ANÁLISIS| Gotham S05E03: Legend of the Dark Knight: Penguin, Our Hero (Spoilers)
Análisis

ANÁLISIS| Gotham S05E03: Legend of the Dark Knight: Penguin, Our Hero (Spoilers)

Gotham se sigue ganando su mala reputación de ciudad caótica y decadente, sin que el bueno de Jim Gordon pueda hacer mucho al respecto. 

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Por: Jessica Blady

“Gotham” nunca se refrenó a la hora de la violencia y el gore. A pesar de considerarse una de las tantas series comiqueras de la TV, la creación de Bruno Heller siempre viró para el lado del policial más negro, salpicado con toda la extravagancia de sus personajes y la mitología superheroica del Caballero Oscuro, pese a quien le pese. “Penguin, Our Hero” deja bien en claro que este no es un show para chicos, sobre todo cuando tenemos sueltos a un psicópata como Jeremiah Valeska y sus acólitos, en una ciudad anárquica sumida en el caos.

La única luz de esperanza en este escenario desolador son las buenas intenciones de Jim Gordon y los oficiales que decidieron quedarse para mantener el orden, al menos, hasta que las autoridades  gubernamentales resuelvan tomar cartas en el asunto. En esta lavada de manos que dejó a la metrópoli a la buena de dios, el capitán de policía creo su propio “paraíso”: Heaven es el santuario improvisado para todo aquel habitante que lo necesita, y el nuevo objetivo de Oswald Cobblepot, al ver que su poder va disminuyendo.

En esta tierra de nadie, el poder se convirtió en la nueva ley y, tras la explosión de los puentes, el Pingüino se aseguró de acaparar todo el que le sea posible para tomar la delantera por sobre sus competidores. Así, acaparó una parte de la ciudad, y con la ayuda de sus “esclavos” montó una fábrica de municiones con las que negocia y abastece a sus aliados de turno. Pero Oswald no es el tipo más amado, y los hombres y mujeres de sus filas empiezan a disminuir drásticamente, cambiando su protección por una cama apolillada en Heaven, esta vez, bajo el ala de Gordon.

 

Problemas en el paraíso

 

Este es el conflicto principal de un capítulo explosivo (je), centrado en este choque de poderes, por un lado, y en la cruzada revanchista de Selina Kyle contra el psicópata que casi la deja postrada de por vida, por el otro. Ya vamos a retomar esta segunda trama, pero volviendo a los problemas en el paraíso, también tenemos que sumar a los Street Demons, esa banda de motoqueros que quedó diezmada, supuestamente, bajo las órdenes de Cobblepot durante el episodio anterior. Claro que los miembros que sobrevivieron van a buscar su venganza, pero desde acá ya sabemos que hay un tercero en discordia (todavía desconocido) que anda con ganas de desatar una guerra territorial.     

Después de quedarse más solo que Adam en el día de las madres, Oswald decide aliarse con estos muchachos y arremeter contra Gordon sabiendo que este no tiene mucho con qué defenderse. Obviamente que el tiro le sale por la culata, pero al final del día se convierte en un héroe a los ojos de los refugiados, ganándose un poquito de esa admiración que tanto le es esquiva.

El momento de gloria le dura poco, más cuando ve venir el disparo certero de Barbara Kean, todavía deseosa de vengar la muerte de Tabitha. Por suerte para él, la moral de Jim se interpone en los planes de la sirena… además de la tremenda explosión que sufren las instalaciones de Heaven.

 

Re shippeamos a estos dos

 

¿Quién llevó a cabo semejante acto de violencia? Una vez más tenemos a este responsable que se mueve entre las sombras sumando un poco más de caos y anarquía a la ecuación, dos elementos que le quedan pintados a Jeremiah, con vistas a convertirse en la nueva versión del Joker tras la muerte de su gemelo Jerome.

Valeska no hace acto de presencia desde el final de la cuarta temporada, pero gracias a las averiguaciones de Selina, sabemos que se esconde en algún lugar de la Dark Zone, la tierra de nadie dentro de esta tierra de nadie, donde se agrupan sus seguidores y las bandas más sangrientas de la ciudad. Hasta ahí se dirige la gata con energía renovada y sed de venganza después de que las plantitas de Ivy le salvara la vida. Siempre con la compañía de Bruce Wayne, dispuesto a ayudarla a atrapar al villano, y también evitar que cruce ciertas líneas.

Kyle nunca fue de acatar las reglas, y sumado a que los efectos secundarios de la cura mágica podrían sacar a relucir su lado más oscuro, ahí la tenemos entrando sin miedo a esta parte de la ciudad, haciéndole frente al jefe de los Mutantes (en una más que clara alusión a “The Dark Knight Returns” de Frank Miller), y repartiendo golpes sin pausa, antes de adentrarse en los terrenos de Jeremiah.

 

Tu cara me suena

 

Del maloso ni noticias, pero la futura Catwoman prueba un poquito de la locura y el poder de Ecco (Francesca Root-Dodson) en full Harley Quinn mode, o la versión de “Gotham” de la compañera más fiel del payaso maldito. El encuentro deja bien en claro que las chicas pueden defenderse solas, y de los juegos macabros a los que Valeska expone a sus amigos y enemigos por igual. Acá es donde Bruce quiere imponer sus límites, pero como suele ocurrir, Selina lo deja de garpe.

“Penguin, Our Hero” es un capítulo que mantiene el dinamismo, justamente, porque concentra la acción en sólo dos tramas y pocos personajes. Aprovecha a sumar varios guiños comiqueros y se despacha con una violencia que no necesita pedir permiso. Esta es la idea general de un show que se va despidiendo dejando bien en claro por qué, en un futuro no muy lejano, esta ciudad decadente va a necesitar a su famoso vigilante nocturno.

 

 

PUNTAJE: 8.0

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