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Analisis | Segunda luna de miel

ANÁLISIS: Mario + Rabbids Donkey Kong Adventure (NS)

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Por: Mariano Rizza

El matrimonio de Ubisoft y Nintendo, más dulce que nunca.

Mario + Rabbids Kingdom Battle es una pequeña historia de éxito con diversos condimentos. Cuando se filtraron imágenes antes de su presentación en E3 2017, todos deseaban que fuera un fake con tal de no tener que jugar la atrocidad que por algún motivo se pensó que podía ser. Cuando su desarrollador se deshizo en lágrimas frente a un Miyamoto que sostenía una réplica de las armas del juego sobre el escenario del Orpheum Theatre, todos aplaudieron el maridaje de Nintendo y Ubisoft. Pero finalmente, lo que importa es que cuando llegó el momento de jugarlo, todos nos pusimos de acuerdo en que era un título realmente sólido.

Es por esto que el anuncio del contenido adicional descargable denominado Donkey Kong Adventure emocionó a quienes congeniaron con el juego, ya que cualquier excusa era buena para regresar a los páramos de este híbrido mundo con una jugabilidad centrada en la estrategia por turnos. Para nuestra sorpresa, en lugar de entregar más de lo mismo - que hubiera sido aceptable, como mínimo - este DLC se permite jugar un poco con la historia, el humor y principalmente, con algunas de sus mecánicas.

En líneas generales, DKA nos cuenta como Rabbid Peach es transportada a otra dimensión dentro del imaginario Mario + Rabbids, donde se encuentra con Rabbid Donkey Kong quien tiene una cuenta pendiente con ella luego de ser derrotado como jefe del primer mundo del título madre. Peor aún para la desquiciada princesa, los rabbids de este reino consiguieron aumentar su poder gracias a unas bananas corruptas y será nuestra tarea evitar que sigan consumiéndolas. Pero para esto no estaremos solos, sino que desde ya contaremos con la asistencia del primate más famoso de los video juegos y una versión rabbid de Cranky Kong, el Donkey Kong original.

Lo más interesante de estos personajes es que la manera en la que se desenvuelven dentro de la mecánica de estrategia por turnos es realmente distinta a la de los del roster que ya conocemos, ampliando las acciones que podemos realizar y al mismo tiempo, permitiéndonos estrategizar las partidas de una manera diferente. El set de habilidades de Donkey Kong incluye, por ejemplo, un boomerang que puede encadenar golpes entre varios enemigos cercanos y una serie de golpes al suelo que infligen una importante cantidad de daño. Por el lado de las habilidades pasivas, contaremos con un overwatch para atacar a los enemigos cuando se muevan en su turno y la posibilidad de atraerlos hacia nosotros hipnotizándolos con el ritmo de nuestros bongos. Sin embargo, lo que eleva al personaje es la capacidad de trasladarse a través de lianas por casi todo el escenario - siempre y cuando se posicione sobre unas plataformas con su nombre -, la cantidad de daño que puede absorber como el tanque que es y por sobre todas las cosas, la habilidad de levantar y arrojar como armas ya sea a nuestros compañeros de equipo, a los enemigos o al mobiliario del escenario, terraformando el campo de juego, ampliando la posibilidad de flanquear al enemigo y aprovechándose del daño elemental de las trampas.

Cualquiera podría pensar que el personaje está realmente sobrepasado de poder pero, por el lado contrario, la diversidad de desafíos logran que haya un balance ideal para aprovecharnos de las nuevas posibilidades, sin romper el juego. Es una realidad que perder es más difícil que nunca, pero esto no quita que los desafíos son lo suficientemente exigentes y divertidos. El aspecto más cuestionable venga tal vez por el hecho que, a veces, es demasiado tentador mandar a Donkey al frente para que se encargue de todo, desaprovechando la ya probada Rabbid Peach y un muy interesante Cranky Kong que cuenta como arma predilecta con una escopeta que puede perforar el pecho de Superman y la habilidad de dormir a los contrincantes para que se pierdan sus turnos. Aún así, para ser justos, la decisión de cómo pasar cada nivel está en uno, y resguardar a otros personajes para las próximas partidas siempre es una estrategia válida.

Por el lado de los enemigos, las variantes no son muy amplias más allá de los cambios estéticos para adecuarlos al look tropical de Donkey Kong, pero donde sí varían es en las adversidades que nos terminan planteando. Por ejemplo, además de tener que llegar a un lugar del terreno en determinada cantidad de turnos o eliminar a todos los contrincantes, se suman desafíos en los que tenemos que destruir depósitos de estas bananas anabólicas o algunos donde debemos perseguir a un enemigo antes de que se escape del mapa, logrando que no se sienta del todo como si estuviéramos repitiendo las misiones del juego principal.

Finalmente, como contenido extra volvemos a encontrarnos en el overworld con puzzles físicos, pero en esta oportunidad no terminan resultando tan tediosos o repetitivos por la duración del DLC. Y como valor agregado, se agregan varios objetos escondidos, imitando la cualidad de “colectatón” que suelen tener los Donkey Kong. Si damos con todos, no sólo ganaremos distintas piezas de arte del título, sino que terminaremos sumando un par de horas de juego más, compensando el poco valor de rejugabilidad del contenido al no poder rotar a los personajes principales.   

Mario + Rabbids Kingdom Battle: Donkey Kong Adventure es una excelente manera de expandir la vida útil del juego original de Ubisoft. Los personajes de Nintendo siguen siendo homenajeados con el respeto y la importancia que merecen, al tiempo que los rabbids - que suelen ser odiados - otorgan una gran cantidad de humor en la gran cantidad de cinemáticas que componen la narrativa del DLC. Su extensión de entre seis y siete horas logran no sólo compensar el precio, sino que marcan el tiempo justo y necesario de juego antes de perder el interés y las mecánicas presentadas dejan en claro que cualquier propiedad de la empresa japonesa puede sumarse con buenas ideas a este mundo tan original. Puede que quede extraño que un DLC tenga una puntuación mayor al juego en sí, pero todo lo que conforma esta aventura de Donkey Kong es un paso en la dirección correcta.

LO MEJOR

  • Nuevas mecánicas.
  • El humor.
  • La duración.

LO PEOR

  • No termina siendo desafiante.