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2013: Un capítulo muy especial de La Casita del Tio Erwin

<p>A priori, una confesi&oacute;n. 2013 fue un a&ntilde;o decididamente malo para m&iacute;. Problemas varios de salud, una relaci&oacute;n nueva a la que apost&eacute; fuerte y que en definitiva no funcion&oacute;, una pelea definitiva con una amiga, e inconvenientes de todo tipo, coronados la semana pasada por la declaraci&oacute;n de huelga por tiempo indeterminado del disco r&iacute;gido de mi notebook, que me oblig&oacute; a un gasto impensado para volver a ponerla en funcionamiento y a lamentar la p&eacute;rdida de mucha informaci&oacute;n valiosa, incluido mi personaje de Skyrim, y los savegames de muchos juegos de Steam. Sin embargo, entre tanto baj&oacute;n hubo un pu&ntilde;ado de cosas que me mantuvieron de buen &aacute;nimo y con mi esp&iacute;ritu en alto. Cosas que me ayudaron a mantenerme a flote, y a dejar atr&aacute;s este a&ntilde;o que termina, y a mirar con entusiasmo al que est&aacute; a punto de comenzar. Aqu&iacute; se las presento.</p><h1>10. Las pel&iacute;culas</h1><p><img src=\"../../images/notes/note_1361/normal/kon-tiki1-e1341932621928.jpeg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p><p>Aunque &uacute;ltimamente no me doy demasiado tiempo para ver pelis, este a&ntilde;o hubo unas cuantas que me gratificaron con dos horas de verdadera diversi&oacute;n, como The Hobbit, Ironman 3, The Avengers y Kon-Tiki.</p><h1>9. Mis partidos de f&uacute;tbol</h1><p>Aunque mis inconvenientes de salud este a&ntilde;o me privaron muchas veces de asistir al partido de los jueves, las veces que lo hice la pas&eacute; realmente bien, y estuve en condiciones de ayudar a mi equipo con goles, defendiendo, y yendo al arco alguna que otra vez. Convertir cuatro goles en un partido en un par de ocasiones fueron mis highlights en esta afici&oacute;n, una de las que me hacen sentir vivo.</p><h1>8. Malditos Nerds</h1><p>Llev&oacute; mucho -much&iacute;simo- trabajo, pero cuando estuvo lista, vaya si vali&oacute; la pena. El nuevo sitio web de Loaded -ahora convertido en Malditos Nerds- me permiti&oacute; mostrar de una manera mucho m&aacute;s llamativa los contenidos que genero d&iacute;a a d&iacute;a para que nuestra comunidad se deleite. Con un formato mucho m&aacute;s ameno, m&aacute;s vistoso, amigable, agradable a la vista, y sobre todas las cosas, con mucho m&aacute;s contenido, Malditos Nerds es un emprendimiento que se lleva una buena parte del esfuerzo diario de todos quienes lo hacemos, pero que le da a ese esfuerzo un marco, un brillo y una vista que jam&aacute;s hab&iacute;an tenido, permitiendo que el mismo realmente se luzca.</p><h1>7. El recital de Ringo Starr</h1><p><img src=\"../../images/notes/note_1361/normal/recital%20ringo.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p><p>Nunca fui amante de los Beatles. Soy hincha de los Rolling Stones, todo el mundo lo sabe. Sin embargo, el conocer una nueva amiga me di&oacute; la posibilidad de asistir al recital de Ringo, inicialmente con la idea de acompa&ntilde;arla a ella, fan&aacute;tica declarada de los Beatles, al punto en que viaj&oacute; nada menos que desde Posadas para asistir al evento. Nada me hab&iacute;a preparado para el espect&aacute;culo que hab&iacute;a de presenciar. El recital de Ringo fue sencillamente grandioso, ya que a la selecci&oacute;n de temas propios de su carrera solista y de algunos cl&aacute;sicos de los Beatles -como Yellow Submarine-, el mismo le agreg&oacute; temas del repertorio propio de los integrantes de su banda, la All Starr Band, compuesta, entre otros, por Richard Page (el vocalista y bajista de Mr. Mister), Gregg Rollie (tecladista de Santana), y el legendario Steve Lukather, guitarrista de Toto. Jam&aacute;s imagin&eacute; que, cortes&iacute;a de Ringo, llegar&iacute;a a ver a Lukather haciendo cl&aacute;sicos de Toto como Africa y Rosanna, o a Richard Page cantando Broken Wings y Kyrie, sus &eacute;xitos con Mr. Mister. Una experiencia sencillamente fant&aacute;stica, que le debo a mi nueva amiga Jimena.</p><h1>6. Auriculares Beats by Dr. Dre</h1><p>Ya los hab&iacute;a descubierto el a&ntilde;o pasado, cuando tuve ocasi&oacute;n de probarlos en un local del aeropuerto de Dallas-Fort Worth, a la vuelta de uno de mis viajes a Blizzard. Y este a&ntilde;o, all&aacute; por Abril, me decid&iacute; y los compr&eacute;. Son bastante caros, pero la verdad es que valen cada centavo. Noise canceling, agudos cristalinos y grAves potent&iacute;simos para tratarse de un par de auriculares, cable desmontable y reemplazable que elimina el punto d&eacute;bil de todos los auriculares, dise&ntilde;o plegable, estuche... son sencillamente gloriosos a la hora de disfrutar de nuestra m&uacute;sica con el iPod, y el modelo nuevo incluso cambi&oacute; las dos pilas triple A por una bater&iacute;a recargable v&iacute;a USB. Si pueden darse el gusto, ni lo piensen. Yo por suerte no lo hice, los disfruto d&iacute;a a d&iacute;a y no me canso jam&aacute;s.</p><h1>5. Xbox One</h1><p>La nueva consola de Microsoft me entr&oacute; por los ojos. Vaya si lo hizo. Me bast&oacute; ver un poco de Ryse, otro poco de la interfaz, y tener el pad en la mano, para decidir que tarde o temprano voy a tener una Xbox One... &iexcl;muy probablemente, cuando Master Chief est&eacute; a punto de desembarcar en la misma!</p><h1>4. Las nuevas adiciones a mi colecci&oacute;n musical</h1><p><img src=\"../../images/notes/note_1361/normal/S7302457.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p><p>Bueno, no es que se trate de m&uacute;sica precisamente \"nueva\". Pero todos aquellos que me conocen saben de mi amor por la m&uacute;sica de los \'70s y los \'80s, y especialmente, de mi amor por el vinilo, la m&aacute;s alta expresi&oacute;n en materia de calidad de grabaci&oacute;n musical. Coleccionar m&uacute;sica en vinilo sale caro. Muy caro. Y m&aacute;s a&uacute;n cuando lo que se busca son &iacute;tems de colecci&oacute;n. Discos importados que estuvieron guardados durante 30 o 35 a&ntilde;os, esperando a que uno se los lleve. Sin embargo, vale la pena el esfuerzo. Cuando uno recibe en sus manos, por ejemplo, un ejemplar cerrado al vac&iacute;o del LP \"The Eye in the Sky\" de The Alan Parsons Project, o de un disco promocional de Genesis que trae \"Keep It Dark\" de un lado y \"Abacab\" del otro, la sensaci&oacute;n que produce abrir ese disco, y que el mismo sea reproducido por primera vez, 35 a&ntilde;os despu&eacute;s de haber sido fabricado, es indescriptible. Escuchar los acordes de un vinilo impecable, que estuvo almacenado en un ba&uacute;l durante d&eacute;cadas, esperando a que la persona adecuada diera con &eacute;l, y finalmente tiene la oportunidad de sonar a trav&eacute;s de un par de parlantes de alta gama, no tiene precio, y se lo discuto a muerte a cualquiera que me diga que con bajarse unos MP3 gratis de Internet alcanza. A lo largo de todo este a&ntilde;o, las nuevas adiciones a mi colecci&oacute;n, como estos cuatro vinilos que ven en la foto, fueron una de mis grandes alegr&iacute;as.</p><h1>3. Daft Punk: Random Access Memories</h1><p>Hace unos meses, Maxi me dijo \"escuch&aacute; esto\", y me pas&oacute; el video de \"Get Lucky\", de Daft Punk. Hasta ese d&iacute;a, yo jam&aacute;s hab&iacute;a escuchado a esa banda, tan s&oacute;lo la conoc&iacute;a de nombre. Y lo que escuch&eacute; me vol&oacute; la cabeza: m&uacute;sica disco, hecha hoy, pero con alma setentera. La guitarra sonaba como la de un m&uacute;sico legendario, el gran Nile Rodgers, de Chic -una de las bandas clave de la m&uacute;sica disco de fines de los \'70s-, en tracks cl&aacute;sicos como \"Good Times\" o \"Le Freak\". Una corta investigaci&oacute;n me hizo confirmar que los integrantes de Daft Punk, a la hora de realizar un &aacute;lbum de m&uacute;sica disco, hab&iacute;an obtenido la colaboraci&oacute;n de Nile Rodgers, cuyo inoxidable talento era el que marcaba el ritmo en \"Get Lucky\", con su legendaria guitarra de cuerpo transparente. No hizo falta m&aacute;s. Ese mismo d&iacute;a compr&eacute; el CD, y a la fecha, no pasa un s&oacute;lo d&iacute;a sin que escuche esta extremadamente pegadiza canci&oacute;n al menos una vez.</p><h1>2. Momentos gamer de GTA V</h1><p>El -al menos para m&iacute;- mejor juego de esta generaci&oacute;n me regal&oacute; momentos incomparables de &eacute;xtasis gamer, tanto completando su historia, como descubriendo todos sus secretos. Dif&iacute;cilmente otro juego, al menos por un buen tiempo, logre engancharme como lo hizo GTA V, y me arranque una exclamaci&oacute;n de j&uacute;bilo cuando me negu&eacute; a convertirme en comida de peces, y armado tan s&oacute;lo de un cuchillo, mat&eacute; en combate singular a mi primer tibur&oacute;n blanco. O cuando descubr&iacute; un OVNI sepultado en el fondo del oc&eacute;ano. O cuando di mi primer paseo en submarino. O cuando, tras completar el &uacute;ltimo Triatl&oacute;n con Trevor y la &uacute;ltima carrera en moto con Franklin, en mi pantalla apareci&oacute; un logro que dec&iacute;a \"100G. Criminal Profesional: has conseguido completar el juego al 100%\".</p><h1>1. La comunidad de Game Raiders</h1><p><img src=\"../../images/notes/note_1361/normal/game%20raiders%201.jpg\" alt=\"\" width=\"830\" height=\"466\" /></p><p>La iniciativa de jugar juegos en vivo, mientras los comentamos, dio inicio a un grupo de amigos que d&iacute;a a d&iacute;a se dieron cita para vernos dar l&aacute;stima en nuestros juegos favoritos, mientras se mataban de risa en el chat de nuestro canal de Twitch, y m&aacute;s adelante, en nuestra nueva p&aacute;gina, Malditos Nerds. Un grupo de amigos que fue creciendo transmisi&oacute;n a transmisi&oacute;n, y que hoy se ha convertido en una comunidad vibrante, plena de buena onda, compa&ntilde;erismo y amistad, y en la que pasan cosas muy lindas. Una comunidad que me ha llevado a descubrir que ya no s&oacute;lo tengo a mis amigos de siempre, sino a un mont&oacute;n de amigos nuevos. Amigos que me alientan d&iacute;a a d&iacute;a, que leen mis opiniones, que me escuchan, que festejan mis locuras y se matan de risa de mis patinadas con un joystick en la mano. Gente para la cual el nick \"Tio Erwin\" es m&aacute;s que un mero nombre, y que hasta han llegado a convertir una de mis frases en un hashtag. A ellos, este peque&ntilde;o homenaje.</p>

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