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GAMING 2018: La Decepción del Año

Esos juegos que prometen mucho y no cumplen nada merecen su propio anti-premio.

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Por: Malditos Nerds

GAMING 2018: La Decepción del Año

GAMING 2018: La Decepción del Año

La semana que viene vamos a elegir el peor juego del año, pero de alguna forma estos duelen mucho más. Son juegos por los que realmente apostábamos algo, que nos fascinaron con sus premisas o con tráilers vendedores. Son los que estaban altos en nuestras listas de los juegos más esperados, los que nos rompieron el corazón.

GAMING 2018: La Decepción del Año

5

Fallout 76

Dicen que es fácil hacer leña del árbol caído y generalmente estaría de acuerdo, pero el caso de Fallout 76 es particular, porque al árbol lo derriba Bethesda antes que nadie. El juego decepciona gracias al estudio desarrollador y sus prácticas de siempre que incluyen sacar los juegos antes de que estén terminados, argumentar que los bugs son culpa de que “es un juego grandísimo y virtualmente imposible de publicar sin bugs” y seguir utilizando un motor de juego que aún hace 10 años ya se sentía desactualizado. Pero lo más importante fue la mentira descarada que dijeron en la E3, que los jugadores serían los pobladores de este mundo y por eso no hacían falta NPCs. Mintieron porque a esa altura ya sabían que los servidores sólo iban a poder alojar a un puñado de jugadores en simultáneo, algo atroz si pensamos que el mapa es (supuestamente) 4 veces más grande que el de Fallout 4. El resto está bien, no es descaradamente malo y es posible divertirse con él, pero la decepción de habernos ilusionado vilmente no se quita y por eso se gana un puesto en este infame grupo. (Sebastián Cigarreta)

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4

Far Cry 5

No podemos decir que Far Cry 4 y Primal hayan sido malos títulos, pero creo que coincidimos todos en que viven a la sombra de la tercera entrega. El loquito de Vaas Montenegro es uno de los villanos más memorables de la generación pasada y el diseño del mundo era el más amplio y divertido que habíamos visto en un juego de la saga hasta entonces. Con el anuncio de que Far Cry 5 se ambientaría en el Sur de Estados Unidos y que tocaría temas como el uso libre de armas, las sectas religiosas y el abuso de poder político, muy acorde a la realidad en tiempos de Trump, creímos que la saga cruzaría un nuevo límite. También nos dejamos llevar por los trailers y creímos que el Padre Joseph sería el villano que recuperaría la estela de Vaas.

Creímos mal, obviamente.
Far Cry 5 no solo tiene la historia peor narrada de la saga –porque no sabe manejar el tono, nunca sabe elegir el momento de “ponernos serios” o de hacer un chiste–, sino que encima a nivel jugable no trae NADA nuevo. Es un juego que nos puede dar decenas de horas de diversión, pero que también puede hacerse repetitivo y hasta aburrido para quienes vienen jugando Far Cry hace años. (Florencia Orsetti)

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3

Extinction

La idea parecía buena: una mezcla de lucha contra enemigos gigantes a lo Shadow of the Colossus sumado a la acción frenética de Attack on Titan; pero mientras que Extinction toma prestadas muchas cosas de ambos juegos, no se molesta en aportar casi ninguno de los elementos que los hicieron memorables. Esta batalla por la supervivencia de los humanos ante orcos enormes tiene varios puntos de interés, pero sufrió demasiado por lo básico de su combate y lo repetitivo de sus misiones. Haber salido a la venta al precio de 60 dólares tampoco ayudó a un producto que parecía no valer más de 30; y de la épica aventura de acción que esperaba ser, terminó siendo tan olvidado que ni me acordaba que existía hasta que me lo encajaron para describir en este top. Creo que muchos optaron por olvidar un concepto que se fue derechito a la extinción. (Maximiliano Baldo)

2

OVERKILL's The Walking Dead

Luego de un tráiler que prometía mucho y una Beta que le bajó los humos a la mayoría, el juego de Overkill basado en The Walking Dead aterrizó con una parva de problemas técnicos, cuestionables decisiones de diseño y un precio de sesenta dólares clavado en la espalda. De más está decir que ni el público ni la crítica se mostraron particularmente interesados en disfrutar de las pocas cosas interesantes que el juego SÍ incluye (el sistema de Ruido) debido a que más de la mitad de la experiencia se divide en múltiples elementos mediocres en el mejor de los casos; desde una historia de fondo poco y nada memorable hasta los caprichos de la inteligencia artificial de varios enemigos, en especial los que no son no-muertos. Muchos sospechamos que, dado el precio y el hecho de que Overkill es responsable de PayDay, este juego fue un robo bien orquestado. (Sebastián Cigarreta)

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1

Tennis World Tour / Mario Tennis Aces / AO Tennis

Gracias a la afortunada casualidad de ser hogar de una multitud de profesionales de primer nivel, Argentina debe ser uno de los únicos países en los que el tenis es un deporte relativamente popular. Quizás por eso es que el gamer local se emociona cada vez que sale un buen juego de tenis, sea un delirante RPG como Mario Tennis Power Tour o una simulación como el brillante (y aún no superado) Top Spin 4. Y quizás por eso sea que la verdadera decepción de 2018 tenga tres caras - tres juegos de tenis casi impresentables, uno peor que el otro.

Mario Tennis Aces es el mejorcito, pero aún más que en versiones anteriores resulta un juego de pelea que usa elementos del tenis, basándose en power-ups y técnicas específicas de cada personaje. Y a diferencia de otras ediciones, el modo de un solo jugador es una pérdida de tiempo.

AO Tennis tenía todo para ser un tapado. Un producto oficial del Abierto de Australia, desarrollado por un estudio (Big Ant) con amplia experiencia en juegos deportivos y la licencia oficial de varios jugadores, con la promesa de un robusto modo carrera y un sistema de creación de personajes propios. El resultado final fue caótico, con IA, gráficos y animaciones imperdonables para un juego moderno… y a pesar de que fue mejorando con una serie de parches, nunca estuvo a la altura de las (modestas) expectativas.

Y finalmente, Tennis World Tour nos terminó de romper el corazón. Un equipo de veteranos de Top Spin 4 intentó reproducir su magia con un equipo demasiado reducido. A pesar de que el juego (en palabras de su distribuidor) estaba terminado en un 20%, fue lanzado para aprovechar Roland Garros y (obviamente) la reacción de los gamers fue violenta. Los oponentes eran facilísimos o imposibles, las animaciones no estaban ajustadas y no se podía calcular la fuerza de los golpes, y meses después, el online todavía no había sido activado. La tercera es la vencida, y en 2018 el tenis nos quitó la fe en el gaming.

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