Análisis

ANÁLISIS | True Detective S03E07: The Final Country (Spoilers)

El final de la Tercer Temporada de True Detective está a la vuelta de la esquina y las cosas no están para nada más claras. 

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Por: Jessica Blady

El final de la tercera temporada de “True Detective” está a la vuelta de la esquina y no, no estamos más cerca (o más seguros) de descubrir los verdaderos vericuetos de esta investigación que atraviesa más de tres décadas. Sí, el episodio anterior nos dejó algunas pistas ineludibles, pero cada vez que nos aproximamos, la historia parece dar un nuevo giro, sumergiendo a los protagonistas en un camino bastante oscuro.

Esta tercera entrega del policial pergeñado por Nic Pizzolatto se apoya sobre los hombros del detective Wayne Hays y su punto de vista, un “narrador” que debemos tomar entre pinzas ya que su memoria y su realidad se distorsionan en un presente de alucinaciones, desvaríos y demencia senil. No todas sus lagunas se corresponden a la enfermedad, y muchas de nuestras sospechas se disipan ahora que sabemos que Purple esconde mucho más de lo que recuerda… o quiere recordar, al menos, ante las cámaras de Elisa Montgomery, realizadora bastante encaminada en cuanto al caso Purcell y sus ramificaciones.

El episodio anterior nos dejó con varias revelaciones y un posible “culpable”, al menos en parte, de la muerte de Will Purcell y la desaparición de Julie. La reaparición de la chica en 1990 y la llamada de alerta a la policía, puso a Tom Purcell en la mira, empujándolo a tomar medidas desesperadas. Tras contactar al primo de su esposa, Dan O'Brien, Tom termina irrumpiendo en la mansión de Edward Hoyt, empresario de Arkansas demasiado relacionados con varias aristas del caso.   

Medidas desesperadas

No estamos del todo seguros que descubrió este sufrido padre en el sótano de la casa donde se esconde una habitación rosada, pero tras ser sorprendido por Harris James -ex policía que pasó por la investigación y ahora trabaja en la seguridad privada de Hoyt Foods-, su destino quedó sellado. “The Final Country”, una vez más dirigido por Daniel Sackheim, arranca con el supuesto suicidio de Tom, en el mismo lugar donde se halló el cuerpo de su hijo. Purcell dejó una nota genérica, pero un tanto incriminatoria, que las autoridades usaron de confesión para poder cerrar definitivamente este caso.

En 1980 Brett Woodard se convirtió en el chivo expiatorio para la fiscalía. Ahora, le toca el turno a Tom Purcell, a pesar de todas las inconsistencias que todavía rodean la investigación: pruebas plantadas, huellas que desaparecen y testigos que se esfuman de la faz de la tierra como Dan, cuyo cuerpo fue descubierto años después en una cantera.

Alguien se está deshaciendo de los cabos sueltos y todo apunta hacia Hoyt y su lugarteniente. Tras la muerte de Purcell, Wayne y su compañero no quedan en muy buenos términos, sintiéndose en parte responsables, ya sea del suicidio o el asesinato de Tom porque saben que, de una manera u otra, forzaron dicha situación. La insistencia de Hays, y su “intachable” ética laboral, logran persuadir a West para seguir ciertas pistas que involucran directamente a James, un desvió que se va a convertir en ese secreto que los marcó para siempre.

Unidos por la culpa y el deber

Harris James muere a manos de los detectives sin llegar a escupir todo lo que sabe de esta conspiración que también incluye a O'Brien, la fallecida Lucy Purcell, una misteriosa pareja interracial que viene dando vueltas desde aquel Halloween de 1980, y un afroamericano tuerto conocido como Watts. Muchos indicios, muchos callejones sin salida y, en el medio, las pericias de Amelia Reardon, empecinada en escribir un nuevo libro para darle un cierre definitivo a la historia.

1990 deja al descubierto todas las falencias que había tenido el caso desde un primer momento. Las eternas sospechas de Wayne ante un encubrimiento y, sobre todo, su propio comportamiento, una violencia contenida que se escuda detrás de su introversión. Al final del día, Hays es de los que cree que el fin justifica los medios y, a diferencia de Roland, no parece tan afectado por las consecuencias de sus acciones. Esta oscuridad latente se nota a lo largo de toda la serie, y siempre es el punto de conflicto entre el detective y su esposa.

La muerte de James también se convierte en una de las tantas razones del distanciamiento entre estos dos compañeros, que parecen decididos a llevarse su secreto a la tumba… aunque ya no sea tan secreto. En “The Final Country” atestiguamos el verdadero poder de Hoyt y sus contactos, al tanto de todo, y más aún de las acciones de la pareja detectivesca. Esta “reunión” del final podría ser la clave del caso, o el motivo por el cual jamás se resolvió del todo. Vamos a darle el beneficio de la duda a Wayne, aunque la mayoría de las pruebas estén en su contra.

¿Paranoico yo?

El presente de 2015 nos muestra a un Hays que no recuerda la mayoría de los hechos. Una conspiración más extensa ligada al caso de los niños Purcell y un link directo hasta la primera temporada, donde los detectives Martin Hart (Woody Harrelson) y Rustin Cohle (Matthew McConaughey) lograron desenmascarar parte de una extensa red de pederastas. Por ahí viene la resolución que, seguramente, involucra a un montón de figuras de poder como empresarios y políticos de turno.  

¿Cómo encajan Hays y West en todo esto? ¿Qué pasó realmente con Will Purcell? ¿Dónde está Julie? ¿Cuánto de todo esto tiene que ver con la desequilibrada hija de Hoyt? Respuestas que deberían llegar con el final de la temporada, junto con un examen moral más profundo para nuestros protagonistas, quienes decidieron revolver en el pasado no sólo para cerrar este oscuro capítulo de sus vidas, sino para acallar sus propias conciencias inquietas.

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