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Analisis | Furia en el camino

ANÁLISIS: El Final de Todo (How It Ends, 2018)

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Por: Jessica Blady

A streamear que se acaba el mundo.

La gran N le sigue poniendo fichitas a estas producciones originales que, de alguna manera y a falta de mejores estrenos, vienen a rellenar el catálogo del sistema de streaming. Poca inversión, algunas caras conocidas e historias que van abarcando todo tipo de géneros y posibilidades; y que contrastan con esos grandes proyectos que se anuncian con bombos y platillos y que, muchas veces, no cumplen con las expectativas.   

“El Final de Todo” (How It Ends, 2018) no implica mucho riesgo y equilibra la balanza. La historia de David M. Rosenthal y Brooks McLaren –sí, dos realizadores con poca trayectoria- se mete con la aventura apocalíptica y la road movie de cabeza, contando la travesía de Will (Theo James), que hará lo que sea para reencontrarse con Sam (Kat Graham), el amor de su vida, mientras se acaba el mundo.

Arrancamos en Seattle donde vive la parejita, y acaba de descubrir que serán padres de un varón. Will decide viajar a Chicago para encontrarse con su suegro Tom (Forest Whitaker) y pedirle la mano de su hija, pero la reunión con este hombre tan severo no sale como lo esperaba.

Un poco derrotado, el muchacho vuelve a su ciudad, pero antes de embarcar, una llamada de su novia que se corta lo pone en alerta: algo ocurrió en la costa Oeste y, de repente, no hay servicios de comunicación, ni Internet, ni nada. Un apagón cancela los vuelos y Will regresa a la casa de sus padres postizos para tratar de averiguar qué está sucediendo.

Tras poner a su esposa a salvo, Tom decide salir a la ruta y atravesar medio país para ir a salvar a su hija. Will, con solo la experiencia de un abogado, se suma a la travesía, confiando que los años de servicio militar del señor le sean de ayuda a lo largo del camino.

A pocas horas del incidente y sin saber que está pasando realmente al otro lado del país, la gente ya entró en pánico y trata de salir de la ciudad apenas con lo poco que tiene. Tom y Will logran pasar los primeros controles, pero pronto descubren que la carretera se convirtió en tierra de nadie donde sólo va a sobrevivir el más fuerte.   

“El Final de Todo” va por ese lado: la supervivencia en medio del caos. Como este tipo de hechos saca lo peor y lo mejor de las personas, al mismo tiempo que trata de amigar a estos dos seres que se tienen tanta estima.  

El director va creando buenos climas y varios momentos tensos entre los dos protagonistas y el escenario hostil que se crea a su paso, pero pronto se pone repetitivo, y no logra sacarle verdadero provecho a una historia que podría haber sido mucho mejor con las últimas cinco temporadas de “The Walkind Dead”… aunque acá no haya muertos vivos.

La trama mantiene el suspenso (y los motivos del caos) hasta llegar al otro lado, los pocos efectos cumplen su cometido con creces, aunque al final, parece que los realizadores no supieron cómo cerrar su historia y decidieron estirarla un poco más de lo necesario, perdiendo esos buenos climas que habían logrado en la carretera.

Llama un poquito la atención lo rápido que la civilización se va al cuerno (toda la historia transcurre en apenas seis días), pero Rosenthal y McLaren juegan con la paranoia colectiva y el hecho de no saber si se trata, efectivamente, de un hecho natural como se dice por ahí (un terremoto gigantesco), o un ataque militar (¿serán los coreanos? ¿Serán los chinos?).   

“How It Ends” tiene una buena premisa, aunque no sea 100% original, y sale ganando en los momentos entre James y Whitaker. Lamentablemente, no logra sostenerse a lo largo de sus casi dos horas, y pierde con un final forzado y medio tontuelo. Lástima, nos seguiremos conformando con otros clásicos apocalípticos como “La Carretera” y “Mad Max” hasta que alguien sume algo copado y novedoso a este género.

 

LO MEJOR:

- Que logra mucho con muy poco.

- Los climas y la tensión que logra.

- Que Whitaker se contiene bastante.

 

LO PEOR:

- Lo repetitivo de la historia.

- Una conclusión que la embarra.