Publicado el

Ránking | El vaso medio lleno

PRIMERA MITAD 2018: Las 10 mejores series nuevas

Volver a la home

Por: Ignacio Esains

En un año que pinta flojito para la tele, se destacan estos títulos de diversos orígenes.

Hace poco más de una década que hablamos de una “era de oro” para la televisión. Primero fue HBO con The Sopranos, The Wire, y Six Feet Under, y de a poco se sumaron otros canales como AMC (Mad Men, Breaking Bad), Showtime (Homeland, Dexter), FX (The Americans, Sons of Anarchy) y finalmente los servicios de streaming como Netflix (House of Cards), Hulu (The Handmaid’s Tale) y Amazon (Transparent). La oferta de series aumentó, y cada uno de estos competidores redobló su inversión para darnos una maravilla tras otra… una burbuja que algún día tenía que estallar.

2017 nos dio 487 series nuevas, pero también fue el primer año en que los “grandes” estrenos dejaron de ser las apuestas carísimas y espectaculares, y se destacaron rarezas y productos independientes. En 2018, año en el que parece que se hubieran estrenado aún más series, la tendencia es preocupante, ya que al menos en los primeros seis meses no hay ningún estreno revolucionario, atrapante. Solo una lista de series llamativas, con mucho potencial, pero que (con la excepción de la que ocupa el primer lugar) difícilmente pasen a la historia.

  • 10
    The Terror
    Después de las sólidas Channel Zero y American Horror Story, es hora de que AMC tenga su propia antología de historias de terror. “The Terror” adapta en 10 capítulos la historia del mismo nombre del titán del género Dan Simmons, una especie de “Alien” del siglo 19, con elementos de The Thing de John Carpenter y clásicos de culto del terror como Voraz, de Antonia Bird. Aunque los primeros capítulos sean casi insoportablemente lentos, vale la pena dar una oportunidad a una historia que es mucho más oscura de lo que parece en su comienzo y que realmente destaca en sus ultra intensos capítulos finales.
  • 9
    Pose
    Ryan Murphy (American Horror Story, Glee, Nip/Tuck) es sinónimo de exceso, y esta quizás sea su serie más recargada y menos ordenada. La más original y la menos enfocada. La más ambiciosa es también la más confusa. Pero ya que exista esta canción demente a la New York de los ‘80 es un milagro. La historia (nominalmente) gira alrededor del mundo del “voguing”, danza estilizada perfeccionada por las culturas trans y drag de la época, pero el baile es solo una excusa para explorar el consumismo ochentero, el pánico sobre el HIV, y la obsesión usual de Murphy ¿cómo podemos formar una familia de descastados y a la vez mantener nuestra propia individualidad?
  • 8
    Trust
    La segunda antología de la lista estará (aparentemente) dedicada a explorar la intersección entre el dinero y el crimen, y la primera historia real que adaptan es la del secuestro del nieto del millonario J. Paul Getty en Italia en los ‘70 - sí, la misma que Ridley Scott adaptó sin pena ni gloria en “Todo el Dinero del Mundo”. El responsable de esta nueva serie es Danny Boyle, un director que bautizamos como “el Tarantino inglés” en la época de Trainspotting y Tumba al Ras de la Tierra pero que últimamente se ha vuelto un artesano tan hábil como impersonal. Los primeros tres capítulos de la serie son típico Boyle, excelentes, y con picos de rara genialidad para una serie “basada en una historia real”, y aunque a lo largo de la historia la calidad declina y se vuelve estirada, las actuaciones son suficiente excusa para disfrutarla, en particular Donald Sutherland como el tacaño patriarca de la familia y un resurgente Brendan Fraser como un investigador privado que seguro tendrá su reconocimiento en las próximas entregas de premios.
  • 7
    Succession
    Logan Roy, magnate de los medios de comunicación debe decidir a cuál de sus herederos dejar su imperio. Ninguna de las pequeñas pirañas parece una opción particularmente inteligente, pero el mismo Roy sabe que está perdiendo el control de sus facultades. Esta mezcla de Rey Lear y Fox News tiene la energía e inteligencia que esperamos de HBO, a pesar de una sobrecarga de monólogos y una estética opresiva de grises y beiges. La primera temporada acaba de empezar, y está en una pulseada constante entre sus peores instintos (un dramatismo medio teatral, la fascinación con el poder) y el sentido del humor reflexivo y a la vez indignado que hizo de “The Big Short” (de los mismos productores) una de las mejores películas de los últimos años.
  • 6
    Vida
    El hasta hace poco ignoto canal Starz se ha convertido en la más arriesgada de las redes yanquis. El éxito de Spartacus, Outlander y Power permitió locuras como American Gods, Counterpart, The Girlfriend Experiencia y el doblete de este año de las temporadas cortas de Vida y la ligeramente inferior Sweetbitter. Vida es una verdadera rareza, una serie creada y protagonizada por latinos que toma elementos de todas las expresiones de nuestra cultura: el realismo mágico literario de los ‘80, el teatro introspectivo de los ‘70, el cine independiente de los ‘90, la telenovela moderna de Colombia y México, y una exploración que se siente muy actual sobre la identidad - de raza, de género, de nacionalidad. En solo seis capítulos cuenta una historia cargada de ideas, eventos y personajes, un collage bien latino, único, imperdible.
  • 5
    The End of the Fucking World
    Lo primero que escuchamos en esta serie británica es “soy James, tengo 17, y estoy bastante seguro de que soy un psicópata” y se vuelve casi imposible no maratonear los (cortísimos) ocho episodios del primer fenómeno de Netflix de 2018, una historia de rebeldía adolescente de humor negrísimo y personajes que empiezan casi como extraterrestres y en menos de tres horas se vuelven como nuestra (esperemos lejana) familia. No es nada que no hayamos visto antes en el cine independiente, pero destaca su ritmo, su atención al detalle, y el control del tono que hace que ningún elemento se sienta fuera de lugar.
  • 4
    Counterpart
    Como dice el refrán, lo único mejor que JK Simmons es… dos JK Simmons. Howard Silk, un gris funcionario de las Naciones Unidas, trabaja hace 30 años en la misma división sin tener mucha idea de lo que hace, hasta que en el mismo día se entera de que su función es proteger un cruce entre dos universos paralelos y conoce a un segundo Howard Silk, una suerte de James Bond interdimensional que es todo lo que él podría haber sido y no fue. Como las mejores series del género, el creador Justin Marks usa la ciencia ficción para explorar las grandes preguntas existenciales, en una serie tan divertida como audaz, que podría volverse esencial en la segunda temporada.
  • 3
    Cobra Kai
    Tendría que haber sido el papelón más grande del año. 34 años después de la pelea final de “Karate Kid”, el derrotado Johnny Lawrence sigue obsesionado con el momento en que Daniel Larusso le robó todo lo que tenía, y decide volver a sus años de gloria refundando el dojo del título. En vez de apostar a la comedia fácil y las referencias ochenteras, Cobra Kai se toma a sus personajes en serio, aún para reírse de ellos, y suma un elenco de excelentes actores jóvenes para complementar el conflicto entre los protagonistas. La sorpresa más agradable (hasta ahora) de 2018.
  • 2
    Barry
    La premisa es engañosa: un asesino a sueldo deprimido (Bill Hader) acepta un contrato en Los Ángeles, se infiltra en una clase de teatro y descubre que la actuación es lo suyo. Podría ser una comedia de Jim Carrey de los ‘90s, o una sitcom animada “edgy” tipo Archer, pero Barry (la serie y el personaje) no es tan fácil de encasillar. Esta serie corta empieza con tono ligero y ese humor cotidiano, tan HBO de caricaturas indie de Girls o de Insecure... pero como pasaba con Bojack Horseman (con la que tiene mucho en común) de a poco la oscuridad se va comiendo todo y a todos. Los últimos dos capítulos son difíciles de ver, y quizás la única crítica a esta temporada es que el final es tan perfecto que realmente no necesitamos que continúe.
  • 1
    Killing Eve
    Villanelle es la asesina perfecta. Veloz, implacable, con la sangre fría de una culebra y la belleza inocente de un comercial de perfume francés. Eve es todo lo contrario, una burócrata norteamericana que trabaja en servicios de inteligencia ingleses y en su tiempo libre investiga a la fascinante, inexplicable, asesina a sueldo que no deja ni un rastros luego de cada golpe. Por una casualidad, los caminos de Eve y Villanelle se cruzan. La asesina se despierta de su aburrimiento, la burócrata descubre fuerza y ferocidad que ni ella conocía.

    Así empieza esta cacería que su creadora Phoebe Waller-Bridge (Fleabag, Crashing) describe como “un juego de gato y gato”, una serie adictiva que toma tantos elementos de Bond, Clancy y Le Carré como de Godard y Hitchcock. Diálogos brillantes, personajes definidos a la perfección y un dúo protagónico insuperable. Una nueva obra maestra de la autora británica más interesante en... ¿décadas?

1. The Terror

Después de las sólidas Channel Zero y American Horror Story, es hora de que AMC tenga su propia antología de historias de terror. “The Terror” adapta en 10 capítulos la historia del mismo nombre del titán del género Dan Simmons, una especie de “Alien” del siglo 19, con elementos de The Thing de John Carpenter y clásicos de culto del terror como Voraz, de Antonia Bird. Aunque los primeros capítulos sean casi insoportablemente lentos, vale la pena dar una oportunidad a una historia que es mucho más oscura de lo que parece en su comienzo y que realmente destaca en sus ultra intensos capítulos finales.
Anterior Siguiente < >