Publicado el

Analisis |

ANÁLISIS | Shiki Oriori: Sabores de la Juventud

Volver a la home

Por: Florencia Orsetti

Tags: NetflixAnime
Netflix trae a occidente un film de los animadores de Your Name

Es claro lo fuerte que está apostando Netflix a la animación japonesa. Especialmente en lo que respecta a películas, el catalogo está dotado de varias joyitas clásicas y, de vez en cuando, desembarca una sorpresa como la película que vamos a reseñar hoy. Shiki Oriori (Sabores de la Juventud) es una antología de tres historias cortas ambientadas en China. Hay mucha nostalgia en el aire y muchos recuerdos disparados por momentos cotidianos, como compartir una buena comida.

Tres directores debutantes presentan tres cortos. ‘Fideos de Arroz’ llega de la mano del chino Xiaoxing Yi (Wan wan mei xiang dao). ‘Un pequeño desfile de moda’ está a cargo del único director del trio con un currículo abultado: Yoshitaka Takeuchi trabajó en muchas películas de Makoto Shinkai (Your Name) como animador y efectista 3D. La tercera historia es ‘Amor en Shangai’, de la mano del desconocido Haolin Li. El formato antológico es muy común en Japón para catapultar a artistas jóvenes. Quien los reúne esta vez es el reputado estudio de animación CoMix Wave Films, conocido por estar detrás de clásicos modernos como 5 Centimeters Per Second (2007) y Wolf Children (2012). El resultado es un film con una animación excelsa, como no podía ser de otra forma.

Cada uno de los cortos tiene su propio estilo narrativo, pero todos tienen en común los temas que tocan. Como les decía más arriba, son historias nostálgicas. En ‘Fideos de Arroz’ somos testigos de las cavilaciones de un joven que puede asociar muchas etapas cruciales de su vida con la comida que le preparaba su abuela. Es una historia muy chiquita y personal que está bien, pero no tiene un impacto emocional destacable.  ‘Un pequeño desfile de moda’ ahonda en la relación entre dos hermanas, que se tambalea desde que sus padres las dejaron. ‘Amor en Shangai’ también mira hacia el pasado, pero esta vez a la infancia en el colegio y en los amores de ese tiempo que no se pueden recuperar en la adultez.

Los tres cortos encuentran algo que contar en los momentos más cotidianos y es por eso que las tres historias tienen algo con que cautivar. Es fácil identificarse con las realidades de los personajes. Por lejos, el mejor de los tres es ‘Amor en Shangai’. Aunque sea el más esquemático en su forma de narrar, es el que tiene personajes menos unidimensionales. Al final de la historia, sentimos que crecieron de alguna manera. El primer corto está bien, pero la voz en off no cierra del todo. El segundo es el más flojo de los tres porque no llega a desarrollar bien los personajes como para que nos parezca cómico el humor que maneja.

En lo que respecta a animación, no hay quejas. Hay una delicadeza sin igual en como retratan los entornos, con un nivel de detalle muy cuidado en la iluminación y el juego de colores. La luz del sol, la lluvia, las luces de los autos se sienten vivos. El diseño de personajes cumple también.

Las historias de Shiki Oriori son casi como entradas de un diario íntimo llevadas a la animación. Como primeros ensayos de estos directores desconocidos, están más que bien. Tal vez no todo lo que tienen para contar los personajes nos llegue de igual forma o sea precisamente original, pero destaco también como logra incluir en el trasfondo algunos aspectos de la cultura China. Shangai es el escenario principal de la película, lo que le da un toque de frescura, siendo tan raro verlo en el anime japonés.