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Editoriales | Un sueño cumplido

Mi primera E3: Día 1

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Por: Guillermo Leoz

Tags: E3 2018
Todavía no lo puedo creer...

Llevo casi 40 horas sin dormir pero poco importa. Lamentablemente no puedo conciliar el sueño en los vuelos y cuando hay escalas todo se complica un poco más. Pero así todo uno sigue adelante, casi sin sufrir el cansancio o sin preocuparse por un cuello que quedó medio dolorido gracias un asiento poco cómodo. La E3 cuando la vivía en Buenos Aires era motivo suficiente como para quedarme hasta cualquier hora haciendo conjeturas, analizando conferencias y preparando videos. Cómo no va a ser, entonces, un energizante poderoso cuando tengo el privilegio de estar acá en Los Ángeles para la mayor cita que la industria de los videojuegos tiene año a año. Esta es mi primera E3 y todos los días en Malditos Nerds les voy a traer un diario de cuáles fueron mis impresiones, mis sensaciones y todo lo que me haya pasado con respecto a este hermoso evento.

La primera parada fue Electronic Arts, con su EA Play llevado a cabo en pleno Hollywood, en Sunset Boulevard. Todo arrancó de perlas cuando antes de subirme al Lyft que me llevó al Hollywood Palladium (lugar donde se realizó la conferencia) pisé excremento, asumo yo, de perro. No le dije nada al conductor y emprendimos nuestro recorrido; no me había detenido el cansancio, menos lo iba a hacer un regalo de un canino. Llego tan solo unos minutos antes de la presentación; caos de acreditación mediante, paso por detector de metales e ingreso al teatro. Fue mi primer encuentro cara a cara con una puesta en escena de este estilo: pantallas gigantes a cada costado, una principal también enorme, teleprompter que indicaba hasta cómo alguien debía reaccionar a un trailer y un sonido que hacía temblar todo. Fue una jornada de tener cerca a tipos como Vince Zampella, CEO de Respawn, hablando sobre cómo será su próxima juego de Star Wars y cuándo lo vamos a poder ver (finales del año que viene, no se hagan ilusiones). Fue una conferencia de darme cuenta que los periodistas ahí acreditados aplauden sólo por aquello que genuinamente los entusiasma y también cómo hay un grupo de fanáticos que van a festejar las movidas más insólitas. Fue la primera vez que vi cómo se reacciona al anuncio de un modo Battle Royale, instante donde nadie fue demasiado efusivo sin tener más detalles de esa modalidad.

Pero también fue un día de poder probar antes que gran parte del público juegos muy esperados. Battlefield 5 fue aquel juego que le salvó las papas a EA luego de una conferencia bastante floja. El nuevo juego de DICE ya está rozando valores de producción ridículos. No sé en qué computadora de la NASA lo debían estar corriendo, pero la versión que nosotros pudimos probar se veía descomunal, con una serie de efectos climáticos más pulidos que nunca; todo el tiempo algo está explotando: llegaron al punto donde una partida multiplayer cualquiera se parece a una cinemática. El modo que pudimos probar se llama Grand Operations y consiste en dos equipos (uno que ataca, y otro que defiende) que van compitiendo a lo lar de distintos “días”. En uno de ellos tendremos que plantar explosivos en cañones (o impedirlo); en el otro día de acuerdo a la cantidad eliminada, tendremos que capturar ciertos puntos de control de algo más típico de la saga. Puede parecer algo no revolucionario, pero creo que es un modo que realza a la perfección la gran escala que pueden tener los combates en Battlefield. Ajustaron bastante cómo funcionan los escuadrones y le dieron una tensión a cuando sos el último para no provocar que todo tu escuadrón se limpiado y tarden más en regresar a la batalla.

También pude jugar FIFA 19 antes de que esté en el mercado y si pensaban que iba a ser un cambio sustancial con respecto a 18, bueno… sigan esperando. Sí, mejora la calidad de vida en varios aspectos como los pases en profundidad, la posibilidad de controlar mejor las tácticas desde la cruceta o cómo los defensores que no estemos controlando reaccionan con mucha más impronta que en la edición pasada. Más allá de esas pequeñas sutilezas (porque a la larga, no son modificaciones que cambian por completo la esencia de FIFA), la estrella fue la Champions League, competencia de la cual ahora obtuvo la licencia. Según lo que dijeron en la presentación, este torneo va a estar en varios modos de juego, incluido el modo historia.

Pero esta conferencia de EA y mi primer gran paso en empezar a vivir la E3, no hubiera estado completo sin un lanzamiento sorpresivo de “Día 1”. Es decir, cuando se presenta un juego y te dicen “AVAILABLE NOW” (o sea, disponible ahora). Eso mismo pasó con Unravel Two, que ahora tiene cooperativo y que parece ser un mejor producto que su antecesor; lástima que siento que va a quedar sepultado por toda la catarata de anuncios que se vienen en los próximos días. Hablando de primeras veces, también fui testigo de la incomodidad que genera a veces EA trayendo a personas relacionadas con el deporte o cuando quieren generar un paso de comedia y no dan en la tecla. El termómetro de incomodidad lo termina de romper la partida casteada para jugar al nuevo Command & Conquer de celulares, en un encuentro entre dos jugadores importantes, que de espontáneo no tuvo nada.

Más allá de cómo estuvo la conferencia, en el predio de EA Play se podía sentir entusiasmo. No por lo presentado por la empresa, sino por el gaming. Hacías cualquier fila y escuchabas todo tipo de conversaciones sobre la industria; E3 es una celebración constante de esta hermosa forma de entretenimiento, incluso cuando lo que te presentan no te convence del todo. Food trucks varios, algo de “swag” para traerse a la vuelta y cruzarse de lejos con gente como, por ejemplo, Cory Barlog (director del último God Of War).

Habiendo probado varios juegos, vuelvo al hotel y sigo sin poder creerlo. Estoy en la E3, es un sueño hecho realidad. Pero no hay que quedarse con eso; hay que trabajar mucho para traerles el mejor contenido posible. Esto es solo el comienzo.