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Analisis | Hell's Kitchen

ANÁLISIS: Overcooked 2 (PC, PS4, Xbox One, Switch)

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Por: Guillermo Leoz

Tags: overcooked
Un juego que puede romper amistades y relaciones pero que es muy encantador

Es el party game por excelencia; casi un género en sí mismo. Porque juegos de cocina ha habido algunos, pero uno que transmita de manera auténtica pero desfachatada lo que significa estar en un restaurante recibiendo pedidos a lo loco y que no te den las manos para atajarlos, hay pocos. Eso es Overcooked, un pequeño juego independiente que en 2016 llegó para darnos eso que ni sabíamos que necesitábamos. De repente nos encontramos con un juego principalmente cooperativo donde había que dividirse el trabajo y así hacer una ensalada o una pizza o una hamburguesa y entregarla lo más pronto posible así recibíamos la propina correspondiente. Overcooked se transformó automáticamente en un clásico de cualquier juntada con amigos y amigas, incluso cuando no era nada fácil resolver ciertos niveles avanzados. Dos años después tenemos una secuela que no sabemos cuán necesaria era o si se gana el número 2 delante de su nombre pero que definitivamente llena nuestros corazones de diversión, locura y, porqué no, un poco de caos.

Overcooked 2 vuelve a tener un modo historia como el anterior pero esta vez no hay un demonio de spaghetti al que tendremos que alimentar para que no destruya el mundo ni viajes en el tiempo. Resulta que el Rey Cebolla quiere expandir su paladar y crear una receta perfecta; para eso toma el libro del Necro-ñam-icon y comienza a leer sus páginas. Ante nuestra advertencia y, sobre todo, la de Kevin su perro, el Rey lee este libro igual y desata lo que se conoce como el Pandemonium. Sí, pasa lo que suponían: un montón de panes se levantan de su tumba y se convierten en una horda que debemos alimentar. En realidad todo esto no es más que un pequeño contexto humorístico para que vayamos pasando de nivel en nivel. La gracia es ver con qué humorada salen, qué chiste hacen o qué referencia a la cultura popular tenemos cada vez que vayamos a visitar al Rey Cebolla, pero no se esperen una trama enriquecedora.

La campaña está dividida en distintos capítulos o actos con varios niveles dentro de cada uno, a los cuales vamos accediendo en una especie de mapa que recorremos con nuestro food truck. Empezamos con tareas sencillas: ensaladas y sushi. Recibimos la orden, buscamos los ingredientes, cortamos, emplatamos, combinamos y se entrega. De a poco las órdenes se empiezan a complejizar: hay que hervir arroz, hay que hacer pastas con ciertas salsas, preparar la carne, etc. Nuevamente vamos a tener que lavar los platos sucios (algo fundamental) y los escenarios también empiezan a ser nuestro peor enemigo. Esta vez Overcooked 2 tira la casa por la ventana con un mayor grado de creatividad y variedad para lo que sucede en cada nivel. Pueden de repente cambiar los elementos de lugar en nuestra cocina, estar en plataformas que se van moviendo, estar cocinando en un globo aerostático que se prende fuego y se cae para seguir preparando recetas en una cocina tradicional con un menú más amplio, niveles dentro de una mina con mini terremotos, otros más avanzados con ácido que nos va a eliminar por un tiempo y con plataformas que suben y bajan, etc. Hay cintas transportadoras que nos van a confundir bastante e incluso plataformas con una especie de joystick que podemos controlar para ir de lado a lado; y si pensabas que tener una cocina con portales para ir de una punta a la otra iba a ser un quilombo hermoso, estás en lo cierto. Realmente hay mucho más trabajo puesto esta vez para que no sean pocos los patrones que sigue cada capítulo y cada nivel.

No sólo los niveles ofrecen un grado de dificultad y complejidad extra, también las mecánicas propias del juego han cambiado. Por ejemplo ahora vamos a tener platos con varios pasos para cocinar. Quizás tengamos que poner en una vaporera de bambú un ingrediente que previo tuvo que ser cortado y mezclado con otro para después pasarlo a un plato y recién ahí entregarlo. O quizás tengamos que agarrar un bowl y meter varios ingredientes para que una de estas batidoras muy lindas que vemos en videos de Instagram termine de hacer la mezcla. Ahora hay varios pasos más que cumplir hasta poder entregar el producto final. La buena noticia es que Overcooked se ha vuelto un juego bastante más permisivo que su primera edición. Esta vez no necesitamos tanta propia para poder ir juntando estrellas y cada receta tiene un tiempo bastante prolongado para poder ser entregada. Si bien cada tanto vamos a tener que volver a hacer algunos niveles para conseguir las estrellas necesarias para poder acceder a una nueva etapa, creo que es más fácil que en el título anterior poder obtener tres estrellas.

Sin embargo la mejor novedad y un aspecto que cambia por completo el juego, es la posibilidad de poder arrojar materiales para que nuestro compañero o compañera lo agarre. Con un botón vamos a poder lanzar ingredientes pero sólo cuando están crudos. Una vez cocinados ya no podremos hacerlo y tampoco podemos tirar platos. Esta mecánica es fundamental para ganar tiempo y si la sabemos aprovechar no sólo vamos a poder pasarle cosas a nuestros amigos, sino que también vamos a poder tirarlas y que entren directamente en una cacerola o sartén. Parece algo mínimo o algo que no modifica demasiado la experiencia, pero créanme que le da un dinamismo mayor. Es una técnica que vamos a tener que dominar si queremos superar los niveles más difícil y sobre todo aquellos secretos dedicados a Kevin el perro del Rey Cebolla. Estas misiones son realmente complicadas, como los Lados B de Celeste y van a poner toda nuestra habilidad a prueba.

Es una delicia jugar Overcooked 2 y no por las recetas que hacemos o por el hambre que nos da. No vamos a poder evitar reírnos y delirar con todo la locura que el juego nos tira encima. Obvio que quizás nos pasa todo lo contrario y nos enojamos con aquella persona con la que estemos jugando o que se encabrone con nosotros. Pero incluso creo que es un juego que puede afianzar una relación si es que sabemos llevarnos bien y dividir las tareas. Creo que por lo único que realmente uno puede terminar peleando es por elegir tal o cual personaje para utilizar. Ahora son mucho más locos los skins que el juego trae y si no me dejan jugar como el unicornio con anteojos de sol, vamos a tener una seria discusión.

Overcooked 2 es un juego imprescindible para cualquier juntada con amigos o amigas. La música es genial y funciona como un bálsamo para el estrés de cada nivel; el estilo cartoon lo hace adorable incluso cuando no parás de gritar que te pasen unos tomates. Realmente es uno de esos party games que no puede faltar, con un atractivo instantáneo al tratarse de algo tan hermoso y universal como el arte de cocinar y comer.

 

LO MEJOR

  • Diversión asegurada
  • Más permisivo
  • Poder lanzar la comida
  • El diseño de niveles

LO PEOR

  • Es un Overcooked 1.5