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Editoriales | Here comes a new challenger!

Google apuesta por el streaming

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Por: Guillermo Leoz

Estaría planeando una plataforma para jugar en la nube y así competirle a Sony, Microsoft y Nintendo

Hay dos temas principales que se desprendieron de la E3 2018 con respecto al estado actual y al futuro de la industria de los videojuegos. Uno de ellos fue el dilema del cross-play y cómo Sony no quiere dar el brazo a torcer; el otro fue el hecho de poder jugar vía streaming, sin depender del hardware, sin necesidad de instalar nada, democratizando más que nunca los videojuegos. Durante la conferencia de Microsoft, Phil Spencer dejó a entrever que Xbox está trabajando en la posibilidad de streamear juegos a cualquier dispositivo. Electronic Arts también anunció que está trabajando en un servicio de este tipo pero que todavía no está listo para el público. Hasta Yves Guillemot, CEO de Ubisoft, declaró que gracias al streaming de juegos tendremos más de 5 mil millones de jugadores en todo el mundo. Pero ahora entra un nuevo jugador a esta dura pelea por lo que será la próxima forma en que consumamos este hermoso arte y me refiero, ni más ni menos, que a Google. Porque según informes con fuentes bastante creíbles, esta mega corporación estaría queriendo meterse, y de manera seria, en el desarrollo de hardware y servicios en la industria del gaming.

En teoría, Google tiene un plan que involucra tres pilares principales. El primero implica una plataforma de juego vía streaming cuyo nombre en código es “Yeti”. Básicamente sería un servicio muy similar al de GeForce Now: el trabajo pesado a nivel procesamiento de gráficos lo harían computadoras y servidores remotos, mientras que nosotros podemos jugar en PCs de la más baja gama. Fue descrito por alguien cercano al proyecto Yeti como “jugar The Witcher 3 en una pestaña de Chrome”. La idea que tiene Google es integrarlo con sus otros servicios como YouTube y de esa manera poder desplegar videos que ayuden a resolver puzzles o pasar jefes difíciles. Las posibilidades que tiene esta empresa son infinitas ya que poseen servicios de todo tipo y prácticamente cualquier persona que esté en contacto con la internet, tiene una cuenta de Google. La integración que podrían hacer en ese sentido tiene el potencial de hacerle pasar vergüenza a cualquier servicio que ya brinda Xbox, PlayStation o Nintendo.

El segundo pilar de este proyecto tiene que ver con algún tipo de hardware que actualmente están desarrollando. Por ahora no hay demasiada información ni certezas, pero se espera que sea algo complementario al servicio de streaming. Ya Google posee en miles de hogares en todo el mundo al Chromecast, quizás podría ser algo similar. El último de los sustentos principales del arribo de Google al mundo de los videojuegos tiene que ver con la intención de colocar a desarrolladores bajo su ala, ya sea reclutando talento o directamente adquiriendo estudios. Aparentemente en la última Game Developers Conference (GDC) y en la pasada E3 habría estado tratando de comprar algunos estudios en su totalidad. Sería una movida similar a la de Amazon, la cual todavía no puede explotar del a todo a sus divisiones de gaming (a excepción de Twitch).

La gran incógnita es con cuánta efusividad Google va a meterse en este mercado; si va a ser otro caso como el de Google Glass y muchos otros proyectos fallidos o si definitivamente desembarca en una industria manejada a nivel hardware y servicios por los mismos jugadores hace rato. La realidad es que el contexto los ayuda más que nunca. Es un tema cada vez más recurrente el de jugar por streaming y la tecnología parece estar más cerca que nunca de permitirlo. Sí, hay muchísimos lugares de, por ejemplo, nuestro país y otros del mundo que no estarían capacitados para poder jugar vía streaming en alta calidad; eso es algo difícil de ignorar. Además hay límites de ancho de banda en algunas regiones que complican creer en esta utopía y la latencia es otra potencial complicación (sin embargo Google tiene servidores por absolutamente todos lados como para que eso no suceda).

Es un santo grial, una ballena blanca que se está persiguiendo hace rato y uno supone que si hay una empresa capaz de lograrlo, es Google. La posibilidad de contar con recursos económicos prácticamente infinitos y una infraestructura gigante hacen ilusionarse con que Yeti llegue a buen puerto. Por supuesto que más allá de lo técnico se puede llegar a topar con cómo el público mismo puede recibir un servicio de este estilo. Si bien no creo que sea la demográfica a la que apunte, qué sucederá con aquella porción del mercado basada en hardware e insumos de PC para correr todo con la mayor precisión y detalle posible, ¿lo van a adoptar o le darán la espalda y expresarán su rechazo? También hay que considerar que ciertos géneros de juegos sufren incluso con la más mínima e imperceptible latencia: juegos de pelea, plataformeros precisos o shooters competitivos se van a ver afectados por el simple hecho de no estar corriendo el juego de manera local, incluso cuando el servicio al jugar GTA 5, por ejemplo, se sienta excelente. Hay algo de nuestro estúpido y arcaico orgullo gamer que no sé si podría aceptar del todo a que este sea el nuevo estándar del gaming.

Pensándolo más en frío, las ventajas y los beneficios son enormes. El miedo de comprarte un juego y no saber si tu computadora lo corre o no, se extinguiría por completo; incluso se podría nivelar para arriba la calidad gráfica de un mismo juego en cada hogar. Además hasta para los desarrolladores sería más sencillo tener que programar para un sólo tipo de hardware que, encima, no les pone ningún tipo de techo. Suponiendo que los juegos streameados corren en computadoras de altísima gama, el abanico de posibilidades para los desarrolladores se amplía considerablemente. ¿Será este el proceso que ponga en jaque el actual ecosistema de consolas y la forma tradicional en que definimos generaciones o las adquirimos? Porque más allá de algunos consumidores, los que realmente van a tener problemas para adaptarse son PlayStation o Nintendo, con Xbox/Microsoft más tranquilas ya apostando desde hace rato a ser prestadores de servicio. Phil Spencer lo dijo bien claro en una reciente entrevista: el streaming va a derribar las barreras entre plataformas, nuestro foco es llevar productos de calidad que ves en una tele o en una PC a cualquier tipo de dispositivo. No sé qué pensarán ustedes, pero yo siento que Microsoft por las dudas ya está abriendo el paraguas y anticipándose mejor que su competencia a un potencial cambio de paradigma, sabiendo que ni sus exclusividades ni su hardware son su fuerte, pero sí lo son sus servicios (Game Pass, por ejemplo).

Distinto es el caso de Sony que irónicamente fue la primera que apostó por este tipo de streaming cuando adquirió hace varios a la compañía Gaikai para luego terminar desarrollando PlayStation Now. Sin embargo este es un servicio que nunca terminó de funcionar del todo bien y que se topa con los problemas de latencia, calidad y servidores que ya nombré anteriormente. Si bien ya tiene su propia plataforma establecida, el fuerte de Sony en la manufacturación y la venta de hardware, como lo demuestran las más de 80 millones de PS4 alrededor del mundo. Resta ver por qué estrategia apostarán, ya que sus estudios “first party” (es decir, aquellos que desarrollan sus principales juegos exclusivos) son otra pata fundamental de su negocio y uno de los principales argumentos de venta de sus consolas. Nintendo vive una situación similar y sus planteos podría ser prácticamente los mismos, con el agravante de ser una empresa más tradicional, oriental y que siendo año 2018 todavía no tiene una estructura online del todo decente.

¿Veremos un futuro con consolas propietarias más baratas pero donde el trabajo pesado se hace vía streaming? ¿Qué sucederá con el contenido exclusivo? ¿Pasaremos a una industria de suscripciones de servicios como ahora tenemos con Netflix, Amazon Prime o Hulu? ¿Será esta la forma de lograr el cross-play definitivo? ¿Podrá Google pelearle palo a palo a los titanes de siempre? Por supuesto que son todas preguntas que sólo el tiempo podrá responder, pero cuando el discurso general se empieza a volcar a hacia una nueva forma de consumo o de cambio de paradigma, parece inevitable que así suceda. Google no parece querer repetir errores del pasado ni que esta travesía en el mundo de los videojuegos sea simplemente un experimento. Encima se suman rumores de que Apple también desembarcaría, finalmente, en este terreno. Una industria que genera, por escándalo, más ganancia que la música y el cine va a atraer inevitablemente a los líderes del mundo de la tecnología.