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Analisis | What is a man?

ANÁLISIS: Bloodstained Curse of the Moon (PS4, PC, Xbox One, Switch)

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Por: Sebastián Cigarreta

El tributo a Castlevania a cargo de Inti Creates está entre nosotros pero, ¿realmente logra capturar la esencia del clásico? Sebas te lo cuenta en este análisis.

Con el pasar de los años los grandes creadores de juegos, los padres de los clásicos, fueron dejando las desarrolladoras de siempre para crear sus propias franquicias. Y si bien las licencias se quedaron con sus viejos dueños, el corazón del gameplay se lo lleva quien lo sabe comprender. Bloodstained: Ritual of the Night es la esperanza de todos los amantes de Castlevania, porque Koji Igarashi está detrás del título y es el cerebro detrás de las mejores entregas de la famosa saga de Konami. Como aún no hay una fecha de lanzamiento para el juego, y como se prometió en la campaña de Kickstarter de 2015, Inti Creates nos propone un “companion game” para hacer más tolerable la espera.
 



Bloodstained: Curse of the Moon es un hack n slash y plataformero 2D que utiliza el estilo de los Castlevania de 8 bits para entregarnos una aventura a la altura de las circunstancias. Los parecidos con la saga de Konami no se terminan en lo obvio, de hecho a lo largo de los 8 niveles encontraremos una gran cantidad de guiños para los fans. Desde los personajes que son claramente un homenaje a Maria, Alucard y amigos, pasando por la aparición del mismísimo Koji Igarashi como un subjefe, hasta rememorando combates contra jefes clásicos. A todo momento estaremos encontrando estos parecidos, se nota que está orientado al nicho de seguidores de esta franquicia aparentemente abandonada, al menos por quien tiene los derechos para hacer más juegos.



Pero lo que al comienzo se presenta como una aventura hostil, tal y como lo eran los juegos hace 30 años, termina por mostrar un lado amable para quien se digne a sincerarse ante esa fatídica pregunta: ¿Sos un veterano o preferís una experiencia más benévola? Por supuesto que elegí la primera, y el período de adaptación fue duro, especialmente por el retroceso cada vez que un enemigo nos golpea y principalmente por la imposibilidad de modificar la trayectoria durante el salto. Pero si activamos el modo sencillo las cosas serán más amigables, lo que lo convierte en algo ideal para familiarizarse con el juego, al menos si no están acostumbrados a este tipo de desafíos. La dificultad se puede cambiar cada vez que cargamos la partida y el balance es excelente, porque se siente más accesible no realmente fácil. Este punto es algo que otros juegos en planes similares no pudieron lograr, por ejemplo en Megaman 9 y 10 había dos dificultades que se podían interpretar como: “No entiendo con cuál se salta” y “Soy un demonio del speedrun con los reflejos de Bruce Lee”, nada realmente útil.

Comenzamos con Zangetsu, el protagonista que padece la maldición de la Luna, pero a medida que vayamos derrotando jefes podremos reclutar a tres personajes más. Cada uno con sus habilidades, penalidades y ventajas. Esta es la forma en la que Curse of the Moon maneja la variedad en el gameplay, cada personaje puede alcanzar zonas que otros no, utilizar armas secundarias únicas y de nuestro propio ingenio al usarlos dependerá el éxito en los enfrentamientos. Los niveles tienen caminos diferentes repletos de secretos que encontrar, el premio por hacerlo serán power ups permanentes, de daño, energía o vida, y si bien en la primer pasada no serán tan necesarios, si pretenden completarlo y ver todos los finales disponibles los necesitarán.

Los caminos le aportan una gran dosis de rejugabilidad, de hecho hay un comando en el que podemos sacrificar el progreso a cambio de revisitar los niveles anteriores. ¿Que hay para ganar? Mucho. No solo la chance de encontrar los power ups, sino juntar puntos para conseguir vidas extra. Algo vital para el modo Veteran y especialmente para sobrevivir a los modos Nightmare y Ultimate que se desbloquean según los finales que hayamos conseguido. Los combates contra los bosses se sienten fuera del estilo de Castlevania, pero respetan el clima noventoso de 8 bits, con guiños a aquellas coproducciones entre Capcom y Disney, pero manteniendo siempre una mecánica clara que brilla especialmente en el modo Boss Rush.

Bloodstained: Curse of the Moon es una oda a una saga abandonada, toma todo lo bueno de los viejos Castlevania y lo aggiorna a los tiempos que corren. Algunas cosas parecen injustas, pero nada que realmente pueda arruinar la experiencia. Se siente la mano supervisora de Koji Igarashi tanto como la experiencia de Inti Creates a la hora de trabajar en este tipo de proyectos. Puede parecer corto, si hacemos las cosas bien deberíamos completarlo en 2 horas, pero el juego se multiplica con los nuevos modos, finales alternativos y la rejugabilidad incrementa su duración hasta alcanzar las 12 horas fácilmente. Es una aventura imprescindible para todo nostálgico de los juegos retro, pero también apta para curiosos que quieran sentir el rigor del látigo Belmont, aunque sea bajo un seudónimo.

LO MEJOR

  • Las mejoras en calidad de vida
  • El diseño de los bosses
  • La jugabilidad pulida pero castigadora de Castlevania 3
  • Los diferentes finales y los modos extra
  • Los guiños para los fans

LO PEOR

  • El límite entre el plagio y el homenaje es borroso
  • El modo Veteran castiga demasiado las muertes