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ANÁLISIS | Deadly Class S01E01

A los hermanos Joseph y Anthony Russo (Avengers: Infinity War) se les da bien esto de llevar comics a la pantalla, más si hay que poner humor de por medio. Deadly Class es la adaptación del comic homónimo de Rick Remender (Uncanny X-Force), una producción de SyFy y Sony Pictures que, por fortuna, llegará a nuestros pagos a través de Canal FX. Veamos de qué va el piloto de este thriller de acción que sigue a un grupo de adolescentes que estudian en un colegio especializado para convertirse en asesinos profesionales.

Nuestro protagonista es Marcus (Benjamin Wadsworth), un joven huérfano que termina siendo prófugo cuando lo acusan de asesinar a un grupo de niños. Los rumores llegan a oídos de Master Lin (Benedict Wong), quien lo recluta para que empiece a estudiar en King’s Dominion, el colegio secreto de asesinos.

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Marcus calza perfecto en el estereotipo de “chico nuevo” en el colegio. Como suele pasar en los dramas adolescentes americanos, los estudiantes están divididos en los populares, los bullys, los nerds, los marginados… etc. La serie agarra todos los arquetipos del típico colegio yanqui, pero los presenta como yakuzas, narcotraficantes y otros grupos del crimen organizado. La sátira funciona y le da mucha personalidad a todo este lío de pelea de banditas.

El capítulo se vuelve realmente interesante cuando el foco deja de ser Marcus. La crítica más grande que podemos hacerle al piloto de Deadly Class es que tiene un protagonista demasiado básico. Todos los jóvenes que rodean a Marcus tienen historias mucho más interesantes que contar. Sabemos muy poco de Saya (Lana Condor), pero la joven yakuza nos trae las mejores escenas de acción; y no es la única mujer fuerte de la trama porque tenemos a María (María Gabriela de Faría), la chica que solo quiere ver muerto a su novio Chico (Michel Duval), el líder de la pandilla mexicana. La joven usa la fachada de ‘mosquita muerta’ para sorprendernos con sus artimañas. Cerca del final conocemos a Willie (Luke Tennie), un joven gangster que a final no es tan malo como parecía. Todos son personajes que revierten el estereotipo de una manera divertida y astuta, y el elenco está a la altura de los personajes. Por eso inclina la balanza para el lado negativo que el protagonista sea tan genérico.

Con una atmósfera claramente oscura y un diseño de producción exagerado, con vestuario y maquillaje que solo resalta la sátira y la estética comic de la serie, Deadly Class viene muy cuidada desde lo artístico y lo fotográfico. Se resalta mucho la ambientación ochentosa, sabiendo que la nostalgia vende. Pero hay que reconocerle que se aleja del tono Stranger Things porque los 80s que plantea no son spielbergianos, sino más sucios y oscuros, como el punk californiano de esos tiempos. La banda sonora acompaña, de hecho.

Deadly Class no tiene la culpa de que ya existan series tan populares como Riverdale o Elite. En cuanto a drama adolescente, parece que todo ya lo vimos y algunos de los momentos de este piloto se sienten trillados. Pero la serie de los Russo tiene lo propio. Es cínica como ninguna y apunta muy alto en cuanto a elenco y dirección. Con personajes tan originales, que son una caricatura tanto de los criminales que imitan como de los propios estereotipos adolescentes, puede que nos termine comprando por ahí.