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GAMING 2018: El peor juego del año

No es la lista más esperada del año, pero lejos la más divertida de escribir. Los redactores de Malditos Nerds se desquitan contra las pesadillas del gaming.

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Por: Malditos Nerds

GAMING 2018: El peor juego del año

GAMING 2018: El peor juego del año

No podemos decir que 2018 haya sido un mal año para el gaming, pero la verdad es que es difícil recordar el último período en el que nos tocó jugar juegos realmente malos. En la era de PlayStation 2 o aún más cerca, en la de Wii, el mercado estaba saturado de juegos hechos a las apuradas, por estudios que tenían nula experiencia en el tema. Hoy salen muchas porquerías en Steam, pero al no saturar las bateas no resaltan tanto como antes y el gaming en general es competente. Es casi imposible encontrar un título realmente injugable.

Si hoy para estar entre lo peor del gaming hay que hacer un esfuerzo, estos cinco se merecen un premio por ir más allá de lo imaginable. Estos no solo son malos juegos: son malas ideas que nunca deberían haber sido juegos, y que sin embargo pasaron por varios períodos de aprobación en los que sendos señores de traje dijeron “dale que va”. Conocé estos cinco “milagros” del videojuego moderno.

GAMING 2018: El peor juego del año

5

Metal Gear Survive

Sí, hicimos una lista de las mejores decepciones, pero a diferencia de bajones como Far Cry 5 o desastres como Fallout 76, Metal Gear Survive fue una mala idea desde el primer momento. La marca Metal Gear pertenece a Konami y, nos guste o no, pueden hacer lo que quieran con ella, pero este primer juego post-Kojima de la serie parece una afrenta intencional, como si la empresa buscase demostrar que el trabajo meticuloso y artesanal de Hideo en cada entrega había sido un malgasto de tiempo y dinero. Si esa era la intención, el tiro les salió por la culata, ya que el público se percató de inmediato de que esta falsa secuela no era más que un refrito de assets de The Phantom Pain con mecánicas y sistemas robados los a juegos de supervivencia y shooters cooperativos que estaban de moda hace un par de años. (Ignacio Esains)

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4

Super Seducer: How to talk to Girls

Esta master class de conquista del seductor profesional Richard LaRuina tiene todos los rasgos de un placer culposo. De corazón es una aventura gráfica “pedagógica” al estilo Telltale, que nos lleva a distintas situaciones en las que debemos demostrar nuestra capacidad de levantarnos a un quinteto de muchachas, con el propósito de enseñar a los hombres más inseguros distintas técnicas para llamar la atención del sexo opuesto. No hay duda de que la figura patética de Richard es una buena broma, y la calidad de actuación de las escenas filmadas es digna de Open English, pero después de unos minutos con Super Seducer, la experiencia se vuelve densa. LaRuina aprovecha su cara de bobo para bajar línea, poniendo en evidencia la misoginia detrás de la manipulación sexual que el juego nos invita a poner en práctica en la vida real. Es gracioso, sí, pero estoy seguro de que los más de 50.000 tipos que lo compraron en Steam no son consumidores irónicos. (Ignacio Esains)

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3

Agony

“Agony” es lo que siente el jugador al exponerse demasiado tiempo a este juego; y “demasiado tiempo” es un lapso superior a cinco minutos, porque el asalto visual que el diseño grotesco y aberrante de estos pasillos infernales causa en el jugador, puede llegar a aturdir a los más débiles de estómago. Pero incluso el diseño del inframundo que nuestra pobre alma debe atravesar puede llegar a tener algún mérito artístico, en especial si lo comparamos con los verdaderos problemas de esta cosa: mecánicas tediosas y obtusas, mala disposición de puntos de salvado, diseño de niveles irritante y una buena cantidad de desperfectos menores que vuelven a la experiencia un genuino dolor de cabeza. Al menos los desarrolladores lanzaron una nueva versión del juego (Agony: UNCENSORED) que parece haber corregido varias cosas, pero de este primer intento no los salva ni el diablo. (Maximiliano Baldo)

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2

Underworld Ascendant

Lo mejor que se puede hacer con la clásica saga Underworld es ir y jugar sus viejos juegos, porque incluso con los veinticinco años que separan al primer título del actual, Underworld Ascendant es un desastre con todas las letras. No esperen la aventura de rol y exploración que el juego promete, porque lo que entrega es un manojo de física mal implementada, enemigos con inteligencia artificial que de “inteligencia” no tiene nada, y hasta un sistema de guardado que sencillamente no funciona. No hay ni un elemento de inmersión en un juego que alude ser de rol, y lo único que consigue es hacernos apretar el botón de Reembolso tan fuerte que hasta el Avatar de las primeras aventuras lo va a sentir con retroactividad. ¿Cómo pudiste permitir esto, Richard Garriott? … ¿Qué? ¿No tuvo nada que ver con este proyecto? Zafaste, hermano... (Maximiliano Baldo)

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1

The Quiet Man

Kenzei Fujinaga tuvo las mejores intenciones a la hora de concebir The Quiet Man y seguramente lideró Human Head Studio con todas sus energías intentando llegar a buen puerto. Muchas veces las cosas no funcionan y, como dice el refrán, “El camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones”. El resultado final es justamente eso, una pequeña sucursal del infierno videojueguil: el peor juego que hemos jugado en el año. Las ganas de crear un protagonista que incluya y represente al público hipoacúsico se tradujo en un juego en el que no hay sonido, así de simple, o parafraseando a nuestro Chopper “escuchamos algo como si tuviéramos la cabeza debajo del agua”. Pero eso no es todo, actuaciones desganadas en las cinemáticas FMV, controles imprecisos y ni siquiera funciona como Beat ‘em up. Todo en The Quiet Man es horrible, ni siquiera jugándolo con el DLC gratuito que incorpora las voces vale la pena invertir 3 o 4 horas de nuestro tiempo libre acá. (Sebastián Cigarreta)

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