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GRATAROLANDIA: Mujeres místicas, deprimidas, geométricas y musicales

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Por: Maximiliano Baldo

Una vez más les entregamos un puñado de juegos, pequeñas joyas Indie que no nos cuestan ni un peso

Está claro que los videojuegos pueden ser una excelente plataforma para generar emociones de toda índole en sus jugadores. La selección de esta semana es un rejunte que va desde la calma y diversión hasta situaciones de tensión y adrenalina que llegan a pegar muy de cerca. Trataremos de hacer un balance entre todo, así que pasemos a descubrir un entretenido émulo de Plants Vs. Zombies, una breve cacería de tesoros, un matrimonio con sus altibajos y hasta un divertido musical. ¡A jugar!

 

Mandrake Phantasy

Nuestra primera sugerencia es un colorido juego sobre recolectar mandrágoras. Una enorme dama anuncia que el sol está descendiendo y nos pide ir a buscar a sus amigos. Los amigos en cuestión son las mandrágoras que descansan bajo tierra. Así pues, nuestro objetivo en Mandrake Phantasy es recorrer el mapa y detenernos en tantos brotes como podamos, tratando de extraer la mandrágora en un simple minijuego de reflejos.

El sol se está poniendo, de hecho. Disponemos de un tiempo muy limitado para realizar nuestra labor, lo que nos incentiva a ser lo más rápido y preciso que podamos con ese minijuego para extraer las mandrágoras… pero cuidado, que fallar al minijuego implica una penalidad de tiempo y cada segundo cuenta.

El único verdadero “problema” de este título es que es demasiado corto. Apenas un nivel (que podemos repetir todas las veces que queramos) con un tiempo muy limitado. Su hermoso apartado gráfico nos da ganas de salir a explorar más el mapa, de ver mucho más de lo que se nos ofrece. Los desarrolladores dicen que la buena recepción del juego les está dando ánimos para hacer algo más extenso, lo cual sería fantástico. Por ahora, este pequeño experimento es una linda forma de pasar algunos minutos.

 

Defending Camelot Lite

Pasemos a algo con más acción. Todos recordamos y amamos el clásico Plants Vs. Zombies; lo que no nos gusta es lo mal que EA aprovechó la franquicia luego de la adquisición de Popcap, PERO EN FIN; para mitigar un poco esa necesidad de un buen juego de defensa con torres que emule más o menos la genialidad de aquel título de plantas defensoras y zombies osados, aquí tienen Defending Camelot Lite.

Esta es la versión “Lite” del juego completo; es decir, una demo que nos permite disfrutar de los primeros niveles para tener una idea de qué tal se juega, y lo que podemos experimentar es bastante decente: imaginen que reemplazamos las plantas y no-muertos por un ambiente de fantasía medieval. Listo, ya podemos colocar unidades para defendernos de la embestida del enemigo. Una buena muestra de todo lo que se puede disfrutar en la versión completa… aunque esta es paga. Por lo demás, la demo es más que aceptable.

 

Behind Every Great One

Vamos ahora con el título más “pesado” de la colección de esta semana. Tal vez suene un poco extraño que yo les advierta acerca de algún juego, pero el caso de Behind Every Great One es particular. Por afuera parece un simple juego de recorrer nuestro hogar y realizar quehaceres doméstico, pero poco a poco vamos descubriendo facetas que nos van preocupando y hasta alterando.

Esta es la vida de Victorine, una buena mujer que vive con su esposo, Gabriel, en una linda casa. Gabriel es un gran pintor que intenta trabajar en su nueva obra, dejándole a su mujer el peso, la responsabilidad y hasta la culpa de todo lo que sucede alrededor. Día tras día tenemos una limitada cantidad de acciones para que nuestra pobre mártir lleve a cabo en el hogar dulce hogar… que cada vez tiene menos de dulce; pero no quiero explicar cómo funciona la mecánica principal que hace que todo el juego se sienta severamente opresivo y más realista de lo que uno esperaría. Sólo diré que lo jueguen. Será una experiencia inolvidable.

 

Buried Treasure

Luego del peso emocional del título anterior pasemos a una experiencia mucho más relajada; y relax es lo que ofrece Buried Treasure con su concepto simplista pero divertido. Nuestro protagonista se encuentra en un islote y debe seguir una serie de pistas para encontrar el tesoro oculto… y eso es todo.

Sí, eso es todo. No esperen enemigos o mecánicas raras; solamente presten atención a los “mapas” que se nos dan, localicen el lugar indicado y excaven allí para encontrar la siguiente pista. Es un juego destinado a bajar las revoluciones, a tomarnos nuestro tiempo, a disfrutar de caminar de aquí para allá en el islote. Hay un tesoro al final, sí, y aunque a nosotros no nos servirá de nada, al menos habremos pasado un momento entretenido observando con cuidado nuestros alrededores. A veces ese momento de tranquilidad es el mayor de los tesoros.

 

SHE

¡Basta de tranquilidad! Saltemos de una al frenético minimalismo de SHE, una especie de carta de amor a Super Hexagon pero con otras reglas. Las paredes de este laberinto se irán acercando más y más al centro del mismo y nuestros personajitos (esos puntos blancos) deben mantenerse huyendo. ¿Cómo hacemos esto? Sólo podemos movernos a la izquierda y a la derecha, pero cada dos segundos “SHE” verificará si alguna de sus víctimas se encuentra en un pasillo que lo lleve al próximo nivel. Si ese es el caso, los individuos pasarán, dándonos un respiro…

PERO, si hay al menos un individuo en el borde superior que esté a punto de escapar, el laberinto se moverá sin importar dónde estén los demás individuos. Es un poco extraño explicarlo con palabras, pero vayan y jueguen un par de partidas y le van a pescar la vuelta de forma inmediata. Y entonces empezará el verdadero vicio...

 

Aye Fair Lady

Culminemos la selección semanal con un verdadero delirio: una pequeña Aventura Point-And-Click… musical… en Yorkshire… con robots. ¿Hace falta que les diga que TIENEN que jugar Aye Fair Lady?

Okay, les cuento: es un “típico” día en un tranquilo pueblito de Yorkshire… excepto que el día en cuestión es “Día de Canto Obligado”, por lo que todos los habitantes deben cantar sí o sí. Steggy, nuestra protagonista, no quiere saber nada del asunto y ya de entrada se mete en problemas con los robots que se encargan de hacer obedecer la premisa del Día de Canto Obligatorio. Sin embargo, hay una solución: la ley está impuesta por el misterioso Señor Grimmond, de manera que Steggy decide tener unas palabritas con el sujeto…

…excepto que la única forma de conocerlo es ganar el concurso de canto. Ironías de la vida.

En poco menos de media hora este breve juego nos encaja un puñado de canciones bastante más pegadizas de lo que deberían, toneladas de chistes y hasta voces con pesadísimo acento de Yorkshire. Puedo decir sin temor a equivocarme que esta fue una de las mejores joyitas que he tenido el placer de descubrir desde que empecé a escribir la sección.

Y si quieren más joyitas, no dejen de pasar la próxima semana, que los juegos gratuitos siguen llegando en avalancha.