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Análisis

ANÁLISIS | Arrow S07E15: Training Day (Spoilers)

Al Team Arrow le toca lidiar con los métodos de la policía y, claro, las cosas no pueden salir muy bien de entrada. 

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Por: Jessica Blady

“Training Day” no hace ninguna alusión a la película de Antoine Fuqua ni a la corrupta fuerza policial de Los Ángeles, en cambio, este simpático episodio dirigido por Ruba Nadda se mete de lleno en la conflictiva y complicada relación del Team Arrow con la policía de Star City, ahora que fueron “blanqueados” por la alcaldesa con la condición de que se apeguen a las reglas. ¿Cuándo vieron por última vez a Oliver Queen acatar una orden? Exacto, las cosas no van a salir cómo todos lo esperan, al menos no de entrada, cuando los mandatos de Dinah choquen de frente con las tácticas de Green Arrow.

Para empezar, John, Rene, Ollie y hasta Felicity tienen que someterse al entrenamiento policial, un tanto soso si tenemos en cuenta la preparación intensa de estos vigilantes (no, acá no hay salmon ladder); incluso deben utilizar el mismo uniforme en cada asignación de campo, para demostrar que todos están en la misma página. La frustración no se hace esperar y las cosas se desmadran bastante rápido cuando salen en su primera misión, a investigar un ataque entre pandillas que involucra balas tóxicas que, básicamente, derriten a las víctimas. A pesar de que la alcaldesa Pollard y los héroes comparten las mismas metas, los métodos de Oliver son un tanto diferentes y, como dicen, no se le puede enseñar a un perro viejo, nuevos trucos.

Como era de esperarse, esta primera incursión es un fracaso rotundo que deja libre a los criminales (los Blackout) y pone en riesgo la recién creada alianza. Pollard ya no está tan segura de su resolución, y Drake debe hacer lo necesario para mantener a sus amigos en línea ya que es su trabajo como capitana del SCPD el que está en verdadero riesgo. Nadie en el Team Arrow ve con buenos ojos esta postura, así que Ollie decide tomar las cosas en sus manos y volver a los viejos hábitos de confrontación y fuerza bruta, esta vez, contra James Midas (Andrew Kavadas), el CEO de Midas Medical, compañía responsable de crear el material tóxico de las balas en cuestión.

De vuelta a las bases

Las “técnicas” de Ollie consiguen una confesión, pero el poder de Midas (je) es más fuerte y logra su liberación más rápido de lo que la alcaldesa puede decir “violación de protocolo”. Así, la investigación vuelve a foja cero, y el Team Arrow se refugia en la reconstruida arrowcueva, resueltos a hacer las cosas a su manera. Claro que esto contradice todas esas malas costumbres a las que Ollie y Felicity le quieren poner un alto para que su futuro bebé (Mia) crezca en un mundo donde prevalece la justicia. ¿La solución? Ambas partes deben adaptarse y hacer concesiones, un acuerdo que podría funcionar mucho mejor que seguir moviéndose en la clandestinidad.

De esta manera, los vigilantes salen a la calle en sus trajecitos de spandex, logran interceptar a Midas a punto de deshacerse de todas las evidencias y arrestarlo, esta vez, con todas las de la ley en colaboración con Dinah -en su doble papel de oficial y Black Canary- y la policía, que cierra el trato con broche de oro. No queda muy en claro qué cambios implementó el Team Arrow, pero a quien le importa si pueden actuar con la venía de las autoridades y mantener a la ciudad un poquito más a salvo.

De paso, “Training Day” deja bien en claro que los deteriorados poderes de Black Canary no son un impedimento para que Drake pueda ser una heroína. No sabemos si Dinah va a lograr recuperar su “grito” después del ataque de Stanley Dover (no hay señales de ellos en el futuro), pero tampoco le hacen falta semejante habilidades para demostrar que todavía puede patear traseros, dentro y fuera de la ley. De ahí su conflicto inicial de apoyar a Pollard y no perder su trabajo, ahora comprometida a crear una fuerza especial de vigilantes (y abolir la ley que los prohíbe), que le da luz verde al equipo justiciero para operar desde el bunker y compartir su metodología y recursos.    

Drake, entre la espada y la pared

Mientras esta parte del capítulo se resuelve a las mil maravillas y con “final feliz”, a Laurel le toca lidiar con la muerte de Diaz (sí, está confirmado, chau Dragón). Desde Slabside le llega el rumor que Benjamin Turner/Bronze Tiger (Michael Jai White), ex mercenario miembro de la Task Force X y verdadero papá de Connor Hawke, conoce la identidad del asesino, data que revela después de que la fiscal lo deja ver a su pequeño hijo. Resulta que Ben vio a Green Arrow cometer el asesinato, pero está más que seguro que el vigilante que vio no era Queen. Ya sabíamos que Emiko andaba metida en negocios más turbios y que no es todo lo que dice ser, de ahí que a su alianza con Dante ahora hay que sumarle este incidente, el cual Lance amenaza con revelar, aunque Oliver no le crea completamente.

¿Qué se trae la hermanita entre mano? Seguramente nos vamos a enterar basta temprano que tarde, pero es obvio que le anda haciendo los mandados al terrorista que todavía sigue en la mira de ARGUS.

“Training Day” también nos lleva al futuro donde Mia y William siguen tratando de descifrar las pistas que dejó Felicity. Tras recorrer un horrendo mercado para encontrar el dispositivo ideal para reproducir el viejo casete, logran escuchar el mensaje de mamá que les trasmite un par de coordenadas correspondientes a los Glades, ahora convertida en una ciudad amurallada. Claro que   Smoak quiere que abandonen Star City y se pongan a salvo, ordenes que los nenes más a desobedecer porque si no, no serían sus pequeñuelos.

Ahora sabemos que, de alguna manera, Felicity y Ollie mantuvieron a sus hijos separados por su propio bien (¿alguien dijo Luke y Leia?). De a poquito, este nuevo dúo dinámico va a encontrando su camino dentro de la serie, cambio de roles incluido, al ver a Will siendo tan nerd tecnológico (como su mamá adoptiva) y a Mia la que patea los traseros como papá Queen. ¿Residirá por acá el futuro del Arrowverso? Seguramente que no, pero al menos nos va a dejar muchas pistas para el futuro a la hora del final definitivo.

Nadda nos entrega un episodio muy entretenido, con momentos de súper acción, humor y ese compañerismo y lealtad que siempre caracteriza al Team Arrow, en las buenas y en las malas. El equipo ahora puede operar sin tener que estar en las sombras, pero eso no significa que estén exentos de problemas y amenazas. Te estamos mirando a vos, Emiko.   

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