Análisis

ANÁLISIS: Orphan Black (segunda temporada)

La segunda temporada de la excelente serie de ciencia ficción canadiense empieza a toda velocidad, continuando directamente del final de la primera.
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Por: Ignacio Esains

Los primeros cinco minutos del inicio de temporada de Orphan Black son los mejores 300 segundos de television que vi este año (si, aun superiores a ESA boda). Es el tiempo que Orphan Black necesita para demostrar su falta de limites, su desprecio por los cliches y su respeto por la inteligencia del espectador.


Esta primera secuencia continua casi sin recapitulacion, directamente desde el final de la temporada anterior. Un respiro en un cafe presenta un par de villanos nuevos y parece ir en una direccion predecible: enfrentar a Sarah y a Rachel, la nueva clon que ha secuestrado a su hija Kira. En una serie cualquiera, Sarah reconoceria que no tiene donde correr y luego de forcejear un poco aceptaria acompañar a sus captores hasta donde sea que Kira esta escondida. Pero Orphan Black no es una serie cualquiera.

Las series de ciencia ficcion suelen elevar el conflicto dandonos villanos sobrenaturales, telepatas super fuertes que predicen los movimientos de nuestro protagonista, cada movimiento friamente calculado. Pero en un minuto, los planes vuelan por la ventana, y Sarah, acorralada, hace lo que Orphan Black sabe hacer: demoler una pared y encontrar otro camino.


Vi dos veces este primer episodio (“Nature Under Constraint and Vexed”) y todavia estoy sorprendido de su densidad narrativa. Cada uno de los clones (interpretado de forma brillante por la prodigiosa Tatiana Maslany) tenia una funcion simple en la primera temporada. Alison era la “persona normal”, Sarah la criminal llena de recursos, Cosima estaba ahi para explicarnos genetica por webcam y Helena no era mas que una amenaza constante. Al final de aquella temporada, Cosima esta literalmente durmiendo con el enemigo, Alison asesina a una mujer inocente, Sarah rechaza su propia biologia ejecutando a Helena, uno de sus clones y diciendo que no a la oferta de la corporacion Dyad.


Cada una de estas decisiones tiene sus consecuencias en la segunda temporada. Cosima ama a Delphine, pero no confia en ella - y las dos lo saben. Alison quiere ser una persona normal, pero cuando Sarah necesita su ayuda contacta a su traficante de armas y drogas en el estacionamiento de un hipermercado suburbano. Y aun con Kira en peligro, Sarah va a hacer las cosas a su manera, poniendo en riesgo su vida y la de sus clones a cada paso. Para complicar las cosas, la fachada de mujer de hielo de Rachel (la clon “corporativa”) no dura ni un capitulo. Mentir sobre el secuestro de Kira muestra la desesperacion de Dyad, complica sus motivaciones y a la vez resuelve el gran problema de la primera temporada, cuya secta anti-clones resultaba monotona y cliche. Clones vs. corporacion es una formula de serie del canal SyFy, pero Orphan Black la complica y enriquece, con clones moralmente ambiguos, una corporacion que no es tan maligna ni omnipotente como antes creiamos y un culto del que sabemos poco y nada, todos involucrados en un triangulo de alianzas y traiciones.


Este primer capitulo cuenta lo que tomaria seis capitulos a Lost, doce a Arrow, y una temporada entera a los X-Files. Y lo hace con elegancia narrativa y un renovado estilo visual que implica un claro aumento de presupuesto. Orphan Black exige demasiada concentracion de parte del espectador para ser mucho mas que una serie de culto, pero es un verdadero tesoro para los fanaticos de la buena tele, la ciencia ficcion, y la adrenalina.

Puntaje: 10