Análisis

ANÁLISIS: The Sinner S02E01: Part I

Bill Pullman sigue tratando de comprender a las víctimas y los victimarios.
Avatar de Jessica Blady

Por: Jessica Blady

La primera temporada de “The Sinner” tomó a varios por sorpresa pero, como muchas otras series, se popularizó de la mano de Netflix. El thriller dramático de USA Network, creado por Derek Simonds, deja de lado el material original –la novela homónima de Petra Hammesfahr que abarca toda la primera entrega- y se despacha con un nuevo caso, poniendo al detective Harry Ambrose (Bill Pullman) como enlace entre estas dos historias tan diferentes, al menos, desde el vamos.

Tras dejar atrás a Cora Tannetti (Jessica Biel), y en parte al revuelo que generó su investigación, Ambrose debe regresar a su pueblo natal para ayudar a Heather (Natalie Paul), joven detective e hija de un gran amigo, que se enfrenta a un caso muy particular: en la habitación de un motel de paso se encontraron los cuerpos de Bess (Ellen Adair) y Andy (David Call), aparentemente, un matrimonio que viajaba con su hijo Julian (Elisha Henig) y tuvo que hacer una parada durante la noche tras tener un percance con el auto.

Julian parece ser el único testigo, pero también el único sospechoso. Un escenario bastante perturbador para la inexperta Heather, que no logra asimilar semejante barbaridad por parte de un chico de 13 años. En cambio, Ambrose sabe cómo comenzar a develar el misterio o, al menos, intentar que el jovencito colabore. No caben dudas que hay mucho más de lo que parece a simple vista, y es ahí donde los fantasmas del pasado del detective van a empezar a chocar con la realidad de este nuevo caso.  

El director Antonio Campos vuelve a ponerse detrás de las cámaras para el punto de partida de una nueva temporada, desplegando todos sus truquitos narrativos y visuales. Imposible dejar pasar sus referencias hitchcockiana y ese olorcito a “Psicosis” (Psycho, 1960) cuando retrata los “pecados” entre las paredes del motel donde la pareja encuentra la muerte.

No nos quejamos porque, en definitiva, ayuda a crear la atmósfera perfecta que necesita la serie para arrancar con todo una nueva tanda de ocho episodios que trataran de echar un poquito de luz para develar el misterio que se oculta detrás de los asesinatos y de la extraña personalidad y conducta del joven Julian.

Claro que esta no es la única trama de la temporada y, al igual que su antecesora, Ambrose jugará un papel importante, ya que su regreso al pueblo, enseguida, revuelve su propio pasado y una relación ¿maternal? bastante complicada.  

Este nuevo arranque de “The Sinner” mantiene la vara alta y vuelve a generar la misma incomodidad y suspenso que la temporada anterior. Menos violenta, tal vez, porque se trata de un nene, pero igual de misteriosa cuando intentamos dilucidar los por qué.

Henig es el centro de la historia y hasta ahora cumple bastante bien su papel. Hay que ver que le depara el futuro (y el pasado) de esta trama que, todavía, nos debe explicar la intervención de Carrie Coon.

La serie de USA Network sigue llenando las expectativas de los amantes del género policial, sobre todo historias bien oscuras que indagan en la psicología de los personajes, de un lado y del otro de la ley. Es obvio que Ambrose siente una conexión con Julian y, de ahí, van a surgir nuevos conflictos, sólo hay que ver cuantos giros narrativos van a sumar a lo largo de esta temporada, mientras nos van sumergiendo en este microcosmos de pecados. 

En esta nota
  • the sinner

Comentarios