Análisis

ANÁLISIS: Batman & Bill

Un gran documental que celebra y rescata el buen nombre de un gran artista.
Avatar de Jessica Blady

Por: Jessica Blady

En el año 2012 Mark Tyler Nobleman publicó la biografía “Bill the Boy Wonder”, uno de sus tantos intentos por rescatar del olvido la figura de Bill Finger, co-creador de Batman y otros tantos personajes de DC Comics, comúnmente adjudicados a un solo hombre: Bob Kane.

Gran parte de la investigación que llevó a cabo para su libro forma parte de “Batman & Bill” (2017), este documental de Hulu dirigido por Don Argott y Sheena M. Joyce que busca reivindicar a este legendario guionista, que durante años permaneció a la sombra de su traicionero compañero de aventuras comiqueras.

De alguna manera, Nobleman se convierte en el justiciero de esta historia, un fan de las historietas y escritor que durante una década se enfocó en recopilar toda la información de la que pudo echar mano para que Finger tuviera el merecido reconocimiento por la creación de uno de los personajes más emblemáticos de la cultura popular.

El documental repasa la concepción del Hombre Murciélago, el verdadero papel que jugaron Finger y Kane en este asunto, sumando sus propios testimonios (a través de antiguas grabaciones) y los de otros profesionales como el productor Michael Uslan, Kevin Smith, Roy Thomas y Todd McFarlane, para nombrar algunos.

La historia de Finger, como la de muchos artistas de la Época Dorada de los cómics, está cargada de drama, menosprecio y litigios que nunca pudo afrontar económicamente. Bill murió solo y bastante pobre en un departamento de Manhattan, mientras su “amigo” Bob disfrutaba de las mieles de tantos años de éxitos gracias a los personajes que juntos habían craneado.     

Nobleman se esforzó por unir todas las piezas, pero al final siempre chocaba con la misma pared: la falta de un heredero que pudiera luchar por esos derechos perdidos tantos años atrás. Así empieza una nueva cruzada para él, y los realizadores lo ponen en el centro de la escena, como un protagonista involuntario que, de a poco, va acomodando las piezas.

“Batman & Bill” se pone del lado de la “víctima”, y no es tan comprensivo con Kane que, en parte, queda como el villano de esta historia. No podemos culpar a los realizadores y a Mark por querer reivindicar a este buen hombre, del que la mayoría de los “fans” desconocían.

El documental atraviesa la historia del quiróptero, la relación de sus creadores y el último intento de la familia (sí, hay una familia) por conseguir que se celebre su buen nombre. Los testimonios reales se mezclan con una bellísima estética animada y muchas emociones (para los involucrados y los espectadores) cuando se trata de presentar a los familiares y sus propios dramas personales.  

Si prestan la debida atención a los títulos de “Gotham”, “Batman Vs. Superman: El Origen de la Justicia” y cualquier cómic del Murciélago y afines publicado más allá de septiembre de 2015, saben que este relato tiene un final feliz, pero lo que importa acá son los detalles, la tenacidad de un fan que no se detuvo ante los callejones sin salida, y sigue explicándole  a cualquiera que lo quiera escuchar por qué el Caballero Oscuro es una creación de Bob Kane y Bill Finger. 

En esta nota