Publicado el

Editoriales | Periodista o entusiasta, esa es la cuestión

Mi primera E3: Día 2

Volver a la home

Por: Guillermo Leoz

Tags: E3 2018
Segunda jornada de E3 y hoy sí que pasaron cosas...

No niego ni confirmo haberme parado a aplaudir a Todd Howard. Esa podría ser la frase que mejor resume mi segundo día en mi primera E3. Porque cuando uno la ve desde su casa piensa que esas reacciones son exageradas; y quizás haya algo de efecto contagio, pero acá, en vivo y en directo, todo resuena distinto en nuestro corazón y en nuestra cabeza. Sí, es un poco dejarse llevar por el hype y también hay otra pizca de lo que el show mismo exige de la gente que allí está, pero quizás es un recuerdo de que estar entusiasmado por la salida o el anuncio de un nuevo juego, no debería ser un pecado.

La E3 hace que la línea entre periodista y entusiasta a veces se nuble un poco. No digo que esté correcto que eso suceda, pero es lo que a veces termina pasando. Pero eso es parte de la mística misma de un show que lleva 25 años en desarrollo. Después podemos hilar fino, hacer análisis minuciosos, escribir parrafadas sobre si la estrategia de estudios “first party” de Microsoft es buena o no, pero en el momento ¿cuál es el problema si grito como un condenado cuando anuncian un nuevo Doom? ¿Acaso está prohibido emocionarse con Devil May Cry 5? E3 es el escenario más grande en la industria de los videojuegos y, aunque cada vez tiene más competencia y cada empresa encuentra nuevas maneras de anunciar sus juegos, lo que sucede en Los Ángeles tiene un gustito especial y nadie se lo quiere perder.

Muchos de esos aplausos y gritos que vemos en cada stream de conferencia, no son tan actuados como piensan (y probablemente alguno de los de hoy haya sido mío). Realmente hay muchas personas delirando con lo que se presenta. Sí, son los y las fanáticas más fuertes que tienen esas comunidades, pero no están “pagados”. Hoy en Xbox estaban ocupando las primeras filas su legión de seguidores más fieles, aquellos que tienen remeras del Xbox Fanfest por ejemplo. Por supuesto que no sé cuán buen parámetro son para analizar la actualidad de esa empresa y consola, pero no respetar su genuino entusiasmo sería pecar de cinista. Vi colegas reaccionar igual de frenéticamente al anuncio de Halo Infinite o con la salida de Phil Spencer al escenario. ¿Por hacer eso pierden su integridad periodística? No, simplemente demuestran que, de vez en cuando, no se olvidan de disfrutar de qué se trata todo esto. Venimos acá a realizar nuestro trabajo; somos privilegiados cumpliendo un sueño que tienen millones de personas y que en lo personal vengo buscando desde que empecé esta carrera, pero eso no debe quitarnos la capacidad de asombro.

Los videojuegos son un arte único y la forma de entretenimiento definitiva que, en lo más profundo de sus cimientos, fue concebida para pasar un buen rato, para ser un divertimento, para emocionarnos, para reír, llorar y hacer cosas que jamás pensábamos posibles. Con esto no pretendo minimizar al gaming, todo lo contrario, pero sí quizás a veces es necesario descontracturar un poco y no olvidar que estamos haciendo una de las actividades más puras: jugar. En ese contexto E3 nos permite jugar a cómo va a ser el futuro, es el lugar donde todavía ningún juego nos decepcionó y dónde nos ilusionamos con que el retorno de tal o cual franquicia esté a la altura de las expectativas. Hoy vi ese sentimiento en su forma más cruda y con mis propios ojos. La conferencia de Microsoft dio muchos motivos para entusiasmarse; no sé precisamente si por su consola o no, pero sí por la industria. O me van a decir que no volaron varios pantalones cuando vimos a Cyberpunk 2077 por primera vez. CD Projekt haciendo un nuevo juego y uno que nos muestra un futuro como sólo ellos lo pueden hacer es motivo suficiente para ilusionarse con un título que empuje la industria hacia adelante como ya lo hizo The Witcher.

Fue una jornada de pequeños sueños cumplidos: vuelve Devil May Cry como siempre lo quisimos, nuevo Fallout, secuela de Doom, Dying Light 2, The Elder Scrolls 6, Starfield es una realidad, nuevo proyecto de Wolfenstein, nuevo juego de From Software y una larga lista de otros juegos que entusiasman. 2019 se perfila para ser un gran año, incluso para las personas fanáticas de Gears Of War. Puede que la increíble puesta en escena de cada conferencia o el sonido que te mueve todos los órganos haya contribuido a que estos juegos me ilusionen más de lo normal. Quizás hay algo de efecto placebo en toda esta maquinaria del hype; honestamente es difícil de saber. Sólo sé que la E3 no tiene comparación cuando de “show” estamos hablando. No hay otro evento en la industria que se compare. Por lo tanto si alguna vez cumplen el sueño de estar acá, de poder asistir a un hecho de esta magnitud, no teman al ridículo o pegar un grito cuando se anuncie ese juego que tanto esperan. No todos los días tenemos la posibilidad de quedar inmortalizados en un video que se vuelve viral o de convertirnos en abanderados momentáneos de la felicidad de millones de personas. Así que Todd Howard, si estás leyendo esto, sí… el gil que se paró fui yo.