Análisis

ANÁLISIS: Hold the Dark (2018)

Jeffrey Wright se va hasta los confines de Alaska y lo pasa peor que en Westworld.
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Por: Jessica Blady

El realizador Jeremy Saulnier sorprendió a todos con “Green Room” (2015). Antes de demostrar qué le puede aportar a la nueva temporada de “True Detective”, se despacha con “Hold the Dark” (2018), un drama violento que mezcla la aventura y el thriller en una atmósfera bastante terrorífica, basado en la novela homónima de William Giraldi.

Estamos en Keelut, una comunidad perdida de Alaska donde el pequeño Bailey Slone se acaba de convertir en la última víctima de una manada de lobos. Es el tercer niñito de la zona que desaparece sin dejar rastro, y mamá Medora (Riley Keough) hará un último intento para recuperar lo que sea de su hijo.

Así contacta a Russell Core (Jeffrey Wright), un naturalista retirado, experto en la conducta de estos caninos que, tocado por las palabras escritas de esta joven mujer, decide viajar hasta el final de la civilización para tratar de ayudarla.

Una vez en Keelut, Core intenta rastrear a los lobos que se llevaron a Bailey, aceptando que esta no es una conducta para nada normal. Lo que tampoco puede dejar pasar es la inestabilidad emocional de la chica, obligada a vivir en un lugar oscuro, helado y casi desolado, mientras su marido Vernon (Alexander Skarsgård) se encuentra en el frente en Irak.

La primera expedición de Russell no echa ningún resultado, pero de regreso en la casa de Medora, se va a cruzar con un descubrimiento terrorífico e inesperado, además de la “desaparición” de la mujer. Al otro lado del mundo, y sin saber lo que pasa en Keelut, Vern experimenta los horrores de la guerra, y se gana su pase de regreso al hogar tras ser herido en combate.

El stress post-traumático, sumado a las noticias de su familia, son los últimos detonantes para que Slone comience su propia y violenta cacería sin importar quién se atraviese en su camino, incluyendo a las autoridades locales, y al oficial Donald Marium (James Badge Dale).

Así, “Hold the Dark” se convierte en una expedición sobre la conducta humana y la supervivencia, de alguna manera, similar a la de los lobos en estas mismas tierras salvajes, pero demostrando que el raid revanchista y la violencia de los hombres no tiene nada que ver con la naturaleza.

Vern lleva la delantera, pero Marium y sus hombres harán lo puedan para detenerlo. En el medio, está Core, testigo de la oscuridad en la que está sumergida esta comunidad, una oscuridad muy diferente a los cortos días del solsticio.

Lo mejor de “Hold the Dark” son sus atmósferas opresivas, sus paisajes áridos y deprimentes y esa tensión constante del thriller de terror psicológico (aunque no sea tal) que se mantiene casi hasta el último momento, gracias a la impecable fotografía de Magnus Nordenhof Jønck y a la banda sonora de Brooke y Will Blair. El problema es que la historia, su ritmo pausado y su inconsistencia, no logra equilibrarse a lo largo de estas dos horas, ni explicar muchos de los porqués del accionar de los protagonistas.

Hay un abismo entre la “naturalidad” de los personajes de Wright y Dale, y la “psicopatía” de Skarsgård y algunos de sus cómplices, seres aparentemente normales, que se convierten en bárbaros cuando se trata de defender a los suyos y a las costumbres.

Sabemos que Alexander no tiene pinta de nativo americano, pero este asentamiento y sus habitantes parecen vivir bajo sus propios términos, sin importarles las leyes ni las autoridades que deben hacer su trabajo. En pocas palabras, quedan expuestos como salvajes a través de la cámara de Saulnier, y eso no está tan bueno.

“Hold the Dark” es un ente extraño, más interesante desde sus climas que desde sus temas, los cuales tienen un buen punto de partida, pero un desarrollo inestable que nos deja con más dudas que respuestas.

  

LO MEJOR:

- Los climas terroríficos que crea.

- Loa paisajes de Alaska, aunque parezca un lugar de mierda.

- Los temas son interesantes, pero están mal llevados.

LO PEOR:

- ¿Qué tenían que ver lo lobitos?

- No nos al personaje de Skarsgård.

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