Lo primero es la familia
Análisis

ANÁLISIS| Arrow S07E10: My Name Is Emiko Queen (Spoilers)

Nos faltaba el regreso del arquero color esperanza y un episodio que suma más parentela a esta familia un tanto maldita. 

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Por: Jessica Blady

La séptima temporada de “Arrow” cambió para siempre el paradigma de este anti(héroe) que atravesó varias etapas justicieras desde su regreso a Star City. El año pasado vimos como Oliver Queen (Stephen Amell) admitía ser el escurridizo arquero color esmeralda, aceptando una sentencia de por vida en la prisión de máxima seguridad de Slabside. El preso “4587” lo pasó bastante mal entre rejas, pero después de evitar que Ricardo Diaz (Kirk Acevedo) siga haciendo sus desmanes y salvar la integridad de varios guardias, Ollie recobró su libertad, pero no las ganas de calzarse el traje superheroico.

Igual, el accionar vigilante quedó prohibido, pero en su ausencia alguien tomó el manto de Green Arrow y comenzó su propia cruzada revanchista contra los poderosos y corruptos de los Glades, la zona más carenciada de la ciudad. Antes del parate de temporada y la pasada de Oliver por Gotham en “Elseworlds”, nos enteramos que la nueva enmascarada está relacionada con los Queen, más precisamente con Robert (Jamey Sheridan), el patriarca que, al parecer, escondía otra familia bajo la manga entre todos sus secretos.

“My Name Is Emiko Queen”, como bien lo dice su nombre, termina de revelar la identidad de la hermanastra de Ollie –diferente a su versión comiquera-, y se sumerge de lleno en sus motivaciones personales. Desde hace un tiempo, la chica viene rastreando a un mercenario elusivo llamado Glen Morgan (Edward Foy), supuestamente responsable de la muerte de su madre, aunque no conoce las razones. En una de sus incursiones nocturnas, Emiko (Sea Shimooka) queda herida, dejando unas cuantas pistas detrás en manos de la policía.

 

Una familia cargada de secretos los Queen

 

Para blanquear su situación, y no volver a romper las leyes, Oliver accede a trabajar codo a codo con Dinah Drake (Juliana Harkavy) en carácter de consultor y ayudante anti-vigilantes. Como sus recursos son más sofisticados que los de la policía de Star City, Felicity (Emily Bett Rickards) logra rastrear el ADN de la escena del crimen y así descubre que Emiko es pariente directa. Una vez más las mentiras familiares -mamá Moira estaba bien al tanto- le caen encima como balde de agua fría, pero esta vez espera poder enmendar los errores de papá y no darle la espalda a su hermana.

Mientras Oliver decide cómo va a encarar estos nuevos descubrimientos, Emiko busca la ayuda de Rene Ramirez (Rick Gonzalez), siempre dispuesto a calzarse la máscara de Wild Dog por el bien de los Glades. Juntos van tras la pista de Morgan, fuertemente custodiado en su vivienda. Como buena integrante de los Queen, a la chica no le gusta trabajar en equipo, pero decide aceptar la mano amiga de Ramirez y los conocimientos tecnológicos de Curtis (Echo Kellum), sabiendo que esta vez no lo puede hacer sola.Resulta que Morgan no era del todo culpable de la muerte de su mamá, lo que complica sus ganas de venganza, al menos, hasta saber quién es el verdadero responsable.

Mientras Oliver se ocupa de estos dilemas familiares e intenta, una vez más, limpiar su no tan buen nombre, en las oficinas de ARGUS, John (David Ramsey) y Lyla (Audrey Marie Anderson) intentan conseguir la ayuda de Diaz para rastrear a los Longbow Hunters y desbaratar los planes del misterioso Dante (¿Ninth Circle?). Claro que el Dragón no piensa hacer concesiones, hasta que Diggle le hace una oferta que no puede rechazar. Una vez más, el fin justifica los medios y Ricardito puede acceder a su “libertad” a cambio de buena data. Claro que esa libertad implica el implante de un explosivo en su cabeza, lo que significa que se viene una nueva versión del Escuadrón Suicida.

 

Hierba mala nunca muere

 

Nada puede malir sal, ¿o sí? Se nos hace imposible confiar en Diaz, uno de los antagonistas más despiadados de la serie de The CW. Ni nos podemos imaginar cómo van a reaccionar Oliver y Felicity si se llegan a enterar de esta jugada de Diggle que, de entrada, puede poner en riesgo su amistad… una vez más.

“My Name Is Emiko Queen” intenta abarcar demasiado y se transforma, por momentos, en un episodio desprolijo. Sobre todo cuando la línea temporal nos lleva hacia el futuro, donde Star City puede sufrir las consecuencias del peor atentado; un acto relacionado con la muerte de Felicity y, ahora, los chanchullos de Rene como alcalde de la ciudad, aparentemente, involucrado en todo esto.

Todavía está por verse qué le deparan los realizadores a este futuro oscuro que trajo de vuelta a Roy Harper (Colton Haynes) y al crecidito William Queen. La última temporada de “Arrow” reemplazó sus flashbacks por flashforwards, aunque estos no parecen tener el mismo peso dentro de la trama, pero sabemos que el porvenir no está escrito en piedra, así que suponemos que muchos de los acontecimientos del presente van a terminar influenciando en lo que se viene en las vidas de estos justicieros y una ciudad que no deja de pagar las consecuencias.

 

 

PUNTAJE: 7.0

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