Análisis

ANÁLISIS | The Hot Zone S01E01: Arrival

National Geographic no se quiere quedar afuera de la nueva ola de "te hago llorar con esta miniserie basada en hechos reales" y nos cuenta el surgimiento de uno de los virus más mortales conocido por el hombre. 

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Por: Jessica Blady

Si no te alcanza con la tragedia, la catástrofe y la paranoia de “Chernobyl”, National Geographic suma una nueva razón para que no quieras volver a tener contacto con ninguna persona… por las dudas. Con un enfoque más científico, pero también más melodramático que la miniserie de HBO, James V. Hart -productor y guionista legendario- se despacha con la adaptación del libro “The Hot Zone: A Terrifying True Story” (1994) de Richard Preston, una obra de no ficción acerca de los orígenes y varios incidentes -sobre todo el primer arribo a suelo estadounidense- que involucran filo virus (más precisamente, el Ébola), agentes patógenos de nivel 4, debido a su extremo grado de contagio, su alta tasa de mortalidad entre los seres humanos y sus nulos tratamientos y curas a la vista.

Estos asesinos invisibles son mortales e imparables y ahí es donde reside la cuestión de “The Hot Zone”, miniserie de seis episodios que se centra, más que nada, en los esfuerzos de la teniente coronel Nancy Jaax (Julianna Margulies), doctora veterinaria del Centro de Investigación de Enfermedades Infecciosas del ejército de los Estados Unidos, quien en 1989 se cruza con este peligrosísimo virus proveniente de un laboratorio de Maryland, muy cerquita de Washington D.C.

Pero esto comienza unos años antes, a comienzos de aquella década en Kenia (África), donde el Ébola dice presente por primera vez en un paciente que llega hasta la guardia del doctor Musoke (Bohang Moeko). No sabemos qué pasó con esta buena gente y todos los que tuvieron contacto con ellos (al menos, por ahora), ya que el drama se traslada a suelo yanqui una década después, donde la temeraria Nancy y su esposo Jerry (Noah Emmerich) pasan sus días lidiando con las enfermedades más infecciosas.

   

Por aquel entonces, el VIH se llevaba el premio mayor en cuanto a la “paranoia” de las enfermedades entre los ciudadanos estadounidenses y, ahí, entre marchas de protesta y reclamos ante el gobierno para que tome cartas en el asunto, Jaxx recibe muestras patológicas de un grupo de primates de un laboratorio de los suburbios de Washington. ¿Se imaginan el caos si una epidemia de esta magnitud se desata en suelo yanqui? La historia real dice que esto no llegó a pasar gracias a los esfuerzos de Nancy y su equipo, quienes arriesgaron sus propias vidas para evitar la propagación.

“Arrival”, dirigido por Michael Uppendahl -realizador que pasó por “Mad Men”, “Fargo” y “Legion”, entre otras maravillas-, se concentra en cada uno de los pasos y procedimientos que lleva a cabo la doctora para detectar este nuevo virus, generando una tensión in crescendo que logra atraparnos lo suficiente como para darle play al siguiente capítulo. Imposible no relacionar las imágenes de “The Hot Zone” (zona de riesgo) -nombre que recibe la sección del laboratorio donde se contienen los agentes conocidos más mortales del planeta- con aquellas de “Epidemia” (Outbreak, 1995) o “Contagio” (Contagion, 2011) de Steven Soderbergh, que más allá de la ficción, guardan muchas similitudes en cuanto a rutinas y acciones militares.

De entrada, los realizadores -entre ellos, Ridley Scott como productor- nos muestran los heroicos esfuerzos de estos personajes de la vida real, sin dejar de señalar que pertenecen al ejército de los Estados Unidos. Acá reside una de las grandes diferencias con la serie de HBO: la humanización de la tragedia y sus protagonistas, que a pesar de estar interpretados por un gran elenco y hacer un magnífico trabajo desde su lugar, se nos presentan desde una perspectiva superior, más didáctica y menos “emotiva”, si se quiere.      

Trabajamos, nos divertimos y nos contagiamos

La serie, por ahora, carece de esa empatía hacia el ciudadano común expuesto a estas amenazas invisibles, pero compensa con sus ritmos, el suspenso sostenido minuto a minuto, y la lucha de Jaxx contra sus superiores, que todavía no ven el riesgo inminente. “The Hot Zone” es un thriller hecho y derecho que dramatiza, y suponemos que se toma sus buenas licencias, de los hechos reales, poniendo el foco en los procedimientos científicos y los riesgos a la hora de detectar y detener estos virus tan peligrosos, a veces producto de la naturaleza, y otras tantas de la estupidez humana.   

“Arrival” no ofrece mucho debate y sólo nos invita a ser testigos del desastre que podría desatarse a futuro. El trabajo de Uppendahl es correcto, sobre todo cuando se detiene en los detalles y la reconstrucción de época, pero no hay una intención artística muy definida, aunque sí un enfoque más documental. Los próximos episodios podrían marcar una diferencia en el tono y la narración de la serie, pero por ahora estamos ante un producto un tanto genérico y bien llevado por sus protagonistas, entre ellos Liam Cunningham, Topher Grace y James D'Arcy, que todavía no hizo acto de presencia.

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