Análisis

ANÁLISIS: Better Call Saul

La nueva serie de Vince Gilligan ya está en el aire y no pudimos contenernos. Para los que dudan, para los amantes de Walter White y para los que buscan una excusa para no despegarse de la tele, nos tomamos la molestia de analizarla.
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Por: Jessica Blady

La idea viene dando vueltas desde hace tiempo, incluso antes del final de “Breaking Bad” (2008-2013), como una forma de prolongar el enamoramiento (y el exito) que el publico sostuvo con la serie creada por Vince Gilligan. Pero mas precisamente con el personaje salido de la mente de Peter Gould que vio la luz, por primera vez, en la segunda temporada del drama protagonizado por Walter White: Saul Goodman.

El proposito de este spin-off es narrar los dimes y diretes que rodean los comienzos legales de este incansable defensor de la justicia, mucho antes de convertirse en ese respetado abogado de Albuquerque reconocido por sus tretas y sus triunfos a la hora de sacar a cualquier cliente de un apuro.

Antes de llamar a Saul habia que conformarse con Jimmy McGill (su verdadero nombre), un muchacho con un pasado oscuro, que paso de abogado de oficio a ocuparse de los chanchullos de los tipos mas jodidos de Nuevo Mexico.

“Better Call Saul” es spin-off, precuela y secuela (ya explicaremos este asunto), es drama y tambien comedia. La idea original de sus creadores, Gilligan y Gould, era la de una sitcom de treinta minutos, pero tras considerar las posibilidades, se termino convirtiendo en el tipico drama de casi una hora de duracion, muy al estilo de la serie que lo precedio. “Es 85% drama y 15% comedia”, aclara Bob Odenkirk que vuelve a encarnar al procurador mas canchero que nos dio la TV de los ultimos años. “Saul termino convirtiendose en uno de los personajes mas populares de ‘Breaking Bad’, creemos, porque a los espectadores les gusto que fuera la figura menos hipocrita de todas, ademas de muy bueno en su trabajo”.

Asi, Goodman se gano su propio show que amenaza con traer de vuelta toda la calidad de “Breaking Bad”, aunque desde otro lugar menos violento y oscuro (bueh, tal vez igual de violento y oscuro), pero con la misma calidad estetica que caracterizo a la gran serie del profesor de quimica.

Sony Pictures Television y la cadena AMC unieron fuerzas con la gente de Netflix para estrenar cada uno de los capitulos en simultaneo. La primera temporada consta de diez episodios, pero ya tiene asegurada la segunda que sumara otros trece.

Como para muestra solo basta un boton (¿?), analizamos los tres primeros capitulos de “Better Call Saul” para saber si excede las expectativas y logra, de alguna manera, acercarse al nivel de la barra que impuso su antecesora.

$Había una vez…

$Había una vez…

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$Había una vez…

Gene es el aplicadisimo gerente de Cinnabon, una cafeteria en Omaha, Nebraska. Un tipo  del monton, sencillo y solitario, dedicado a su trabajo y sin muchas preocupaciones. Pero Gene esconde un pasado tan tumultuoso como fascinante. Tras su bigote poblado y sus anteojos de marco fino se oculta quien fuera, alguna vez, el abogado mas pillo de Albuquerque. Asi termino Saul Goodman tras los eventos de “Breaking Bad”, mirando sobre su hombro y lamentando todo lo que perdio y dejo atras cuando decidio bailar con la mas fea. Pero basta de llorar sobre la leche derramada y regresemos en el tiempo, al año 2002, donde Gene no existe, al igual que Saul Goodman, y todo gira en torno a James Morgan ‘Jimmy’ McGill (Bob Odenkirk), un abogado de oficio de Albuquerque que apenas recibe 700 dolares por cada juicio en el que interviene. McGill no es muy bueno defendiendo a sus clientes y la falta de confianza en si mismo le juega en contra, pero sus intenciones son buenas, su bocota demasiado grande y su astucia parece no tener limites. Jimmy anda en busca de “ese caso” que cambie su suerte, mas precisamente, tras Craig y Betsy Kettleman, una encantadora parejita investigada por la desaparicion de los fondos del condado. Pero su “oficina”, ubicada en la parte trasera de un salon de belleza vietnamita, y su apariencia no convencen a nadie, ni siquiera su apellido, ligado a la prestigiosa firma de abogados a la que pertenecio su hermano Chuck (Michael McKean), alejado de la profesion (y de los dividendos del bufete) por sufrir de hipersensibilidad electromagnetica, en pocas palabras, el tipo no esta bien del coco. Y asi, de a poco y alentado por la necesidad economica, de prestigio y una vida mejor, James McGill decide tomar un atajo y volver a sus viejos habitos del pasado, relacionados con pequeñas estafas y engaños, sin saber que en su camino apareceran tipos como Tuco Salamanca (Raymond Cruz) –si, ese mismo- y sus secuaces, que tambien querran participar de este juego de ¿dinero facil?
$¿A quién le echamos la culpa?

$¿A quién le echamos la culpa?

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$¿A quién le echamos la culpa?

Al igual que “Breaking Bad”, “Better Call Saul” es un producto con el sello indiscutido de Vince Gilligan, sumado al de Peter Gould, productor, guionista y responsable de cranear a este personaje que fue introducidos en el capitulo homonimo de la segunda temporada de la serie del “Rey de la meta”. Ambos se hicieron cargo de escribir el capitulo piloto, “Uno”, que conto con la magistral direccion de Gilligan, como ya nos tiene acostumbrados. Lo que siguio mantuvo el nivel narrativo, interpretativo y estetico gracias a viejos conocidos de Albuquerque como Thomas Schnauz y Gennifer Hutchison que se sumaron al equipo de escritura de esta temporada. Michelle MacLaren (“To'hajiilee”, “Buried”) dejo de pensar un poquito en Wonder Woman y volvio a sus viejos habitos para ocuparse del segundo episodio, “Mijo”, que introduce los primeros vestigios de violencia en un show que, en  apariencia, no la tiene. Mientras que Terry McDonough, otro veterano de BrB (curiosamente, el responsable de episodio “Better Call Saul) se puso tras las camaras de “Nacho”, hasta ahora, el ultimo capitulo que salio al aire. “Better Call Saul” se pasea por las mismas callecitas de Albuquerque, Nuevo Mexico y algunas caripelas conocidas que crean un unico universo que va y vuelve en el tiempo, al pasado, a este presente y, quien sabe tal vez, a ese futuro que ya visitamos.  
$Los que ponen la cara

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$Los que ponen la cara

Bob Odenkirk vuelve a calzarse un traje barato y ese gato muerto que no engaña a nadie para transitar los primeros chanchullos del abogado. Este gran actor, comediante, director, productor y guionista tiene la oportunidad de explotar todos sus talentos y lucirse como el antiheroe protagonista. McGill no es Walter White, no es una mala persona, solo un chanta que busca el camino rapido al exito. Jimmy tiene labia y Odenkirk saca el mejor provecho de ello, aunque todavia esta lejos de convertirse en Saul Goodman, un tipo mas confiado, pero con la misma cobardia. Jonathan Banks es la primera cara conocida que vemos rondarle cerca. Por ahora, Mike Ehrmantraut (la mano derecha de Goodman, su investigador y “arreglador de problemas”) es solo un ex policia que maneja la cabina de cobranzas de un estacionamiento y tiene varios encontronazos con James, pero ya sabemos como terminan las cosas, solo falta enterarnos de como llegamos hasta ahi. El siempre genial Michael McKean (“This Is Spinal Tap”, 1984) es Chuck, el hermano mayor y fobico, el tipo centrado y orgullo de la familia McGill, que termino desbarrancando mucho mas que su problematico consanguineo. Sabemos que Charles le salvo las papas al joven James y lo encauso en su vida y su carrera, pero el prestigioso abogado fue forzado a abandonar su trabajo en Hamlin, Hamlin & McGill cuando desarrollo “hipersensibilidad electromagnetica”. Tuco Salamanca (Raymond Cruz) sigue rodeado de sus compinches No-Doze (Cesar Garcia) y Gonzo (Jesus Payan Jr.), Rhea Seehorn interpreta a Kim Wexler -abogada que trabaja para Howard Hamlin (Patrick Fabian)- y parece tener una larga historia con Jimmy, y Michael Mando es Nacho Varga (“Orphan Black”), un astuto criminal que intentara torcer el camino de nuestro protagonista.   
$Tecnicismos

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$Tecnicismos

“Better Call Saul” sigue muchos de los parametros esteticos que instauro y caracterizo a la exitosa serie de Gilligan. Secuencias introductorias bien construidas, gracias al gran manejo de la camara, angulos imposibles y esos momentos musicales casi tarantinescos que, muchas veces, se asemejan a un videoclip. La cuidada puesta en escena, cierta exageracion de las formas y los personajes y, por supuesto, los saltos en el tiempo, marca registrada de “Breaking Bad”. La serie lleva apenas tres episodios en el aire, pero su pulcritud no se puede negar. Desde el buen desarrollo de la historia, los personajes principales y secundarios, hasta las situaciones donde, en apariencia, nada queda librado al azar. La mezcla de generos (aunque aca es mas sutil y menos extremista que BrB), el ritmo que amerita cada escenario y ese equilibrio justo entre los dialogos y las acciones que tambien deben hablar por si mismas, nos dan a entender que este no es un show improvisado y que, una vez mas, sus realizadores buscan la calidad desde todos los angulos posibles.  
$En conclusión…

$En conclusión…

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$En conclusión…

“Better Call Saul” es una digna sucesora de “Breaking Bad”, pero sus intenciones son muy diferentes. Mucho menos oscura desde sus personajes y situaciones, pero no por ello menos contundente y violenta. Jimmy McGill no puede ser un heroe porque no le sale, entonces tratara de convertirse en lo que pueda. Esta ausencia de hipocresia que pego tanto entre el publico, le otorga al personaje de Odenkirk todas las cartas a su favor para llevar adelante una historia dramatica, pero al mismo tiempo un poco patetica y cargada de humor. El buen nivel de los guiones, las actuaciones y la puesta en escena de los primeros episodios le auguran un buen futuro. Esperemos que pueda sostener la calidad a lo largo de la temporada y sepa llevar adelante una trama original sin necesidad de apoyarse en personajes y situaciones conocidos que, en este caso, deberian funcionar solo como guiños o refuerzos para mantener la coherencia de este universo mas amplio que se desarrolla en la ciudad de Nuevo Mexico.   Veredicto: Para amantes incondicionales de Breaking Bad y de la buena television en general.