia han utilizado incontable cantidad de veces a este suceso histórico como recurso, tal es el caso de Hearts of Iron o Unity of Command, con historias más apegadas a lo que fueron los hechos en sí, o cumpliendo misiones tomando el control de un equipo de especialistas -que probablemente nunca existieron- como es el caso de Commandos. Más cercano a este último caso, es donde podemos catalogar a Broken Lines, una historia alternativa que sucede en Europa del Este, donde debemos controlar a un escuadrón de 8 soldados británicos que sufren un accidente en el avión que los transportaba, y quedan varados detrás de las líneas enemigas sin órdenes concisas a seguir.

Portal Play se encargó de desarrollar un juego en extremo interesante, con mecánicas fáciles de entender, detalles gráficos más que aceptables, y una jugabilidad pocas veces vista dado que es muy fluida y entretenida. Pensado como un RPG táctico, Broken Lines nos ofrece una historia cargada de decisiones -complejas y no tanto- para poder sortear los diversos desafíos que propone a lo largo de la campaña.

La campaña comienza luego del accidente aéreo en el que derriban el avión donde eran transportados estos soldados, algunos veteranos y otros simplemente reclutas. A partir de este punto, es que iremos reuniendo a nuestro escuadrón que tratarán de sobrevivir trabajando en conjunto e interactuando entre ellos y, a medida que pase el tiempo, las relaciones interpersonales también serán importantes porque, al no tener una orden concisa a seguir, el estrés del equipo irá aumentando logrando que las unidades entren en pánico y se vuelvan vulnerables o tomen decisiones por sí solos, lo que afectaría al resto del equipo. El tutorial, que no pertenece al modo historia y es muy recomendable hacerlo, nos devela uno de los sistemas que más llama la atención al momento de comenzar a jugarlo. Los movimientos de los personajes y las diferentes acciones que le indiquemos realizar serán ejecutadas en lapsos de 8 segundos, es decir, la duración de cada turno. Estas acciones específicas como moverse, disparos especiales, lanzar granadas o curar, se realizarán una vez termine la acción anterior que será medida en cantidad de segundos y entender los tiempos de cada acción, o calcular cuánto movernos para maximizar los tiempos del turno, nos darán una ventaja ante los diferentes enfrentamientos o situaciones que se nos presenten a lo largo del mapa.

Los primeros pasos en la campaña son relativamente fáciles, donde vamos a implementar lo aprendido en el tutorial, nos presentaran a los antagonistas de esta historia e iremos conociendo poco a poco lo que nos depara el camino, y las diferentes opiniones de los integrantes de nuestro equipo ante cada decisión que tomemos. Una vez conformado nuestro escuadrón, sabremos un poco más de la historia personal de cada uno y que rol cumple dentro del ejército, con una biografía detallada de cada uno de ellos. Este rol se verá reflejado en los rasgos que tenga cada uno como, por ejemplo, el médico curará más rápido en situaciones de riesgo o el francotirador podrá tener más visión para detectar a los enemigos en campo abierto; todos los integrantes tendrán algo característico que los beneficie tanto a él como al grupo, ya que todo el equipo influye en el factor de aplomo -lo que sería la moral del equipo- y en el consumo de provisiones para subsistir hasta el día siguiente.

El campamento es el momento para elegir a los soldados y su equipamiento para la misión

Luego de cada misión, el equipo descansará en un campamento donde tendremos una vista general de todos, para saber en qué estado se encuentran. Las unidades que durante la misión se han sido malheridas, deberán descansar en este lugar, ya que, si son heridos de gravedad nuevamente, inevitablemente, morirán y no los podremos recuperar. Es, también, en el campamento donde tendremos la oportunidad de equiparlos con diferentes objetos -como mochilas de curación, granadas o vendas- o de asignarles ciertas habilidades -activas o pasivas- como poder correr un tramo más largo en menor tiempo, extender las rondas de disparo cuando fue herido, o soportar mejor el estrés provocado por los constantes ataques enemigos. Como habitualmente suele suceder en este tipo de juegos, siempre vamos a elegir a los mismos personajes o a los que ya vayamos actualizando con la compra de armas, porque si bien todos pueden usar todas las armas, algunos están más predispuestos que otros para el uso de algunas armas debido a los rasgos que van ganando con el correr de los días.

Los sistemas de ataque y defensa son sencillos, porque vamos a disponer de un indicador con un porcentaje de acierto -como en XCOM- que nos mostrará no solamente nuestro porcentaje de acierto sino, también, el del enemigo, y estos ataques serán en tiempo real, es decir, dentro de los 8 segundos de acción entre cada turno. Dependiendo de si estamos en terreno elevado que nos daría una ventaja en el ataque, o de qué tipo de cobertura tengamos, serán las ventajas que tengamos para defendernos, pero hay que tener en cuenta que todas las defensas como troncos, bolsa de arena, o cercos pueden romperse con explosivos o estilos de fuego especiales como el fuego de supresión que es, básicamente, disparar todo el cargador para frenar el avance de los soldados contrarios. Saber cómo desplegar al equipo en el campo ya sea para emboscar o para poder defender un punto, será de mucha importancia para mantener alta la moral de nuestro equipo y así seguir avanzando sin riesgos de deserción o que, estando con un ataque de pánico nuestros soldados, se cruzan en la línea de tiro de sus compañeros y se produzca una baja que podría haberse evitado. Los ataques se producen siempre y cuando se tenga una línea directa de disparo, y dependiendo del arma equipada, será el alcance que se tenga. Las armas y ciertos equipamientos se consiguen en una tienda que la maneja un rehén que fue rescatado por nuestro equipo y a modo de agradecimiento le consigue cosas que serán intercambiadas por chatarra -la moneda del juego- que conseguiremos con las diferentes misiones y revisando cajas dispersas por el mapa de la misión. Algo a tener en cuenta es que los ítems en la tienda, cambian día a día, lo que significa que, si la cantidad de chatarra conseguida te alcanza para comprar ese ítem que necesitas, o que sabes que te puede traer un beneficio, no lo dejes pasar porque es muy probable que al otro día ya no esté.

Jugar con los porcentajes y las líneas de fuego es de las cosas que más adrenalina provocan

El mapa de las misiones recrea un mapa dibujado a mano, mostrando donde hay montes, puentes, ríos, bosques, granjas, etc. Al momento de elegir la misión que queremos realizar, vamos a tener 3 opciones a elegir y cada una de ellas, llevará el juego hacia un final diferente -como en Detroit: Become Human, con sus múltiples finales- pero ante cada escenario que vayamos a elegir, los soldados tendrán una reacción diferente, siendo que algunos quieren nada más que aniquilar a esta fuerza enemiga y otros solo quieren volver lo más rápido posible a su casa o, aunque sea, a territorio aliado. Antes de elegir cada misión, vamos a tener un encuentro aleatorio que se dará entre los integrantes del grupo, donde cada uno mostrará su personalidad con respecto a esa situación, esto nos puede traer ciertos beneficios como cantidad de provisiones, aumento del aplomo o una mejora en la relación de los integrantes.

La cámara del juego es muy fluida y completa en cuanto a movimientos, pudiendo acercar o alejar el zoom y rotarla, además de los movimientos axiales comunes. Para un juego de este estilo, una cámara tan completa se agradece ya que vamos a utilizarla para muchos casos, inclusive, para poder adelantarnos en los tiempos muertos y deducir donde pueden encontrarse apostados los enemigos. Es el tipo de cámaras que suelen utilizar juegos como Total War, donde la lectura del área de juego cumple un rol muy importante para poder decidir qué camino tomar o cómo disponer a los soldados para un ataque rápido y efectivo sin sufrir bajas en nuestras líneas.

El apartado gráfico es otra de las tantas cosas que me gustaron de Broken Lines. La paleta de colores que utiliza y las texturas están al nivel de juegos que valen 10 veces más que lo vale en Steam éste. Se nota mucho el empeño que le han puesto para generar un juego de calidad, al punto de que cada vez que iniciaba una misión me pasaba unos minutos contemplando todo el mapa por los detalles y los colores.

Los tonos fríos, la niebla densa y la iluminación nunca dejaron de sorprenderme en cada mapa que jugué

Pero, así como hace bien muchas cosas, como la innovación en cuanto a la jugabilidad de que las acciones se resuelvan en 8 segundos para luego pensar en otra estrategia o continuar con una más agresiva, los requisitos que pide para poder correrlo me parecieron un poco exagerados. Fue por este motivo que no pude probarlo la cantidad de horas que me hubiese gustado, ya que mi PC no lo soportaba y se recalentaban la placa de video, al punto que varias veces “saltó” la protección térmica de la misma y dejaba de funcionar. Esto me llamó poderosamente la atención, primero porque es la primera vez que me pasa y segundo porque con juegos como Total War -conocidos por pedir mucha máquina para correrlos como corresponde- mi PC funciona de lo más bien. Y entiendo perfectamente que mi equipo está quedando obsoleto -es una tecnología de hace 5 años que, con los tiempos que corren es demasiado tiempo- pero eso no quita que aún pueda disfrutar de juegos que son mucho más exigentes que Broken Lines.

Porta Play hizo un gran RPG táctico, uno que recomendaría a todo aquél que disfrute de esta mezcla de géneros o para aquellos que son amantes de la estrategia por turnos, porque la mecánica del tiempo para las acciones es algo que se disfruta y hace que constantemente estés pensando en una nueva estrategia cada 8 segundos. Broken Lines hace todo bien, pero pide demasiados recursos para ser disfrutado como corresponde y eso es algo que no puedo dejar pasar por alto.

Esta clase de entregas es la que pedimos los amantes de los juegos de estrategia, algo que salga de lo normal, de lo clásico o de ser simplemente otro juego basado en XCOM -cuando son juegos por turnos- o en algún tanque de la industria, para luego terminar siendo un mod de ese juego en el que se basaron. Broken Lines se despega de todo eso, es algo que se siente nuevo, que no queda a mitad de camino entre ninguno de los géneros que lo componen y, sin duda alguna y en cuanto pueda, volveré a jugarlo para poder destrabar todos los finales que propone.

broken lines

25/02/2020 (PC)
8

Jugué Broken Lines por poco más de 6 hs. hasta que mi PC decidió por dejar de funcionar. Me hubiese encantado poder jugarlo más tiempo, pero el hardware no me ayudó, dado que recalentó y, por los constantes cortes, tuve que restaurar Windows. Mi PC tiene un I5 4460, 8 Gb RAM y GTX 970. El código fue cedido por la distribuidora.

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