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Analisis | Nunca mejor puesto el título de una película. Ahora ¿para…

ANÁLISIS: KRYPTONITA (NICANOR LORETI - 2015)

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Por: Mariano Rizza

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Nunca mejor puesto el título de una película. Ahora ¿para bien o para mal?

Finalmente llego ese dia que muchos siquiera sabian que estaba por llegar y Kryptonita, la novela del autor argentino Leonardo Oyola, se hizo pelicula. Bajo el mando y la imaginacion de alguien diestro con la fantasia y evidentemente conocedor de DC Comics, esta historia elegida como una de las mejores publicaciones literarias de 2011, narra un “elseworld” o mundo paralelo, donde los integrantes de la Liga de la Justicia son en realidad criminales que, parapetandose en la guardia de un hospital de Isidro Casanova, toman de rehen a un medico en el peor momento de su carrera, para que salve la vida de su moribundo lider: Nafta Super. Sin perder nunca de vista la cultura local, Oyola supo adoptar a los dioses norteamericanos modernos para un relato sin desperdicios.

El traspaso a la pantalla grande no era tanto una obviedad, sino mas un deseo del nicho nerd local. Siempre esperamos nuestra propia pelicula de super heroes y sabiendo que El Eternauta nunca llegara, esta era definitivamente la mejor alternativa. La que no era un premio consuelo. La que queriamos ver. Nicanor Loreti, en un merecido paralelismo con Dos Caras, dirigio ambas entregas de Socios por Accidente, argumentando que las mismas eran un gran ejercicio para el plan que tenia para con Kryptonita. Y como suele pasar, algunos planes fallan.

Sin embargo los errores no son por ineficacia o falta de talento. Muchos de los actores se destacan, muchas ideas visuales estan realmente bien aplicadas y, sinceramente, el trabajo de decidir que quedaba fuera de la adaptacion y que no, se realizo con una precision quirurgica. Lamentablemente pareceria que en algun momento el entusiasmo de un proyecto que desperto tanto interes en el publico, hizo que se pasaran por alto varios inconvenientes que no arruinan, pero definitivamente no ayudan a la pelicula. Principalmente, la misma esta enfocada como si fuera una obra de teatro. Cada vez que nos presentan una nueva situacion, vemos un plano general con todos los actores en medio y a medida que avanza la historia, no vemos otro enfoque ni angulo de camara, siempre estamos omnipresentes ante los largos monologos de cada personaje, en el cual el empeño por ser fiel al traspaso del libro, impidio el buen tino de elaborar mejor los dialogos, para que no siempre sea una persona la que habla y la otra solo arroja monosilabos para dar tiempo al orador de turno a tomar aire y tragar saliva.

En un segundo lugar, son los mismos actores quien no terminaron de llenar los enormes zapatos propuestos. Mientras que Pablo Rago y por sobre todos, Diego Cremonesi, se llevan el colectivo de los aplausos, Diego Velazquez y Nicolas Vazquez opacan el trabajo de todos. No necesariamente por ser malos actores, sino porque resulta imposible creerles. O peor aun, se les cree que sean super heroes, pero no que sean gente de calle y eso termina echando por tierra a sus personajes. Sin embargo, la tercer columna inestable de esta pelicula es uno de los mayores problemas del cine nacional, el cual en la gran mayoria de sus peliculas, no logra definir dialogos que parezcan ser llevados a cabo por personas reales. Tan pintoresco y alabado como bastardeado es nuestro idioma, nuestro tono, nuestro lunfardo y sin embargo, en ninguna pelicula se escriben dialogos que sean verosimiles a personas reales. En la novela, el lenguaje del medio es distinto pero en la pantalla, en la carne y audio, todos los dialogos parecen de dibujo animado doblado de los ochenta y mientras que la tematica no cae tan lejos de esta exageracion, aun hace daño al producto final.

Los pifies de Kryptonita duelen mas por las ganas del publico de que no existan, que por lo que realmente afectan al largometraje. Fuera de los aspectos criticados, las elecciones de colores y musicalizacion son soberbias, como inspiradas en juegos como Hotline Miami o cortos como Kung Fury, pero con identidad propia. Las escenas en cromas fijos ayudan al juego planteado de si realmente estos seres tiene poderes o simplemente es nuestra imaginacion al escuchar sus relatos y los cameos, aunque algo duros en sus apenas segundos en pantalla, ayudan a la mistica fantasiosa Pop de todo el relato.

Kryptonita es una gran historia, pero en ningun momento esto aseguraba que tambien seria una gran pelicula. Como ya lo hizo en Socios por Accidente, Loreti maneja bastante mal los ritmos de las situaciones y las transiciones temporales, confundiendo a veces al espectador y desinteresandolo de la pelicula. De todos modos, si existen los premios consuelos en los analisis cinematograficos, se nota que todo el mundo, tanto los buenos y los malos, detras y delante de camara, realizaron un aplaudible esfuerzo por hacer de la historia una realidad. Con intenciones no hacemos nada, pero con experimentos y ejercicios como estos, el cine de nicho sigue cobrando protagonismo.