ANÁLISIS | Love, Death & Robots - Temporada 1: Episodios 13-18
Análisis

ANÁLISIS | Love, Death & Robots - Temporada 1: Episodios 13-18

Los últimos seis episodios de esta fascinante primera colección de cortometrajes animados nos dan humor, poesía, y una batalla épica entre el bien y el mal

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Por: Ignacio Esains

La sorprendente antología animada producida por Tim Miller y David Fincher llega a su final con otra gran colección de cortos. Podés leer el análisis de los primeros seis por Jessica, los seis siguientes por Flor, y… me parece que tuve suerte con la tanda de episodios, porque aún el peor de los seis que me tocó tuvo sus cositas simpáticas.

No creo que nadie que lea este sitio necesite que le digan quién es David Fincher, y por eso Tim Miller es el factor interesante acá. Su carrera empezó “oficialmente” con la primera Deadpool, pero en realidad venía trabajando hace rato en el mundo del gaming, dirigiendo y retocando secuencias cinemáticas con su estudio de animación Blur.

La estética de juegos como Mass Effect 2, Halo Wars y The Old Republic le debe mucho a Miller, que pronto se “graduó” al cine trabajando en secuencias de apertura simplemente espectaculares como la de Thor: Un Mundo Oscuro y La Chica del Dragón Tatuado de (qué casualidad) David Fincher.

Desde ese momento la dupla viene soñando con hacer una versión propia de la antología animada Heavy Metal (1981) y Netflix, feliz con el éxito de la serie de Fincher “Mindhunter”, invirtió los varios millones necesarios. Y acá tenemos el excelente, memorable, resultado del que me encantaría ver una segunda temporada.

Colby es Samira Wiley de "The Handmaid's Tale" y "Orange is the New Black"

El corto número 13 se llama, casualmente “Lucky 13” (“Trece de la Suerte”) y, como varios de la colección, tiene todo el estilo de una cinemática de un juego estilo “Halo” (o quizás, un “Wing Commander” moderno), para contar una historia tan clásica como las películas de aviadores de los años ‘40 (o sus versiones modernas como la genial “Memphis Belle”).

En un futuro cercano, militarista, en el que dos bandos de humanoides combaten en planetas inhóspitos, nuestra protagonista la Teniente Colby es una piloto recién recibida de la academia, a la que asignan la nave del título. Las últimas tripulaciones de la “Trece de la Suerte” sufrieron muertes horribles, pero Colby encuentra una conexión especial con la nave.

Es una historia simple, muy bien narrada, que comprime muchísima información en solo 14 minutos sin recurrir a giros sorprendentes para el final. La animación, sin embargo, está un poco por debajo del promedio de la antología. La captura facial es re Uncanny Valley, y cuesta acostumbrarse a la proporción de las cabezas enormes y cuerpitos chiquitos.

Sin duda este corto tiene el final más original de toda la antología

Varios de los cortos de esta antología están basados en cuentos de ciencia ficción, pero en vez de adaptar a autores conocidos, Miller parece haber elegido a escritores de culto. Alastair Reynolds es el autor del excelente capítulo 7 “Más Allá de la Grieta” y de este “Piezas Únicas” (“Zima Blue”), que es básicamente un cuento leído en voz alta.

Por suerte es un gran cuento, que aprovecha muy bien su corta duración. La primera mitad crea un personaje que parece demasiado exagerado, aún para una historia de ciencia ficción, y la segunda lo deconstruye con una simplicidad clara y poética. La animación 2D es de Robert Valley, y si la estilización te recuerda a un video de Gorillaz, no es raro: es el director de “Saturnz Barz”, además de la emocionante intro de “The Beatles Rock Band”.

Prometo que vas a querer tener todas las figuras de acción de "Punto Ciego"

Ahora se vienen los tres cortos más ligeros de toda la antología, como preparándonos para lo que se viene al final. “Punto Ciego” (“Blind Spot”) es una secuencia de acción hiperkinética sobre un tren en movimiento, inspirada claramente por películas como “Mad Max: Fury Road”.

Un equipo de robots prepara un robo a un tren y se encuentra con problemas inesperados. Eso, y poco más, pasa en “Punto Ciego”, pero la dirección es tan buena y los diseños de los personajes tan adorables, que podría haber pasado una película entera con ellos. Parece casi el piloto de una serie que (sospecho) sería demasiado caro producir. Los que quieran ver el trabajo anterior del glorioso Vitaliy Shushko, no se pierdan el corto “X-Story”, imprescindible para fanáticos de Mega Man (sí, el gaming está por todas partes en “Love, Death & Robots”).

La química entre estos dos veteranos del cine de culto eleva un corto intrascendente

El corto que más esperaba era el único que Tim Miller dirigió, adaptado de un cuento del múltiple ganador de Hugos y Nebulas Michael Swanwick. Qué decepción, porque “La Era de Hielo” (“Ice Age”) difícilmente gane nada. A duras penas es un corto animado, ya que la mayor parte de su metraje se dedica a la parejita (adorable) que forman Topher Grace y Mary Elizabeth Winstead.

Este corto tiene un sólo chiste, y sería una pena arruinarlo. Baste decir que los espectadores atentos opinarán que “Los Simpson” hizo mejor la historia en 1996 - aunque ese corto estaba a su vez basado en el mismo capítulo de la Dimensión Desconocida que el cuento original de Swanwick de 1984. Ideas nuevas, no hay.

El Adolf Hitler más adorable de la historia de la animación

“Love, Death & Robots” tiene tres adaptaciones de John Scalzi, y las tres son excelentes. Este autor es uno de los grandes descubrimientos de la ciencia ficción de la última década - es como un Ernest Cline (“Ready Player One”) pero que escribe bien.

“Historias Alternativas” (“Alternate Histories”) es todavía más ligero que el capítulo 6 (el del yogur), pero no por eso es menos gracioso. Consiste del tutorial de una máquina que permite explorar las realidades paralelas del título, tomando como ejemplo la primera que uno usaría: posibles muertes de Hitler antes de la Primera Guerra Mundial.

A diferencia de “Tres Robots” y “El Yogur Que Conquistó el Mundo”, animados por Blow Studio, la dupla directorial de Maldonado y Torres trabaja con Sun Creature, un estudio relativamente nuevo del que seguramente viste las geniales animaciones del nuevo torneo de League of Legends (sí, el gaming ataca de nuevo).

No hay amor ni robots en este corto, pero sí mucha, mucha muerte

Finalmente, el plato fuerte. “La Guerra Secreta” (“The Secret War”) es el “San Junipero” de esta antología, un episodio que está tan por encima de lo que vino antes que es difícil compararlo en el mismo nivel. En la Segunda Guerra Mundial, con todo el ejército rojo defendiendo Stalingrado, un destacamento de soldados rusos investiga una amenaza en los bosques de Siberia que pronto revela su origen sobrenatural. 

“La Guerra Secreta” abandona la ligereza de la serie por una narrativa clásica, profundamente soviética, de violencia brutal y un extenso elenco de personajes claramente definidos, con los trazos gruesos que una historia de 17 minutos permite. Si los primeros dos o tres minutos te parecen demasiado opresivos, ni sigas viendo porque la cosa se pone todavía más pesada y el “gore” gráfico a veces corre el riesgo de cruzar la línea del buen gusto.

Y si el corto te recuerda a la serie de juegos Metro, no es raro, porque el director es ¿qué más? un veterano de la industria del gaming llamado István Zorkóczy, responsable de todos esos tráilers cinemáticos que parecen demasiado buenos para ser verdad. “Omen” de Final Fantasy XV. El corto de presentación de Gwent y el de lanzamiento de The Witcher 3. Y por si fuera poco, de paso, cada uno de los de los últimos Assassin’s Creed, incluyendo ese de Revelations que es mejor que todo el juego.

“La Guerra Secreta” es un gran final para una antología en la que no hay un sólo cortometraje realmente malo. Quizás el único problema que tenga esta entrega final es una sensación de insatisfacción que deja el final, como si faltara una escenita más que le de cierta profundidad a una historia que no es mucho más que una cacería desesperada.

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