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Analisis Compumundo | Sindicalizados

MOMENTO COMPUMUNDO - ANÁLISIS: ASSASSIN'S CREED SYNDICATE

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Por: Malditos Nerds

Momento Compumundo nos trae el análisis de Assassin's Creed Syndicate, un renacer de la serie ¿Pero arregla todos los errores del pasado?

Desde su inicio en 2007, la coleccion de juegos de Assassin’s Creed, supo ver tiempos mejores. Sin embargo, cuando todo se daba por perdido luego de Unity y sus glitches de la muerte, llega Syndicate el mejor juego de la franquicia desde Brotherhood.

Syndicate es la prueba de lo aprendido en ocho años de trabajo. Luego de intentar forzar mecanicas o confundir “mas” con “mejor”, los responsables de esta entrega supieron separar lo que sirve y lo que no para infundir confianza en los jugadores desenamorados e invitarlos a un nuevo salto de fe. En ese acelerado proceso de entregas anuales y trabajo alrededor del mundo, Ubisoft Quebec logro enfocarse en un metodo de economia de recursos que trajo como resultado un juego conciso, efectivo y por sobre todas las cosas cargado del espiritu que los jugadores extrañaban pero temian ya nunca volver a experimentar.

En concreto, Syndicate es un ejemplo de efectividad, donde nada sobra. La locacion britanica esta inteligentemente compactada en un terreno de juego que no solo se deja recorrer en su total extension y en todas sus dimensiones, sino que mejor aun, nos invita a hacerlo. En los genes compartidos de Evie y Jacob Frye, se nos otorga la posibilidad de vivir en carne propia el agite de una joven revolucion industrial y todas sus consecuencias, detalle que dota al mapa de la misma vibrante energia que poseen los protagonistas.

Y la mejor manera de definir a los hermanos Frye es comparandolos con Bart y Lisa Simpson. El canalla y la intelectual. Los hermanos Frye son ambas caras de la moneda que era Ezio de Assassin’s Creed II, y verlas enfrentadas en lugar de intentando balancearse sobre una misma persona, produce una quimica muy divertida. En la piel de quien elijamos, podremos recorrer el mapa a nuestro entero capricho, teniendo que dividirnos ciertas misiones especificas con cada uno para avanzar la historia. Estos personajes no solo aportan frescura al titulo, sino que permiten que los dos bandos de jugadores de Assassin´s Creed - los que van como ninjas y los que van como vikingos - opten por jugar, sin tener que sentirse limitados en las mecanica, por primera vez.

Porque donde triunfa Syndicate es hacer que el jugador nunca quiera dejar de jugar. La representacion de Londres es incomparable, aun para los parametros de la saga y por encima de esto, la delimitacion del mapa y las misiones secundarias estrategicamente colocadas en las areas de transito evitan que tengamos que hacer tediosos viajes innecesarios cada punta del mismo. Como si fuera poco, el gancho tomado prestado de Batman invita a no dejar de recorrer los techos en ningun momento y siempre buscar un lugar nuevo desde donde colgarnos, logrando que hayamos recorrido la ciudad de punta a punta haciendo mucho mas que solo trasladarnos.

Claro esta, no todo es color de rosa en esta nueva entrega. La historia sabe entretener sin demandarnos demasiada atencion, pero por haber sido ampliamente simplificada. A su vez, el hilo conductor de la saga fue notablemente diluido al punto que lo que era una historia de ciencia ficcion al mejor estilo de Ray Bradbury, ahora es una comedia de accion de principio de la decada del dos mil. Fuera del Animus, aun podremos encontrarnos algunos personajes conocidos pero por mas que demuestren un verdadero avance en la historia desde Assassin’s Creed III, esto esta hecho con una vagancia desalentadora. Todo lo relevante a lo que es la lucha de los asesinos a traves del tiempo contra a los templarios queda reducido a una centena de textos a leer en el menu de pausa, de una manera confusa y aburrida. Inclusive el relajo definitivo llega en forma de animaciones de primeros planos de personajes con los que no tenemos ninguna afinidad, contandonos algo que no tiene ni un tercio del impacto que produciria verlo animado. Y eso si tenemos suerte, ya que la mitad de las veces, solo sera una pantalla azul con el logo de los asesinos sobre impuesto y el relato de una desinteresada voz en off.

Y como en todo, entre lo claro y lo oscuro, se encuentran los grises. Un aspecto molesto de Syndicate son sus controles. Por un lado, estos demuestran un ajuste mas que bienvenido en relacion a otras entregas de la saga, gracias a pequeños cambios que modifican por completo el control por sobre nuestros asesinos. El combate jamas fue tan fluido y entretenido de masterizar, mientras que parece increible que los maestros milenarios del parkour no logren distinguir entre la orden de atravesar una puerta abierta o colgarse del marco de la misma. Estas situaciones se sucederan hasta el hartazgo, en gran parte por decisiones pobres a la hora de mapear los controles, visto y considerando que todas las acciones se realizan con el Circulo. Las situaciones realmente frustrantes de todos modos se gestan a partir de cuan scripteado esta el juego, debido a que si queremos intentar alternativas a la hora de realizar las misiones, el juego suele romperse, forzandonos a reiniciar la secuencia y seguir la linea punteada de manera obligatoria.

Otro cuestionable pero tal vez mas debatible aspecto del juego, sean sus mecanicas de micromanagement y RPG. Tanto el arbol de habilidades de Evie como el de Jacob nos permitiran destrabar habilidades singulares a cada personaje, para transformarlos en los mejores asesinos de su era. El problema sucede cuando los puntos de experiencia a conseguir para hacer esto son practicamente regalados por el juego, llegando al nivel mas alto sin ningun tipo de esfuerzo y consiguiendo especialidades como volverse invisible a los enemigos o ser virtualmente invulnerable. De la misma manera, con el dinero que vayamos recolectando, podremos pagar para sabotear armas de nuestros enemigos, mantenerlos ebrios constantemente o que nos tengan tanto miedo que nos esquiven al vernos por las calles. La mezcla de habilidades superhumanas y el poder del dinero, logran simplificar el juego a niveles insospechados, haciendonos pensar que tal vez hubiera sido mejor nunca mejorar a nuestros heroes.

Pero al fin y al cabo, ese es en parte el triunfo de Assassin’s Creed: Syndicate. Atras quedaron los complejos planes narrativos en pos de una aventura acelerada, colorida y ritmica, la cual constantemente nos invita a superar la frustracion de unos controles no del todo permisivos y los bugs de siempre, buscando que nos concentremos en la diversion. Las figuras historicas invitadas aparecen como cameos de estrellas en una sitcom y cumplen el objetivo de entretener mientras que las distintas maneras de idear como asesinar a nuestros objetivos principales en el final de cada secuencia - mecanica presentada en este titulo por primera vez - es un rapido alivio al sintoma de que solo hay cuatro variantes de mision en todo el juego.


Luego de ocho años de consecutivos intentos, Ubisoft aun no descubre como innovar o que agregar a la saga, pero definitivamente comprendio que es lo que estaba de mas. Esta simplificacion del mapa y, hasta cierto punto, de la historia - detalle que debo entender que no molesta al grueso de los jugadores - dio a luz a un juego divertido y accesible a todo tipo de jugadores. Lejos de ser un titulo memorable, Assassin’s Creed: Syndicate es un juego cargado de sorpresas reservadas a quienes se dediquen al mismo y por sobre todas las cosas divertido, con un final que vale las aproximadas quince horas de juego, detalle del que no se pueden jactar la mayoria de los escasos titulos que componen la ya actual generacion de videojuegos.