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Gratarolama | El regreso de los juegos gratuitos

GRATAROLANDIA: El protocolo de los oficinistas ocupados

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Por: Maximiliano Baldo

Es fácil ahorrar cuando algunos juegos geniales cuestan absolutamente NADA. ¡Entrá a conocerlos!

Tras una pausa considerable la sección de juegos gratuitos regresa para ofrecer diversión variada por el insuperable precio de cero pesitos. En esta oportunidad podremos disfrutar de una habitación que se va llenando de gente, un dungeon crawler acelerado, una muestra evidente de guerra bacteriológica y hasta un poco de sigilo de oficina. ¿Listos? ¡A jugar!

 

Busy Room

Comencemos con un juego simple, minimalista y severamente adictivo, cualidades que Busy Room cumple al pie de la letra. Este diminuto juego nos presenta dos reglas sencillísimas: 1) recolectá tantos diamantes como puedas; 2) evitá tocar a las demás personas en la habitación.

¿El problema? Cada diamante que agarramos hace aparecer una nueva persona en el cuarto, que cada vez es más difícil de navegar. La idea, entonces, es ver cuántos puntos obtenemos hasta que la situación se vuelva imposible. Así de simple y así de adictivo. ¿Cuántos diamantes recolectarán ustedes?

 

Last Minute Dungeon

¿Tenés un minuto? Bueno, un poquito más, en realidad; es que por ahí pasa el nombre y la temática de Last Minute Dungeon, un juego que se puede resumir como Dungeon Crawler a todo galope. Con una historia súper ridícula de fondo nos enteramos que nuestro héroe tiene sólo un minuto para recorrer la mazmorra, encontrar a la malvada bruja y eliminarla, pero desde luego que sesenta segundos no serán suficientes para llevar a cabo la tarea, por lo que habrá que recolectar relojes mágicos al paso, los que añadirán valiosísimos segundos a nuestro tiempo límite.

El juego en sí es muy funcional, aunque la mecánica de tener un ajustado tiempo límite genera una sensación de ansiedad propensa a que cometamos errores. Nuestro héroe, en principio débil, puede mejorar sus atributos mediante orbes de colores que dejan caer los enemigos que eliminamos en cada habitación. Sin embargo, el mayor peligro está en las habitaciones mismas o, mejor dicho, en las múltiples trampas que esperan a un jugador apresurado que no repare en ellas para activárseles en la cara. En este juego nuestro mayor enemigo es el reloj que no deja de contar segundos en reversa, así que dependerá de nuestro férreo control de la situación para navegar el mapa, volvernos más poderosos y cumplir la misión. “Frenético” es poco para esta aventura.

 

Bacteroids

Tomemos el concepto del clásico Asteroids y añadamos un universo microscópico. Ahí tenemos Bacteroids. La idea es tan simple como desplazar nuestra nave entre las bacterias de colores que pueblan el nivel, destruyendo aquellas de nuestro mismo color. Al ser eliminadas se dividirán en bacterias de menor porte, lanzando a su vez algunas muestras que debemos recolectar para obtener mayor puntaje.

No sólo eso, esas muestras que resultan de la separación de bacterias pueden terminar en otros enemigos, aumentando su resistencia. El objetivo es resistir tanto como podamos en un escenario que poco a poco se va llenando de actividad.

 

Holey Suit, to the Escape Pod!

¿Le pescaron la vuelta al Bacteroids que sugerimos antes? Ojalá que sí porque algo de eso hay para la próxima sugerencia: Holey Suit, to the Escape Pod.

Nuestra nave ha sido víctima de esos detestables piratas espaciales. Conseguimos sobrevivir a la destrucción del vehículo pero ahora estamos a merced de la gravedad cero en medio de los destrozos que flotan por allí. Peor aún, los piratas rondan la zona y nuestro nivel de oxígeno de reserva no aguantará mucho más. Estamos solos y desarmados. ¿Qué hacer? Por el momento, utilizar el propulsor de nuestro traje para desplazarnos por el vacío, esquivar el rango de detección de los enemigos y alcanzar la seguridad de la cápsula de escape.

Decirlo es mucho más fácil que hacerlo, desde luego. Movernos por un espacio colmado de chatarra es una tarea ardua, más aún con la presencia constante de los piratas espaciales que se desviarán de sus rutas de búsqueda para hacernos papilla tan pronto como entremos en su rango de detección. Por fortuna tenemos un par de cartas salvadoras: entre los escombros hallaremos tanques de oxígeno que extenderán nuestros niveles vitales, cajas con armamento para defendernos de los piratas y hasta otros sobrevivientes que se unirán a nuestra causa. Todo esto, sumado a las características aleatorias de sus niveles, hacen de este juego una experiencia altamente rejugable, más aún cuando podemos elegir y habilitar múltiples sobrevivientes para encarar la aventura con mayores desafíos. Altamente recomendable.

 

Protocol

Nada como una aventura cyberpunk para seguir esta tanda de juegos, en especial cuando es tan acelerada y adictiva como Protocol. No hay más historia que la de nuestra protagonista motoquera en constante escape de las fuerzas de la ley, pero esa carencia de narrativa no le impide tener una jugabilidad espectacular.

Es tan simple como movernos para esquivar a los enemigos y disparar nuestra arma en cuatro posibles direcciones, lo que al principio se siente como la mayor de sus restricciones (¿¿qué le cuesta disparar en diagonal??). Una vez que nos acostumbramos a esa única falencia, sin embargo, tenemos ante nosotros un juego de simple concepto y eximia ejecución; una carrera a toda velocidad para salvar la vida ante oleadas de enemigos cada vez más grandes y peligrosos. A nuestra ayuda vendrán algunas mejorar y nuevas habilidades a medida que las oleadas se suceden, añadiendo un poco de necesaria variedad a nuestro arsenal. Todo esto se suma para dar forma a una experiencia de juego vertiginosa y muy amena. Sí, gracias.

 

Office Hustle

Culminemos este regreso triunfal (¿eh…?) con un poquito de sigilo de oficina. Algo se trae entre manos el escurridizo protagonista de Office Hustle, un interno que debe robar ciertos documentos evitando ser detectado por otros oficinistas. Para ello tendremos que recorrer cada piso de oficinas, encontrar los documentos marcados, obtenerlos y pasar al próximo piso. Desde luego que la dificultad irá en aumento al tiempo que se sumarán nuevas mecánicas para escondernos de los vigías y manipular sus recorridos.

El juego cuenta con un muy agradable y colorido apartado gráfico y su jugabilidad presenta una buena curva de dificultad. Eso sí, debemos utilizar gamepad para poder disfrutar de este título, ya que fue diseñado específicamente para este sistema de control. Están avisados; y si no, pasen queja por triplicado y no se olviden la fotocopia del documento. Vaya, quizá por eso nuestro interno quiere saltar todo ese proceso y obtener los documentos a cuenta propia. ¿Podemos culparlo? Mejor disfrutemos de la fantasía de robar en la oficina en la seguridad de un juego virtual y esperemos a la próxima semana para otra tanda de diversión gratuita. ¡Hasta entonces!