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Análisis

ANÁLISIS| Titans S01E02: Hawk and Dove (Spoilers)

Todavía falta bastante para que nuestros héroes crucen su camino. Mientras tanto, Dick y Rachel buscan refugio en casa de viejos conocidos. 

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Por: Jessica Blady

“Titans” demostró tener, al menos de entrada, dos protagonistas principales que llevan adelante esta historia de “origen”. Origen para la formación del grupete superheroico que rejunta a los justicieros más jovencitos e inexpertos de DC, pero también a los menos probables. El capítulo piloto dejó muchos interrogantes y un conflicto que se convertirá en hilo conductor de toda esta primera temporada… y más allá. De entrada, ya conocimos los poderes de Rachel, los de Kory y los de Gar, pero mucho más importante, las disyuntivas de Dick al querer escapar de la sombra y los métodos que aprendió de su mentor.  

“Hawk and Dove” suma dos nuevos personajes ligados al pasado de Dick: Dawn Granger/Dove (Minka Kelly) y Hank Hall/Hawk (Alan Ritchson) forman su propio dúo justiciero en la ciudad de Washington D.C., una parejita que viene combatiendo el crimen desde hace rato, y el cuerpo ya les pide la jubilación. La idea es terminar un trabajo –acabar con un grupo de contrabandistas de armas- y retirarse a una granjita para vivir una vida alejada de la violencia.

En estas circunstancias caen Grayson y Rachel en busca de un refugio hasta entender qué está pasando y quienes son los que persiguen a la chica. Por un lado tenemos a representantes de una “secta” que anticipan el fin del mundo -como el finadito The Acolyte (Jarreth J. Merz)- y para evitarlo quieren/deben sacrificar a Roth. Por el otro, a The Nuclear Family, la prole más extraña y macabra, que reciben la misión de encontrar a los fugitivos.

 

Con una ayudita de mis amigos

 

Esta familia de cuatro comienza torturando a la nueva compañera de Grayson -Amy Rohrbach (Lindsey Gort)- antes de enfilar para la capital norteamericana. Mientras tanto, el reencuentro entre Dick y Dawn es más incómodo que zapatos de punta. Los jóvenes superhéroes tienen una historia en común luchando juntos contra el crimen años atrás, pero también una relación amorosa que quedó un tanto truncada. Esta reunión no pone muy feliz a Hank, cuyos celos están a flor de piel, al igual que su temperamento.

Sin pretender generar conflictos, todo lo que quiere Dick es encontrar un poco de seguridad y estabilidad para Rachel sabiendo, de entrada, que él no es el más apto para hacerse cargo de la chica. Tampoco está muy bien eso de dejársela de garpe a unos extraños que pasan sus noches combatiendo a los malos a puño limpio. La realidad es que Roth y Dawn se conectan desde el principio, pero estos momentos felices duran muy poco, ya que The Nuclear Family llega para aguarles la fiesta.

Una fiesta que ya venía pasada por agua después de que Rachel descubre los planes de Dick para “abandonarla”. Decepciones que se suman a sus propios miedos por no entender la oscuridad que se alberga en su interior. Una oscuridad que no es tan diferente a la del ex Robin (metafóricamente hablando), el principal obstáculo para querer dejarla al cuidado de, supuestamente, personas más capaces.

 

Si somos una familia muy normal

 

“Titans” es, en gran parte, la historia de Dick Grayson y su relación con Bruce Wayne/Batman. Una relación más que tóxica, que saca a relucir lo mejor y lo peor del joven maravilla. Demonios que tendrá que exorcizar (o asimilar) a lo largo de esta temporada y que, muchas veces, lo obligan a pasarse de la raya.

Cuando vimos por primera vez al futuro Nightwing en acción nos sorprendió (y shockeó) el nivel de violencia que manejaba. Pero este no es el Ala Nocturna que tanto cariño nos genera: es el Robin que abandonó a su compañero de equipo un año atrás, y todavía está pagando las consecuencias de su aprendizaje. Dick reconoce sus cambios, al igual que Dawn, de ahí querer dejar a Rachel en mejores manos, sabiendo que todavía no puede dejar toda la ira de lado.

Estos conflictos internos son de lo mejorcito de “Titans”, que se enfoca muchísimo en el desarrollo de sus personajes, y aunque no siempre vaya de la mano con el canon, justifica muy bien cada una de sus acciones y sus decisiones, más allá de que no las compartamos. El “camino del héroe” de los protagonistas está mucho más plagado de obstáculos personales que externos, de ahí que la oscuridad y el humor ácido de la serie les calcé mejor que el acercamiento de otras versiones a los Jóvenes Titanes

Estamos lejísimo de ver al grupo superhéroico (como tal) en acción, pero nos gusta ver cómo se van creando los pequeños lazos entre sus integrantes. “Hawk and Dove”, dirigido nuevamente por Brad Anderson, dejó de lado a Kory y Gar, pero abrió un juego más peligroso de la mano de The Nuclear Family, y el daño que pueden causar. Por lo pronto, a Dick le va a tocar aceptar la culpa de la desaparición de Rachel y, aún peor, de las graves heridas de Dawn, un poco asumiendo que su presencia puede causar más perjuicios que beneficios. F*ck Batman.

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