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Analisis | Despertó la fuerza

ANÁLISIS: Star Wars: El Despertar de la Fuerza (J.J. Abrams)

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Por: Jessica Blady

Llegó el día. Vimos El Despertar de la Fuerza y sobrevivimos al hype para dar nuestra humilde opinión al respecto.

Podemos decir que la galaxia esta en orden. No literalmente hablando, pero si este universo que creo George Lucas hace casi cuarenta años. Como se esperaba, la correccion de J.J. Abrams vuelve a traer el equilibrio a la Fuerza, y a una franquicia que perdio su brillo (y un poco del cariño del publico) con tres malogradas precuelas.

Hace mucho tiempo… En una galaxia muy, muy lejana. Las palabras aparecen en pantalla y algo se remueve en el interior, sin siquiera poder evitarlo. Ya no hay apertura de Fox, pero tampoco esta la de Disney, porque no es cuestion de romper la mistica desde el primer segundo.

En apariencia, todo esta igual, como si no hubiera pasado el tiempo y tres precuelas que nos dejaron con gusto a poco. Star wars, la que recordamos con cariño, esta de vuelta, pero para contarnos una historia muy diferente.

Poco y nada se puede decir sobre la trama sin entrar en terreno de spoilers. Un terreno que se empieza a transitar desde el scroll inicial que, como siempre, marca el contexto del episodio.

Si algo aprendieron J.J. Abrams, Lawrence Kasdan (que vuelve a la franquicia tras “El Regreso del Jedi”) y Michael Arndt es que no necesitamos un monton de explicaciones. Aca, pasaron 30 años desde la caida del Imperio, pero algo ha sobrevivido. La Primera Orden (First Order) esta tomando fuerza bajo el estandarte del Lado Oscuro, pero la Resistencia tiene a la Republica de su parte para hacerles frente.  

El tema fundamental en cuestion, como ya nos lo veniamos preguntando, es ¿donde esta Luke Skywalker (Mark Hamill)? Buscado por los buenos para unirse a la causa, y por los malos para destruirlo.

“Star Wars: El Despertar de la Fuerza” (Star Wars: The Force Awakens, 2015) es ciclica. Ya no son los planos de la Estrella de la Muerte los que cruzan el camino de los personajes principales, sino la supuesta ubicacion del Jedi.

Poe Dameron (Oscar Isaac), el mejor piloto de la Resistencia, tiene la mision de recoger dichos planos en Jakku -un planeta desertico y plagado de desechos de antiguas guerras-, y es ahi donde empieza a desatarse el caos.

Asi como R2-D2 fue la clave de “La Guerra de las Galaxias” (Star Wars, 1977), BB-8, el droide de Dameron, es el heroe improbable de esta historia. Abandonado a su suerte en este planeta lejano y con los dichosos planos a cuestas, pronto se convierte en blanco mas buscado por todos.

En Jakku hace amistad con Rey (Daisy Ridley), una jovencita independiente y autosuficiente que intercambia chatarra por comida y cuenta los dias hasta que alguien (esas personas que la abandonaron alli) venga a buscarla. Lo que si va a encontrar es la aventura de su vida, de la mano de este androide y de “Finn” (John Boyega), un stormtrooper renegado que en su primera batalla decide que esto de matar y destruir no es lo suyo.

Podemos decir que Rey vive su viaje iniciatico, su pequeña odisea (o el comienzo de ella), de la misma forma que Luke, recorriendo la galaxia y sorteando todo tipo de peligros, aunque sin la guia de un maestro Jedi, aunque con todas las habilidades de una sobreviviente.

La quimica entre los personajes es la clave de todo y el triunfo de una historia que, seamos justos, no es super original ni puede evitar los lugares comunes. J.J. sigue al pie de la letra la receta de Lucas, pero cambiando un poquito los condimentos. Todo es reconocible para los fans de la saga y una gran aventura para aquellos que entren por primera vez a este universo. No hay abuso de pantallas verdes, aunque si de la nostalgia de aquellas primeras entregas que cambiaron la forma de ver el cine para muchos de nosotros.

Ya no hay princesas en peligro, hay generales que dan ordenes y huerfanas que salvan las papas de sus compañeros masculinos. Nuestros heroes –Han, Chewy, Leia- estan de regreso con varios conflictos a cuestas y pasando el testigo a nuevas generaciones.

Los malos son un tema aparte. Esta la figura misteriosa que maneja los hilos –el Lider Supremo Snoke (Andy Serkis)-, el militar que se encarga de las estrategias -General Hux (Domhnall Gleeson) y, por supuesto, ese aprendiz seducido por el Lado Oscuro de la Fuerza. Kylo Ren (Adam Driver) no es Darth Vader, ni mucho menos. Es un joven bastante confundido (y conflictuado) que tambien tendra que recorrer su propio camino, un personaje con muchisimas mas facetas de lo que venimos atestiguando.

“Star Wars: El Despertar de la Fuerza” tiene todo lo que queremos ver en una pelicula de la saga. Todo es correcto y muchisimo mas variado: hay aventura, humor y drama. Hay epica intergalactica.

¿Es la mejor de todas? Por supuesto que no, pero hace un gran esfuerzo para arrimarse a esa mistica que flota en el aire desde hace casi cuatro decadas. La nostalgia juega un papel importante, y el sentimiento lo sigue aportando la inigualable partitura de John Williams. Los nuevos personajes son un gran hallazgo para expandir este hermoso universo. Heroes y villanos con los que podemos relacionarnos y hasta preocuparnos por un ratito. Tal vez exagera con el humor (te estamos mirando a vos, Finn), pero es parte de las caracteristicas de un protagonista que todavia tiene que descubrir su verdadero rol en esta historia.    

¿Y Luke? Skywalker el alma de esta fiesta, una presencia que lo une todo, casi, casi como la Fuerza.

“El Despertar de la Fuerza” no va a cambiar la historia del cine mas alla, tal vez, de algunos records de taquilla, pero Abrams logra devolver un poco de la magia perdida, de ese disfrute de la epopeya intergalactica de la que Lucas nos despojo con sus ultimas entregas. El entretenimiento, la diversion y la nostalgia estan bien presentes en esta galaxia un poquito mas cercana.