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Editoriales | ORGULLO 2018

Más allá del yuri y el yaoi: Representación LGBTIQ+ en Japón

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Por: Johanna Garabello

Como nuestra otaku residente y miembro orgulloso del colectivo LGBTIQ+, Johanna nos trae una serie de obras que retratan la vida habitual del colectivo sin caer en estereotipos de fantasía.

La representación LGBTIQ+ más habitual en el manga y animé suele ser... desafortunada. En especial el yaoi y el yuri acarrean horribles estereotipos que constituyen una imágen sobre la comunidad bastante destructiva. También cabe mencionar las historias catalogadas como "gender bender", que bajo ningún concepto tienen en consideración la realidad del colectivo trans. Y si bien, la cultura japonesa tiene una relación compleja con las estructuras de género, en cuanto a lo que aspecto se refiere, en cuanto a la posición social y cultural de esos roles, no hay un cambio significativo de la sociedad occidental: Las mujeres en la casa, cuidando a los hijos. Los hombres trabajando (y tomando) teniendo el control como cabeza de familia. Los gays y lesbianas no existen, y si existen no hablamos de eso, a menos que sea una historieta. 
Pero, por suerte, no todas las representaciones de la comunidad son nocivas, al contrario, muchas lograron abrir la cabeza de lectores de todo el mundo y hoy me gustaría celebrar esas. Las que vale la pena leer y mencionar. 
Ésto no es una selección de "los mejores yaoi/yuri", ni necesariamente es un compendio de historias homorromanticas, pudiendo aparecer o no en las historias que hablamos a continuación. Traté de enfocar la lista en personajes sin que necesariamente su sexualidad sea el elemento definitorio de la trama o de su personalidad. Ni tampoco caigan en la deshumanización del personaje en pos de la narrativa. Habiendo dicho eso, tampoco pretendo decir que son representaciones perfectas, ni las únicas. Sino que, en general no promueve o romantiza estereotipos dañinos, además de acercarnos a una mirada mucho más acercada a la realidad que algo como Revolutionary Girl Utena o Sailor Moon.  

OTOUTO NO OTTO (2015/2017)

"Yaichi recibe un día la visita del canadiense Mike, el marido de su difunto hermano. Acogido en casa por insistencia de Kana, la hija de Yaichi, Mike pasa una temporada conociendo Japón, mientras Yaichi descubre lo absurdos que son sus prejuicios."

Otouto no Otto es un manga tierno y divertido, pensado para el público general. Su autor, Gengoroh Tagame, pertenece al colectivo, y muchas de sus obras se encuadran dentro del género bara, pero escribió Otouto no Otto con el objetivo de concienciar acerca de la situación del colectivo LGBTIQ+, y en particular, del colectivo gay. A pesar de que la obra está centrada en la homosexualidad masculina, el protagonista es un hombre cisheterosexual, y es su perspectiva la que toma el manga la mayor parte del tiempo. Esto implica que la obra es especialmente interesante para personas poco familiarizadas con el colectivo LGBTIQ+, y en particular con la homosexualidad masculina. Además de romper un prejuicio tras otro, Otouto no Otto trata temas como la discriminación, el proceso de educación de los niños y cómo se los aleja de los temas y personas LGBTIQ+ o la asunción de los adultos de que cabe esperar que los niños, al crecer, muestren un comportamiento totalmente cisheteronormativo. Además, el manga incluye también referencias al racismo dentro del contexto japonés.

Aunque es cierto que la obra tiene cierto carácter educativo, este está integrado dentro de la historia y de las anécdotas que van viviendo los personajes.

HANAYOME WA MOTODANSHI (2016)
 

¨Aunque Chii es una mujer, fue asignada como hombre al nacer. En esta pequeña autobiografía nos narra cómo conoció a su actual marido y cómo le ha afectado su condición trans a lo largo de su vida.¨

Hanayome wa Motodanshi es un interesantísimo manga autobiográfico, en el que Chii, su autora, combina el relato de su historia con pequeños pasajes en los que explica cuestiones personales, biológicas, sociales y legales que afectan al colectivo trans. Cabe decir que el estilo de este yonkoma es preciosísimo, y que aunque el tema se trata con absoluta seriedad, el sentido del humor está plenamente presente a lo largo de toda la obra. Chii centra la historia, principalmente, en su relación con el que es su actual marido y en su proceso de transición, pero también habla de sus problemas tanto personales como sociales para entender su propia identidad y de su relación con su familia y conocidos a lo largo de su vida. A pesar de tratarse de una obra autobiográfica, o quizás precisamente por ello, Chii insiste mucho en la diversidad de casos y situaciones a las que se enfrentan los miembros del colectivo, y en lo dañino que es pretender integrarlo todo en un grupo homogéneo con características perfectamente definidas. En conjunto, un manga divertido y muy interesante que, al igual que Otouto no Otto, tiene cierto carácter educacional, por lo que resulta muy recomendable para personas poco familiarizadas con el colectivo LGBTIQ+ y, en particular, con el colectivo trans.

Yagate Kimi ni Naru (2015-Presente)

¨Aunque Yuu Koito está interesada en el amor romántico, nunca lo ha sentido por sí misma. Cuando entra en bachillerato, conoce a Touko Nanami, con quien desarrolla una particular relación.¨

Aunque es evidente que el foco de este manga es el amor lésbico, mi interés por él surgió por sus referencias al arromanticismo. Si bien no estoy del todo satisfecha con cómo este tema se está tratando en el caso de las protagonistas (porque es un manga aún en publicación), independientemente de la evolución de estas, el arromanticismo sigue teniendo representación en la serie a través de otros personajes. Tratándose de un tema tan poco habitual en el manga, me pareció que valía la pena destacar el caso de YagaKimi. Además, el tratamiento de la homosexualidad femenina sí está bien llevado en la obra, además de representación bisexual, también con un buen tratamiento (algo, por desgracia, también muy poco habitual). Cabe destacar de esta obra las pequeñas críticas que integra en la trama, como puedan ser la sexualización a la que se somete el colectivo lésbico o la concepción tan extendida en Japón del lesbianismo como una fase de la que se sale al madurar. Al igual que sucede con Shimanami Tasogare, YagaKimi es un manga todavía en publicación, así que es difícil predecir cómo evolucionará la obra. Pero por ahora tiene mi voto. 

Sabishigugite Lesbian Fuuzoku ni Ikimashita Report (2016)

¨A los 28 años, Kabi Nagata todavía no ha conseguido tomar las riendas de su vida adulta. Esta obra narra la historia  de su tardío despertar sexual y sus esfuerzos por entenderse y aceptarse a sí misma.¨

Al igual que Hanayome wa Motodanshi, este es un manga autobiográfico, y esto es lo que lo hace especialmente interesante. Además de la perspectiva personal desde la que explora la identidad lésbica, la obra señala las diferencias entre ficción y realidad y lo alejados que están los doujinshi y mangas que tratan temas yuri de la experiencia real con la que se encontró Nagata. En pos de la exploración de la identidad lésbica, la obra trata de forma directa y realista temas tan poco habituales en el manga y el anime como las enfermedades psicológicas o los trastornos alimenticios. Otro tema esencial de la historia, por supuesto, son las dificultades de madurar y enfrentarse a la edad adulta. Un manga que, a pesar de sus tintes dramáticos, conserva un cierto sentido del humor, y con cuya protagonista resulta muy fácil empatizar e identificarse. Cabe añadir que Nagata publicó el pasado diciembre un nuevo manga autobiográfico, titulado Hitori Koukan Nikki. Sin embargo, salvo para aquellos que con un muy buen nivel de japonés (Yo soy n4 y falle miserablemente), todavía hay muy poca información al respecto.

Shimanami Tasogare (2015-Presente)

¨Un día, los compañeros de clase de Tasuku descubren porno gay en el historial de su móvil. Atormentado por los rumores que puedan surgir de esto y confundido por su propia identidad, acaba encontrando refugio en un pequeño grupo LGBTIQ+ de su zona.¨

Si sólo vas a darle una oportunidad a una de las obras de las que aparecen en ésta nota, que sea a Shimanami Tasogare. En los pocos capítulos que este manga lleva publicados, consiguió reunir una diversidad de personajes LGBTIQ+ y tratar una serie de temas de la forma más directa que yo haya visto nunca en un manga o anime (y sí, Revolutionary Girl Utena es uno de mis animé favoritos). Ésto no quiere decir que todos los personajes de la obra pertenezcan al colectivo, sino que se mueven en un mundo como el nuestro, básicamente cisheteronormativo. Así mismo, dentro de los personajes que no pertenecen al colectivo encontramos figuras completamente alienadas por la norma y otras que se plantan contra ella.

El manga trata temas como la discriminación, la concepción del género y la atracción sexual como espectros, los problemas de miembros del colectivo para entender su propia identidad, la necesidad de contar con espacios seguros, los problemas que pueden surgir con los aliados del colectivo, la tendencia a la sexualización de personas LGBTIQ+… Entre los personajes, además de un protagonista homosexual, encontramos representación lésbica, personajes trans y no binarios. Tambien, dado que el manga lleva muy pocos capítulos, aún quedan personajes por presentar, así que cabe esperar más diversidad incluso en la representación. Y algo rarísimo en Japón, es que el manga incluye también pequeñas pinceladas feministas. Sin las pretensiones educativas que puedan tener obras como Otouto no Otto, este manga refleja la realidad del colectivo con realismo y sin medias tintas. 

Si bien Shimanami Tasogare está aún dándose a conocer, Yuhki Kamatani, mangaka responsable de esta obra, ya tiene presencia en el mundo hispanohablante a través de su obra Shounen Note. De hecho, aunque no sea uno de los temas principales del manga, la identidad de género también aparece tratada de forma clara y directa en este manga. Yuhki Kamatani es una persona asexual y  no binaria, que además ha colaborado en actividades de colectivo LGBTIQ+ en Japón, así que no es extraño su conocimiento en profundidad de estos temas ni su capacidad para plasmarlos con acierto en sus obras.

Yuri!!! on Ice (2016)

¨Yuuri Katsuki compite profesionalmente como patinador artístico sobre hielo. Tras una temporada desastrosa tanto a nivel profesional como personal, lucha por redimirse en el próximo Grand Prix Final de la mano de su ídolo y nuevo entrenador, el ruso Victor Nikiforov.¨

¿En serio pensaron que iba a hacer una nota sobre buena representación LGBTIQ+ y no iba a mencionar a Yuri ON ICE?
Como dije hace un ratito, la representación bisexual es muy limitada en el manga y el anime. En este caso nos encontramos tanto con el retrato de un protagonista bisexual como de una relación homosexual. Uno de los aspectos que me parecen más curiosos de Yuri!!! on Ice es que, a pesar de que la sexualización de los personajes es evidente, e incluso llega a formar parte de la trama, la relación entre los dos protagonistas no está retratada de forma sexual ni como un fetiche. YoI lleva al extremo la técnica del ¨mostrá, no cuentes¨, así que no se puede esperar que los temas LGBTIQ+ se traten de forma directa en los diálogos. Pese a ello, la naturalidad de la relación entre los protagonistas y el enfoque respetuoso que recibe resulta muy orgánica, y la ruptura de los roles de género es un aspecto muy explorado en el anime, también con una naturalidad brillante. Del mismo modo, la expresión de los sentimientos, en muchos casos a través del patinaje artístico, es un tema esencial en la serie. Además de todo eso el anime cuenta también con referencias feministas, una amplia diversidad racial y tratamiento de problemas psicológicos. La serie cuenta con 12 capítulos y está disponible completa en Crunchyroll.