Análisis

ANÁLISIS: TWD Final Season Ep. 1 - Basta de correr

Telltale busca enderezar el rumbo de la alicaída serie empoderando de nuevo a Clementine
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Por: Jeremias Curci

“Una de las lecciones más importantes que me enseñó Lee, es a soltar, a decir adiós”, responde Clementine mientras participa en una partida de “Guerra”: un juego de cartas en el que quien saca el naipe más alto en valor, tiene derecho a preguntar lo que desee a uno de los participantes de la mesa. Clementine puede ser nueva para este grupo de sobrevivientes hasta ahora desconocido, pero todos sabemos su historia: carga mucho sobre sus espaldas. 

Resulta paradójico que la figura central de la primera temporada le haya transferido semejante conocimiento a Clem, pero que la propia Telltale no haya sabido cómo aplicar este concepto consigo misma. ¿Será esta una suerte de señal? Porque para empezar a hablar de la última temporada de The Walking Dead, hay que hacer un necesario repaso por los devenires de la serie. 
Telltale nunca supo cómo soltar. Nunca entendió que hay momentos que son únicos e irrepetibles: el suceso que siempre quisieron replicar es el del mega-hit que supuso la primera temporada de The Walking Dead.

Todos los engranajes funcionaban a la perfección: tenían un talentosísimo equipo de escritores, compositores y diseñadores que gestaron una de las grandes aventuras contemporáneas, más allá de lo que uno pueda considerar como aventura gráfica en la actualidad. Encontraron una fórmula y se adhirieron a ella tan firmemente, que todo lo que vino después se convirtió en algo parecido a una gama de alimentos basados en soja: teóricamente, había salchichas, hamburguesas, bifes y patitas de pollo, pero todas con el mismo sabor. Todas venían de la misma pasta de soja.

Y la verdad es que, tras experimentar el primer episodio de la última temporada de The Walking Dead, poco y nada ha hecho Telltale para cambiar drásticamente su receta:  un factor que puede predisponer mal de entrada a aquellos que ya están un poco cansados del estilo que perdió la frescura hace rato. Esta temporada se mueve por los rieles conocidos: una “aventura gráfica moderna” en la que el fuerte está en el relato, y no así en los desafíos en forma de puzzles o momentos jugables demandantes. Lo que ha cambiado, es el foco de la narrativa.

Después de una tercera temporada sumamente extraña en la que aparecieron otros protagonistas que no funcionaron nada bien, Telltale vuelve a empoderar a Clementine, quien se encuentra bajo la tutela de Alvin Jr., (o AJ para los amigos). De este modo se produce un paso de antorcha muy significativo, ya que en esta ocasión, Clementine hace las veces de Lee. Lo que cambia es el contexto: mientras que en la primera temporada todo era nuevo y había un atisbo de luz al final del túnel, a esta altura del arco argumental el entorno es más sombrío y desesperanzador. Esto está bien retratado en el talante de los personajes que nos plantea esta nueva temporada, particularmente si pensamos en AJ, quien ha crecido en una realidad sumamente hostil, a diferencia de Clementine.

Como todo primer episodio, no nos vamos a encontrar con muchos fuegos artificiales. A lo largo de tres horas, el Episodio 1: Basta de Correr se encarga de sentar las bases de lo que será el conflicto central. Después de intentar saquear un puesto ferroviario, Clementine y AJ son víctimas de un embate zombie de considerables proporciones. Los avatares del destino los ponen en un refugio de sobrevivientes cuya particularidad es que se encuentran atrincherados en un instituto de menores. Así es que este nuevo grupo está compuesto exclusivamente por niños y adolescentes.

No tarda demasiado en ponerse fea la cosa, justo cuando nos estábamos acomodando, imaginando una estadía grata. Un punto fuerte del episodio es el tiempo que se toma para pintar el fresco de los personajes, permitiéndonos decidir el tipo de relación que vamos a tener. En este aspecto, esta nueva temporada viene con un sistema más preciso y meticuloso, que estará midiendo nuestras interacciones y evaluando la calidad de las relaciones que entablamos. 

Lo que más llama la atención es lo bien lograda que está la sinergia entre AJ y Clementine. AJ es una auténtica esponja, que asimila todo lo que le enseñamos: desde cómo registrar un refugio, cómo flanquear las zonas, hasta cómo defenderse de extraños. AJ tiene una puntería soberbia: a su edad, maneja las armas de fuego con una frialdad que incomoda bastante. Esto es algo que sentimos de forma constante, al igual que Clementine, quien en silencio lo expresa a través de su lenguaje corporal.

Esto es algo notorio gracias a que, si bien no estamos ante un motor gráfico nuevo, hay mejoras visibles y superadoras respecto a la obra de Telltale hasta acá. Notamos más y mejores texturas, modelos con ropas que se mueven y producen efectos físicos, y un coloreo y modelado distinto que por momentos recuerda a las clásicas historietas pulp, con elementos que parecen fotografiados, pintados y entintados para la ocasión.

Este primer episodio me sorprendió con un final que no parecía tal cosa: de hecho, me esperaba casi una hora y algo de “post créditos”. Al principio pensaba que el capítulo concluía de una manera insatisfactoria, pero este “segundo final” me dejó la sangre helada. Según pude investigar, hay tres desenlaces disponibles, pero no voy a experimentar con ellos hasta que termine todos los capítulos que siguen.

Si estaban esperando algo dramáticamente distinto a todo lo que viene haciendo Telltale hasta el momento, probablemente se sientan desilusionados: no parece que la fórmula vaya a cambiar en lo inmediato. En lo personal, esto nunca supuso un problema grave: puedo perdonar el tono monocorde del concepto siempre y cuando la historia esté a la altura de las circunstancias. Esto es algo que no venía sucediendo hace rato, pero parece estar bien encaminado con los planteos de este primer capítulo de cara al futuro. 


El saldo de este primer episodio es positivo: retoques visuales que embellecen más de lo que cabía esperar, buen ritmo, buenos giros argumentales. Así y todo, hay que decir que a esta altura del partido, (y pese a que el juego hace un buen trabajo para ponernos a tiro con la historia si es la primera vez que jugamos) esta temporada final es de interés exclusivo para quienes hayan jugado las anteriores. Si no lo hicieron, recomiendo hagan sus deberes antes de pensar en pasar por caja: dada la naturaleza episódica del asunto, tienen tiempo de sobra para ponerse al día.

LO MEJOR

  • La relación entre Clementine y AJ
  • El nuevo foco argumental
  • Detalles técnicos sutiles que lavan la cara
  • Duración extra que en el marco de lo episódico, se agradece

LO PEOR

  • Sigue recurriendo a la misma fórmula de siempre
  • Padece del síndrome del primer episodio
  • El formato episódico tiene más gusto a capricho que a funcionalidad
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