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Análisis

ANÁLISIS | Recuerdos de la Alhambra S01E01: Episodio 1

Una serie surcoreana que nos mete en un juego de realidad aumentada. Tomen todo nuestro dinero.

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Por: Jessica Blady

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Corea del Sur nos dio maravillas como “Oldboy: Cinco Días para Vengarse” (Oldeuboi, 2003) y el resto de la filmografía de Chan-wook Park; “Snowpiercer” (2013) y otras tantas bellezas de Joon-ho Bong; así como geniales historias terroríficas como “Invasión Zombie” (Busanhaeng, 2016) y “En Presencia del Diablo” (Gok-seong, 2016). ¿Cómo no íbamos a darle bolilla a este thriller dramático centrado en un avanzadísimo juego de realidad aumentada?

Sí, “Recuerdos de la Alhambra” (Alhambeura Goongjeonui Chooeok), creación de Jinnie Choi, nos sumerge en un universo virtual que choca con la realidad, y en el competitivo mercado de las nuevas tecnologías.

A pesar de ser una serie surcoreana, la acción arranca en Barcelona, cuando después de realizar una llamada bastante extraña, Jung Se-joo (Park Chan-yeol) parte rumbo a Granada, aparentemente, perseguido por una figura que no logramos ver. El jovencito desaparece del tren sin dejar rastro, pero alguien no va a tardar en venir a rastrearlo.

 

Ese es Yoo Jin-woo (Hyun Bin), doctor en ingeniería y director ejecutivo de la compañía de inversiones Jay One Holdings, que dejó todo lo que estaba haciendo en Barcelona para llegar a Granada en mitad de la noche. En vez de buscar un hotel acorde a sus comodidades, Yoo decide parar en la Hostería Bonita, lugar de acogida para jóvenes coreanos, regenteado por Jung Hee-joo (Park Shin-hye), una chica con poca experiencia en esto de los negocios inmobiliarios.

Resulta obvio que Yoo no está en su elemento, pero igual se acomoda en la destartalada habitación del sexto piso. Ni llega a apreciar las “comodidades” del lugar cuando sale disparado por las calles de la ciudad hasta dar con el lugar indicado. Lo que sigue no se lo vamos a contar, pero de repente el ejecutivo de Seúl tiene que darle pelea a un guerrero nazarí en pleno año 1492.

Lo que experimenta Jin-woo lo convence por completo y su único objetivo es contactar al joven Se-joo para adquirir los derechos de Recuerdos de la Alhambra –así el nombre del juego-, antes que su más grande rival y competidor Cha Hyung-seok (Park Hoon).

 

Granada es el escenario de esta aventura surcoreana

 

Lo único que sabemos es que Recuerdos de la Alhambra es sumamente adictivo y empuja a Jin-woo a tratar de superar un primer nivel dificilísimo. Lo suyo es ensayo y mucho error, mientras lo vemos recorrer las callecitas de la ciudad en busca de un arma para derrotar al enemigo, mientras se acerca el amanecer. ¿Les sueno esta de pasar toda una noche en vela jugando?

El director Ahn Gil-ho -responsable de “Stranger” (Bimilui Soop) y la guionista Song Jae-jung hilan una historia de suspenso con mucho humor de por medio, al mismo tiempo que mezclan dos realidades diferentes. “Recuerdos de la Alhambra” pide prestado a muchas otras obras de ciencia ficción y fantasía, pero su mezcla de géneros y su calidad narrativa nos obligan a prestarle la debida atención.

Este primer episodio deja las cosas bastante en claro, al mismo tiempo que abre varios interrogantes. Suponemos que las interacciones de Yoo con el juego irán más ya allá de unas horas de prueba, además de tratar de encontrar a Se-joo para poder poner el ganchito multimillonario. No es casualidad que el joven haya puesto a la hostería Bonita como lugar de encuentro, y claro que se viene algún enredo romántico entre el soberbio ejecutivo y la sensible dueña del establecimiento.  

 

Estos dos arrancan bastante mal, pero...

 

Partamos de la base que Yoo Jin-woo es un protagonista bastante desagradable, acostumbrado a los lujos y a tener subordinados. Su mundo de comodidades choca de frente con Hee-joo, pero también con las intrigas que trae aparejadas la obtención de esta tecnología tan singular.

“Recuerdos de la Alhambra” es un rejunte de muchas cosas y el balance funciona muy bien, al menos en este primer episodio que mantiene el ritmo y el interés, a pesar de su larga hora de duración. Hay drama, hay misterios que resolver y los toques justos de humor, además de una narrativa videojueguil que es la envidia de cualquier GOTY.  

 

 

PUNTAJE: 8.0

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