Análisis

ANÁLISIS: Seven Seconds S01E01

Netflix estrena nuevo drama policial sobre una problemática importante, pero no tiene nada nuevo para decir
Avatar de Florencia Orsetti

Por: Florencia Orsetti

Seven Seconds es el nuevo drama de Netflix. Este relato político y criminal en el corazón de Jersey City nos llega de la mano de la creadora Veena Sud (The Killing) y hace gala de un elenco prometedor. La premisa es atractiva por lo vigente que es, un caso de corrupción política y policiaca que perjudica a las comunidades afroamericanas en Estados Unidos, pero también sentimos que todo lo que tiene para contarnos ya lo sabemos, ¿dónde está lo atractivo entonces?

Peter (Beau Knapp) es un policía novato que atropella por accidente a un adolescente afroamericano. Del susto, decide llamar a su superior, el oficial Mike Diangelo (David Lyons), quien llega junto a otros colegas. Entre todos deciden encubrir el crimen, con un poco de desconfianza de parte de Peter, quien termina accediendo de todas formas, y abandonan al joven a la orilla del camino, desangrándose en pleno invierno.

Hay impacto emocional en esta primera escena y se ve reforzado porque antes de contarnos que el chico sobrevivió, para quedar en coma, nos pasan a mostrar a sus padres Latrice (Regina King) y Isaiah (Russell Hornsby), quienes se preparan para una celebración familiar cuando se enteran de la noticia.

Ya a esta altura del episodio entendemos que Seven Seconds va a poner todo el énfasis en el drama, en exceso, tal vez, para dejar la investigación en un segundo plano. Quienes toman el caso son la abogada, con problemas de alcoholismo, K.J. Harper (Clare-Hope Ashitey) y el detective Joe “Fish” Rinaldi (Michael Mosley). En el medio, Diangelo y los demás policías corruptos tratan de convencer a Peter de que no se entregue para evitar un escándalo de Black Lives Matter que podría perjudicar no solo a ellos, sino a toda la policía de Jersey City. La serie es muy abierta y directa en cómo trata la problemática y vemos cómo afecta la vida de todos los personajes secundarios.

El primer episodio se siente bastante lento, tal vez porque, como decía, todo lo que nos muestra lo intuimos. Es esperable que los policías corruptos ya hayan armado un caso falso para culpar a un pobre vagabundo, como también es cliché que Peter se sienta culpable y decida visitar al chico en el hospital, arruinando un poco el plan de sus colegas. El episodio es una sucesión de escenas dramáticas que cuentan el cuento más obvio del Black Lives Matter.

Con todo lo dicho, la serie es una producción a la altura, con una buena puesta en escena y un elenco que sencillamente la rompe. Regina King en el rol de la madre de la víctima, es una matriarca decidida, un personaje creíble que nos llega. Lo mismo sucede con Clare-Hope Ashitey, a quien le dan la difícil tarea de interpretar escenas casi estáticas, en las que su personaje contempla directamente la injusticia y el crimen, que resultan hipnóticas gracias a lo bien que está llevado el drama. Beau Knapp encaja bien en el rol del policía que no puede con la culpa ni con sus problemas personales, que ya veremos, probablemente, más desarrollados en futuros episodios.

Es importantísimo que haya series como Seven Seconds para mantener la problemática vigente, pero no podemos dejar de sentir que todo lo que nos muestra, ya lo sabemos o ya lo vimos. El drama funciona gracias al elenco, pero el guion habla de más y expone las críticas de la manera más obvia. El resultado: una serie aburrida y lenta.

Termina el episodio y es claro que Seven Seconds no va a ser nuestro siguiente maratón de fin de semana ni la nueva serie de la que hablará todo el mundo. Ya se habló de la violencia sistémica de los procesos judiciales para con los afroamericanos en Estados Unidos en series como The Night (HBO) o en el genial documental 13th (Netflix). Está bueno seguir hablando de ello, pero el cuentito más obvio no hace más que aburrir. 

En esta nota

Comentarios