Análisis

ANÁLISIS: Transcendence (2014)

El director de fotografía Wally Pfister debuta tras las cámaras con un drama de ciencia ficción donde se pone en juego lo moral y los límites de la ciencia. Para debatir entre pochoclos y gaseosa.
Avatar de Jessica Blady

Por: Jessica Blady

Imaginen por un momento lo que seria de nuestras vidas, hoy por hoy, sin la tecnologia. Por ejemplo, cada viaje en colectivo no estaria rodeado de un sinfin de personas haciendo uso y abuso de sus celulares o, simplemente, no podrian estar leyendo esta nota.

En parte nos volvimos adictos y, para muchos incluso, se hace imposible despegarse por unas horas de las redes sociales. Entonces, cabe preguntarse si aprendimos a tomar ventaja de la tecnologia o somos controlados sin remedio por ella.

Este es uno de los tantos temas de fondo que plantea “Transcendence: Identidad Virtual” (Transcendence, 2014), este ambiciosos thriller cien por ciento de ciencia ficcion, que resulta ser el debut tras las camaras de Wally Pfister.

El señor Pfister comenzo su carrera como camarografo de noticias y documentales. Cuando le pico el bichito por la cinematografia, logro dar sus primeros pasos como director de fotografia en peliculas de terror clase B producidas por Roger Corman, y mas tarde entro en el prestigioso circuito de cine independiente que lo llevo a cruzar su camino con un jovencisimo Christopher Nolan.

Desde “Memento, Recuerdos de un Crimen” (Memento, 2000) hasta “Batman: El Caballero de la Noche Asciende” (The Dark Knight Rises, 2012), Wally trabajo con Nolan casi de forma exclusiva, aportando un estilo visual que, en parte, ayudo a definir la estetica del realizador ingles. Pero despues de finalizar la bati trilogia decidio que era hora de dar un paso adelante y dejo su trabajo actual para convertirse en director de tiempo completo.

Pfister eligio para este debut un ambicioso proyecto de cien millones de presupuesto, el guion del debutante Jack Paglen que en 2012 fue parte de la “Black List” -la nomina de las mejores historias aun sin producir en Hollywood- que, admitamoslo, guarda grandes similitudes desde el “nivel conceptual” con El Origen (Inception, 2010). Pero “Transcendence” plantea otros temas, tal vez demasiados y ahi esta su punto mas debil.

La historia viene por el lado de la etica y cuantas lineas es capaz de cruzar la ciencia para alcanzar sus objetivos. Ojo, aca hablamos de grandes beneficios para la humanidad y no de un personaje malvado que quiere dominar al mundo. Pero, a veces, estos avances no estan bien vistos, ya sea por grupos extremistas anti-tecnologicos o por sectores religiosos que suponen que estos cambios solo le corresponden a una entidad superior. Se sabe que los extremos no son buenos y hay que lograr un equilibrio para que las cosas no se desmadren sin solucion.

No es lo que ocurre con el doctor Will Caster (Johnny Deep), un abnegado cientifico que trabaja sin descanso junto a su esposa Evelyn (Rebecca Hall) en la creacion de una nueva Inteligencia Artificial autoconsciente que combina el saber colectivo con las emociones humanas. Las aplicaciones de esta nueva entidad podrian resolver varios problemas medicos y lograr un mejor bienestar para los seres humanos, pero un grupo terrorista no confia en este nuevo “dios” y decide tomar cartas en el asunto para frenarlo. Muchos de los involucrados en el proyecto mueren, las instalaciones son destruidas, Caster es herido en el proceso y ahora solo le quedan algunas semanas de vida.

Ante el inminente final y la perdida, Evelyn sugiere conectar el cerebro de su moribundo esposo a la super computadora e intentar rescatar lo mejor de su persona, sin medir las consecuencias, claro esta. El experimento es todo un exito y aunque el doctor ya no esta entre nosotros de forma fisica, pronto su “personalidad”, sus conocimientos y su intervencion se expanden por la red y empiezan a controlarlo todo.

Pfister se toma su tiempo para introducirnos en la historia y tal vez se hace un poco denso para los vertiginosos ritmos a los que estamos acostumbrados. Pero se vale de un gran grupo de actores que no desentona (Kate Mara, Morgan Freeman, Cillian Murphy, Paul Bettany, Clifton Collins Jr.) y sabe llevar adelante una trama que, por momentos, quiere abarcar demasiado. Aca entra en juego lo filosofico, lo moral, lo religioso, y nos tira todo el problema en la cara para que tomemos partido y nos pongamos de un lado u otro de la vereda. Pero hay cierta incidencia, si se quiere y se sabe que el director es un tipo tradicionalista, no muy amante de las nuevas tecnologias digitales que marcan el estilo cinematografico de hoy en dia.

No por ello deja de haber un abundante uso de efectos digitales, acordes con esta trama de ciencia ficcion que tanto los necesita, pero los intercala con bellas imagenes naturalistas, para que la comparacion sea mas evidente y no nos olvidemos de lo que realmente importa.

“Transcendence” no va aquedar en los anales del genero, pero plantea un par de temas interesantes para debatir con una pizza de por medio. Aca no se trata de que las computadoras dominen al mundo, no al menos al estilo Skynet –aunque hay varios paralelismos con series como “Person of Interest”-, si no de cuestiones mas actuales que pueden hacerse realidad en un futuro no muy lejano.

Mas alla del viejo tema del hombre jugando a ser dios, en el fondo, no deja de ser una clasica historia de amor la que marca los ritmos de este drama de ciencia ficcion que intenta ser, ante todo, muy humano.

PUNTAJE: 7.5